Canal De Isabel II consolida su liderazgo en energía renovable y avanza hacia la neutralidad energética
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Durante 2025, Canal De Isabel II ha generado algo más de 387 gigavatios hora (GWh) de electricidad, lo que representa el segundo mejor dato de su serie histórica, solo superado por el registrado en 2021, cuando se alcanzaron los 419 GWh. En comparación con el ejercicio anterior, la producción eléctrica de la empresa pública se incrementó en más de un 4 %, consolidando su papel como gran productor de energía limpia, renovable y de alta eficiencia en la Comunidad De Madrid.
El volumen de energía producido en 2025 equivale a casi el 80 % del consumo eléctrico total de la compañía en ese mismo periodo, estimado en unos 488 GWh. Estos resultados acercan a Canal a uno de sus principales objetivos estratégicos para 2030: convertirse en la primera compañía europea del sector del agua capaz de generar tanta electricidad como la que consume.
Balance energético desde la planta de Loeches
El presidente de la compañía y consejero de Medio Ambiente, Agricultura e Interior de la Comunidad De Madrid, Carlos Novillo, ha presentado este balance desde la planta de secado de lodos de Loeches, uno de los principales referentes de producción energética y economía circular de la entidad. Inaugurada en 2010, esta instalación es clave para el tratamiento avanzado de los lodos procedentes de las depuradoras regionales mediante secado térmico y compostaje.
Cogeneración y valorización energética de lodos
La planta de Loeches dispone de tres grandes motogeneradores que funcionan con gas natural y permiten producir simultáneamente energía eléctrica y térmica, utilizada para el secado de los lodos retirados de las estaciones de depuración. Con una capacidad nominal de tratamiento de 135.000 toneladas anuales, la instalación generó en 2025 casi 100 GWh de electricidad, contribuyendo de forma decisiva a la autosuficiencia energética del sistema.
Energía vinculada al ciclo integral del agua
A lo largo de las últimas décadas, Canal De Isabel II ha desarrollado un amplio conjunto de instalaciones destinadas a la generación eléctrica asociada a la gestión del ciclo urbano del agua. En la actualidad, es la empresa con mayor potencia instalada de la región, superando los 117 megavatios, repartidos entre distintas tecnologías.
La compañía cuenta con dos instalaciones de secado térmico de lodos con cogeneración, nueve centrales hidroeléctricas, una veintena de depuradoras equipadas con motogeneradores y turbinas a biogás, más de 40 plantas fotovoltaicas y una docena de microturbinas hidroeléctricas integradas en infraestructuras de abastecimiento y saneamiento.
Principales fuentes de producción en 2025
De los 387 GWh generados en 2025, más de la mitad procedieron de las plantas de secado térmico con cogeneración de Loeches y de la EDAR Sur, que aportaron 207 GWh. A esta cifra se suman 95 GWh generados en depuradoras con motores y turbinas alimentados por biogás, mientras que la energía hidroeléctrica representó la tercera fuente, con 79 GWh.
Los meses de marzo y abril de 2025 fueron especialmente productivos en términos hidroeléctricos debido a las lluvias continuadas y al incremento de aportaciones a los embalses. Gracias a ello, se alcanzaron los mejores valores históricos en el porcentaje de producción eléctrica respecto al consumo: 126 % en marzo y 131 % en abril.
Impulso a la fotovoltaica y Plan Solar
Desde el inicio de su Plan Solar, Canal De Isabel II ha reforzado la producción de energía fotovoltaica en sus instalaciones. Actualmente dispone de 41 plantas fotovoltaicas, que en el último ejercicio generaron más de 5 GWh de electricidad. El Plan Solar cuenta con una inversión superior a 55 millones de euros y está cofinanciado con fondos europeos (REACT-EU y FEDER).
Todas estas actuaciones se integran en la línea 4 del Plan Estratégico 2025-2030, centrada en la transición energética. La compañía persigue un equilibrio entre la energía que consume y la que genera, apoyándose en tecnologías de vanguardia para mejorar la eficiencia operativa. Esta estrategia no solo permite reducir la huella de carbono, sino que refuerza un modelo de gestión del agua más sostenible y resiliente.

