Día Mundial del Agua 2026: por qué el agua es clave para la igualdad de género y el ODS 6

La campaña internacional del 22 de marzo subraya que la crisis del agua tiene impactos desiguales, y reclama una mayor participación de las mujeres en la toma de decisiones para avanzar hacia el acceso universal al agua y al saneamiento
20-03-2026

El Día Mundial del Agua 2026, que se celebra el 22 de marzo y está impulsado por la ONU, centra su campaña en la relación entre agua, saneamiento e igualdad de género bajo el lema “Donde fluye el agua, crece la igualdad”. La iniciativa busca impulsar acciones para avanzar hacia el Objetivo de Desarrollo Sostenible (ODS) 6, que persigue garantizar agua y saneamiento para todos antes de 2030, y al mismo tiempo reforzar el ODS 5, dedicado a la igualdad de género.

El mensaje parte de una realidad ampliamente documentada: la crisis mundial del agua afecta a toda la población, pero no de la misma manera. En contextos donde el acceso al agua potable y al saneamiento no está garantizado, las desigualdades se intensifican y las mujeres y las niñas soportan una parte desproporcionada de sus impactos.

 

El impacto desigual de la falta de agua

En muchos países, las mujeres y las niñas son quienes asumen las tareas relacionadas con el agua en los hogares: recolectarla, gestionarla y atender a las personas que enferman por su mala calidad. Esta situación tiene consecuencias directas sobre su tiempo, su salud, su seguridad y sus oportunidades educativas o laborales.

 

250 millones de horas al día dedican mujeres y niñas a recoger agua en 53 países, más del triple que hombres y niños.

 

A escala global, según la OMS y UNICEF, 1.800 millones de personas aún carecen de agua potable en sus hogares, y en dos de cada tres de estos hogares las mujeres son las principales responsables de ir a buscarla.

La brecha también se observa en el acceso a servicios seguros. Tal como recoge un informe de UN Women, más de 1.000 millones de mujeres —el 27,1 % de la población femenina mundial— no tienen acceso a agua potable gestionada sin riesgos, lo que refleja la persistencia de desigualdades estructurales en el acceso a este recurso básico.

Las consecuencias sanitarias son igualmente significativas. La Organización Mundial de la Salud estima que alrededor de 1.000 niños menores de cinco años mueren cada día debido al agua insalubre, al saneamiento inseguro y a una higiene deficiente.

 

Un papel clave en la gestión del agua, pero con escasa representación

A pesar de su papel central en el uso y la gestión cotidiana del agua, las mujeres siguen estando infrarrepresentadas en los espacios de decisión y liderazgo del sector hídrico.

A escala mundial, las mujeres representan poco más de una quinta parte de la mano de obra en el sector del agua, y su presencia en puestos directivos o de gobernanza sigue siendo limitada.

Además, los datos de la nota de UN Women sobre la integración de la igualdad de género en la gestión de los recursos hídricos recogen que alrededor del 14 % de los países aún no dispone de mecanismos que garanticen la participación de las mujeres en igualdad de condiciones en la toma de decisiones sobre los recursos hídricos, lo que dificulta la integración de la perspectiva de género en las políticas y estrategias de gestión del agua.

 

Integrar la igualdad de género en la gobernanza del agua

La campaña del Día Mundial del Agua 2026 defiende un enfoque transformador y basado en los derechos, en el que las mujeres no solo sean beneficiarias de las políticas hídricas, sino también protagonistas en su diseño y aplicación.

La participación equitativa de mujeres y niñas en las decisiones relacionadas con el agua —desde infraestructuras hasta políticas públicas— se considera clave para desarrollar servicios más inclusivos, sostenibles y eficaces.

 

Alrededor del 14 % de los países aún no dispone de mecanismos que garanticen la participación de las mujeres en igualdad de condiciones en la toma de decisiones sobre los recursos hídricos

 

Este enfoque también implica reconocer el papel de las mujeres en múltiples ámbitos del sector: ingenieras, agricultoras, científicas, trabajadoras del saneamiento o líderes comunitarias, así como promover la implicación de hombres y niños como aliados para eliminar barreras sociales y culturales que limitan su participación.

 

Un desafío central para la Agenda 2030

El acceso al agua potable y al saneamiento es reconocido como un derecho humano, pero aún 2.100 millones de personas carecen de servicios de agua potable gestionados de forma segura. En este contexto, la gestión sostenible del agua se considera un pilar esencial para el cumplimiento de la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible.

Con el foco puesto en la relación entre agua y género, el Día Mundial del Agua 2026 pretende reforzar la idea de que la seguridad hídrica y la igualdad están profundamente conectadas: cuando el acceso al agua mejora y la gobernanza del recurso es inclusiva, también avanzan la salud, el bienestar y las oportunidades para millones de mujeres y niñas en todo el mundo.

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