La Comisión Europea lleva a España ante el TJUE por incumplir la Directiva de aguas residuales urbanas
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La Comisión Europea ha decidido llevar a España ante el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) por no cumplir plenamente las obligaciones de recogida, tratamiento y control establecidas en la Directiva 91/271/CEE sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas, una normativa clave para la protección de la calidad del agua y la salud pública.
El Ejecutivo comunitario considera que, pese a los años transcurridos desde la apertura del procedimiento de infracción, los avances han sido insuficientes. La decisión se produce tras el envío de una carta de emplazamiento en octubre de 2017 y un dictamen motivado en noviembre de 2019, sin que se haya alcanzado un cumplimiento completo.
España presenta deficiencias en 15 aglomeraciones sin sistemas colectores adecuados
Incumplimientos en sistemas colectores y tratamiento
Según la Comisión, en quince aglomeraciones España aún no garantiza la existencia de sistemas colectores adecuados para las aguas residuales. En los casos en que se recurre a soluciones individuales, estas no aseguran el mismo nivel de protección ambiental exigido por la normativa.
A ello se suman deficiencias en el tratamiento. En treinta y nueve aglomeraciones, no se asegura el tratamiento secundario de toda la carga contaminante o no se cumplen los requisitos exigidos para vertidos en zonas normales.
Además, en ocho aglomeraciones se detectan incumplimientos relacionados con vertidos en zonas sensibles, donde la normativa exige un tratamiento más estricto para evitar procesos como la eutrofización.
Persisten incumplimientos en el tratamiento en 47 aglomeraciones (zonas normales y sensibles)
Falta de control en los vertidos
Otro de los aspectos señalados por Bruselas es la ausencia de control sistemático de los vertidos. En cincuenta y dos aglomeraciones, España no garantiza que las descargas de las instalaciones de tratamiento sean objeto de seguimiento para verificar su conformidad con los requisitos de la Directiva.
Una directiva clave para la resiliencia hídrica
La Directiva sobre el tratamiento de las aguas residuales urbanas establece que todas las aglomeraciones de más de 2.000 habitantes deben contar con sistemas de recogida y tratamiento adecuados antes de verter las aguas al medio. Para aglomeraciones de mayor tamaño, especialmente aquellas que vierten en zonas sensibles, se exige además un tratamiento terciario que elimine nutrientes como nitrógeno y fósforo.
En 52 aglomeraciones no se garantiza el control de los vertidos
El correcto cumplimiento de esta normativa no solo es esencial para evitar la contaminación de ríos, lagos, suelos y aguas costeras o subterráneas, sino que también constituye un elemento clave para reforzar la resiliencia hídrica en el conjunto de la Unión Europea.

