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El biogás europeo reclama menos trabas administrativas y reglas comunes para acelerar su desarrollo

La Asociación Europea del Biogás identifica los principales obstáculos regulatorios que frenan nuevos proyectos y propone simplificar permisos, facilitar la conexión a las redes y estimular la demanda de biometano
08-10-2026

El desarrollo del biogás y el biometano en Europa sigue encontrando importantes barreras administrativas, regulatorias y comerciales que dificultan la puesta en marcha de nuevas instalaciones y su integración en el sistema energético. La complejidad de los procedimientos de autorización, las diferencias entre países para acceder a las redes gasistas y la falta de señales estables para la inversión figuran entre los principales obstáculos.

Así lo recoge un documento de la Asociación Europea del Biogás (EBA), que analiza los principales cuellos de botella del sector y plantea una serie de recomendaciones para facilitar su crecimiento. El trabajo aborda cinco ámbitos: permisos y planificación, seguridad de las inversiones, integración en el mercado, reconocimiento de los beneficios climáticos y desarrollo de la demanda.

La organización considera que el biometano puede contribuir a reducir la dependencia energética europea y aprovechar recursos orgánicos disponibles localmente, pero advierte de que su despliegue requiere un marco regulatorio más coordinado, capaz de acompañar tanto la construcción de plantas como la comercialización del gas renovable y sus coproductos.

 

Permisos fragmentados que retrasan la construcción de nuevas plantas

Uno de los principales problemas identificados por la EBA es la multiplicidad de autorizaciones necesarias para desarrollar proyectos de biogás. Estas instalaciones pueden estar sujetas a procedimientos relacionados con energía, residuos, emisiones, agricultura, agua y construcción, lo que obliga a sus promotores a tramitar permisos ante diferentes organismos.

La asociación propone establecer ventanillas únicas que coordinen todas las autorizaciones, digitalizar los procedimientos conforme a la Directiva de Energías Renovables RED III y agilizar los trámites para las plantas existentes que quieran incorporar la producción de biometano o modificar las materias primas utilizadas.

También considera necesario mejorar la coordinación entre administraciones y reforzar la formación de las autoridades responsables de conceder los permisos.

 


Los proyectos de biogás pueden requerir autorizaciones en seis ámbitos regulatorios diferentes, una fragmentación que complica su tramitación y alarga los plazos de desarrollo

 

La falta de estabilidad regulatoria dificulta las inversiones

Más allá de los procedimientos administrativos, el documento señala que la ausencia de señales políticas y económicas estables a largo plazo genera incertidumbre entre los inversores.

Para corregir esta situación, la EBA plantea establecer estrategias nacionales específicas para el biometano, reconocer formalmente su contribución a la seguridad energética europea e introducir una obligación de incorporación de gases renovables en el suministro gasista a escala comunitaria.

El informe también identifica un margen de mejora en el aprovechamiento de residuos orgánicos mediante digestión anaerobia. Entre sus recomendaciones figuran reforzar la recogida separada de biorresiduos, favorecer el tratamiento de estiércoles, lodos de depuradora y residuos industriales, y ampliar el reconocimiento de la recuperación de nutrientes en la normativa europea.

La organización destaca que estas medidas permitirían vincular más estrechamente la producción de gases renovables con la gestión de residuos y la economía circular.

 

Conexión a las redes y certificación del biometano

La integración comercial constituye otro de los grandes desafíos. Según la EBA, las condiciones de conexión a las redes de gas y los sistemas de certificación varían entre Estados miembros, una situación que afecta especialmente a los productores pequeños y descentralizados.

La asociación reclama una aplicación rápida y coherente del paquete legislativo europeo del gas, junto con derechos de conexión armonizados y mecanismos equilibrados para repartir sus costes entre productores y operadores de red.

También propone reconocer alternativas como los gasoductos virtuales y las tecnologías móviles de inyección, que pueden facilitar la comercialización del biometano producido en instalaciones alejadas de las infraestructuras gasistas.

En paralelo, considera prioritario avanzar hacia un sistema europeo más integrado de garantías de origen y trazabilidad, con registros nacionales compatibles, una plataforma común para transferencias transfronterizas y una base de datos de la Unión plenamente operativa.

 


La EBA propone armonizar los derechos de conexión y el reparto de costes para facilitar el acceso al mercado de los productores de biometano, especialmente los de menor tamaño

 

CO₂ biogénico y digestato: recursos pendientes de mayor reconocimiento

El documento también aborda las dificultades para reconocer de manera homogénea todos los beneficios ambientales asociados a la producción de biogás y biometano.

La EBA señala que aspectos como las emisiones de metano evitadas, la captura de CO₂ biogénico y la sustitución de fertilizantes sintéticos mediante digestato no siempre reciben un tratamiento equivalente en los distintos marcos regulatorios y sistemas de contabilidad climática.

Por ello, propone armonizar los criterios de cálculo de emisiones de gases de efecto invernadero, mejorar el reconocimiento de los certificados de biometano en la contabilidad empresarial y establecer requisitos comunes de calidad, sostenibilidad y trazabilidad para el CO₂ biogénico.

En el caso del digestato, reclama normas claras para su reconocimiento como fertilizante orgánico, así como cambios regulatorios que faciliten su utilización en sustitución de fertilizantes minerales y su integración en prácticas agrícolas vinculadas al almacenamiento de carbono.

Estas medidas buscan que el modelo económico de las instalaciones no dependa exclusivamente de la venta del gas renovable, sino que también pueda aprovechar el valor de los materiales y productos obtenidos durante el proceso.

 

Crear demanda en la industria, el transporte y la calefacción

La última parte del análisis se centra en la necesidad de estimular el consumo de biogás y biometano en los sectores donde pueden contribuir a reducir el uso de combustibles fósiles.

En el transporte, la EBA propone objetivos vinculantes para el uso de bioGNC y bioGNL, así como una metodología que contemple las emisiones a lo largo del ciclo de vida del combustible.

Para los edificios, plantea reconocer el biogás como una fuente energética complementaria e incluir el biometano en las estrategias de rehabilitación, especialmente mediante soluciones híbridas que combinen electricidad renovable y equipos alimentados con gas renovable.

En el ámbito industrial, considera necesario facilitar los acuerdos de compraventa de biometano a largo plazo (BPA) y mejorar el reconocimiento de las garantías de origen en los sistemas empresariales de contabilidad de emisiones.

 


Los contratos de suministro de biometano a largo plazo y el reconocimiento de sus garantías de origen figuran entre las medidas propuestas para estimular la demanda industrial

 

El documento incorpora asimismo experiencias regulatorias de distintos países europeos, desde sistemas digitales de autorización ambiental hasta mecanismos de apoyo a la utilización de estiércoles, incentivos para fertilizantes reciclados y fórmulas de reparto de los costes de conexión a la red.

Para la EBA, la combinación de estas medidas permitiría abordar de forma conjunta los obstáculos que afectan a toda la cadena de valor, desde la disponibilidad de materias primas y la construcción de plantas hasta la comercialización del biometano y el aprovechamiento de sus coproductos.

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