Cataluña registra una saturación generalizada del suelo tras un invierno excepcionalmente lluvioso

Las estaciones de la Red de Monitorización de Suelos de Cataluña han registrado valores de saturación simultáneos y sostenidos durante casi tres meses, un fenómeno inédito que confirma la recarga de reservas hídricas profundas
06-04-2026

Las lluvias continuadas durante el invierno meteorológico han situado los suelos de Cataluña en niveles próximos a su máxima capacidad de retención de agua, según los datos del Institut Cartogràfic i Geològic de Catalunya (ICGC). La saturación se alcanzó de forma simultánea entre el 16 y el 17 de diciembre en todas las estaciones equipadas con sensores de potencial hídrico y, tres meses después, se mantiene prácticamente sin cambios, en un episodio calificado como excepcional.

Este comportamiento evidencia una recarga sostenida de los suelos y de los acuíferos, con implicaciones directas para la disponibilidad hídrica en los próximos meses. Desde el punto de vista agronómico y forestal, supone una base favorable para el inicio del ciclo vegetativo, al eliminar el agua como factor limitante a corto plazo.

 

88 días consecutivos de saturación del suelo en estaciones como Aguilar de Segarra, con valores cercanos a 0 kPa en distintas profundidades

 

 

Una red de monitorización clave para entender la dinámica hídrica

La Red de Monitorización de Suelos de Cataluña (XMS-Cat), desplegada por el ICGC desde 2017, cuenta actualmente con 21 estaciones distribuidas por el territorio, equipadas con sensores que miden el contenido volumétrico de agua en distintas capas del suelo.

En 2023, seis estaciones incorporaron sensores de potencial hídrico, capaces de medir el esfuerzo que deben realizar las plantas para extraer agua. Cuando este valor alcanza los 0 kPa, se considera que el suelo está saturado y el agua es totalmente accesible.

Durante las lluvias invernales, estas estaciones registraron simultáneamente este valor, lo que indica una saturación teórica total. Aunque este fenómeno es habitual en primavera y otoño, su simultaneidad y persistencia durante semanas en todo el territorio constituye un hecho inédito.

 

agua cataluñaDinámica integral del suelo en la estación de Torre Lluvià. La lluvia (barras inferiores azules) aumenta la humedad volumétrica a diferentes profundidades (líneas de colores cálidos a fríos) mientras que el potencial hídrico (líneas gris y negra) cae rápidamente hasta alcanzar y mantener el umbral de saturación.

 

Saturación sostenida y recarga profunda

Los datos muestran que la saturación no ha sido puntual. A mediados de marzo, los sensores de estaciones como Aguilar, Bolvir, Cérvoles o Vilosell seguían registrando valores de 0,0 kPa, tanto en capas superficiales como profundas.

En términos de duración, destacan registros como:

  • 88 días consecutivos de saturación en Aguilar de Segarra
  • Hasta 87 días en capas superficiales en Bolvir
  • Más de 70 días de saturación en zonas tradicionalmente secas como Les Garrigues

Incluso en profundidad, donde la respuesta suele ser más lenta, se han observado periodos prolongados de recarga, lo que confirma que el proceso sigue activo.

 

La precipitación acumulada del invierno se sitúa en el percentil 100, el valor más alto de toda la serie histórica de la red XMS-Cat

 

El suelo mantiene su capacidad de drenaje

A pesar de los valores cercanos a la saturación, el suelo ha conservado su capacidad de drenaje. Los sensores han detectado incrementos adicionales de agua tras nuevos episodios de lluvia, lo que indica que el sistema poroso del suelo sigue permitiendo la infiltración hacia capas más profundas.

 

tipos aguas

DTER / Las tres formas de agua en el suelo y su disponibilidad para las plantas. El agua gravitatoria (azul oscuro) drena hacia el subsuelo; el agua capilar (azul medio) es accesible para las raíces; el agua higroscópica (azul claro) queda retenida en las partículas del suelo y no es aprovechable.

 

Este proceso resulta clave para la recarga de acuíferos y el mantenimiento de caudales en ríos y embalses semanas después de las precipitaciones. El agua almacenada en profundidad, aunque no visible, es esencial para el funcionamiento de los ecosistemas y la resiliencia del territorio.

No obstante, el aumento de la presión del agua en los poros puede reducir la estabilidad del terreno, incrementando el riesgo de deslizamientos en determinadas zonas.

 

Un invierno marcado por precipitaciones extremas

El episodio responde a un invierno dominado por bajas presiones atlánticas, con el paso continuado de frentes que han generado precipitaciones muy abundantes en gran parte de Cataluña, según el Meteocat.

El análisis estadístico sitúa este periodo como el más lluvioso de la serie histórica de la red XMS-Cat, con una anomalía hídrica que ha llevado la humedad del suelo a máximos en prácticamente todas las estaciones.

 

tabla

DTER / Evolución de la lluvia acumulada media de las estaciones de la XMS-Cat con serie de datos >5 años. Se observa cómo la temporada 2025-2026 (línea roja) supera claramente la franja de normalidad histórica (área azul), poniendo de manifiesto la importancia del episodio.

 

Implicaciones para la gestión hídrica y la adaptación climática

Este episodio pone de relieve el papel de la monitorización avanzada del suelo como herramienta clave para la gestión del agua, la planificación agrícola y la adaptación a escenarios climáticos más extremos.

La red XMS-Cat continúa en fase de expansión, con la incorporación de nuevas estaciones como la reciente instalación en Vilosell, con el objetivo de mejorar la representatividad territorial y profundizar en el conocimiento de la dinámica hídrica del subsuelo.

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