El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia culmina la renovación de la EDAR de Muskiz tras una inversión de 13,5 millones

La infraestructura, operativa desde 1988, incorpora ahora tecnologías de depuración avanzadas para mejorar el tratamiento de aguas residuales y proteger el entorno del río Barbadun y el litoral de La Arena
11-03-2026

El Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia ha finalizado el proyecto de ampliación y renovación integral de la Estación Depuradora de Aguas Residuales (EDAR) de Muskiz, una de las infraestructuras de saneamiento más antiguas de Euskadi. La actuación ha supuesto una inversión de 13,5 millones de euros y ha permitido incorporar tecnologías de tratamiento avanzadas para cumplir con las exigencias más actuales en materia de depuración.

Las obras comenzaron a principios de 2022 y han presentado una complejidad añadida: la instalación debía seguir operativa durante todo el proceso para garantizar los parámetros de calidad del efluente mientras se ejecutaban los trabajos.

La visita a las nuevas instalaciones ha contado con la presencia del presidente del Consorcio de Aguas Bilbao Bizkaia, Kepa Odriozola Azula, acompañado por la directora técnica, Arantxa Sánchez Pérez, y representantes del Ayuntamiento de Muskiz.

 

La planta presta servicio a una población aproximada de 12.000 habitantes del entorno de la playa de La Arena.

 

Una infraestructura clave para el saneamiento del litoral

La depuradora de Muskiz, en funcionamiento desde 1988, es la más antigua de Bizkaia y una de las primeras que entraron en servicio en Euskadi, incluso antes que la EDAR de Galindo en Sestao.

Esta instalación constituye una pieza central del sistema de saneamiento del municipio, ya que recoge y trata las aguas residuales de Muskiz y de parte de los municipios de Abanto-Zierbena y Zierbena.

 

 

Antes de su renovación, la planta operaba cerca de los límites de su capacidad de diseño, especialmente durante episodios de lluvias intensas, cuando las redes de alcantarillado incorporaban aguas pluviales que incrementaban notablemente los caudales a tratar.

La reforma integral se planteó para incrementar la capacidad de tratamiento y minimizar el riesgo de vertidos sin depurar al río Barbadun, un entorno natural sensible y de gran valor ambiental y recreativo.

 

Tecnología Nereda para un tratamiento biológico más eficiente

La solución seleccionada se basa en la tecnología Nereda©, desarrollada por la Delft University of Technology (Países Bajos), que emplea biomasa granular para el tratamiento biológico del agua.

 

El sistema Nereda permite eliminar simultáneamente fósforo, materia orgánica, amonio y nitratos en un único reactor biológico.

 

Este sistema utiliza tres reactores de biomasa granular que operan en ciclos de llenado, aireación y decantación. En las partículas granulares se generan simultáneamente condiciones anaerobias, aerobias y anóxicas, lo que permite eliminar diferentes contaminantes en un mismo proceso.

Además, al no requerir decantación secundaria -habitual en los sistemas convencionales de fangos activados- el diseño del reactor es más compacto y requiere menos superficie de tratamiento.

 

Mayor capacidad de tratamiento en episodios de lluvia

El proyecto también ha mejorado la capacidad hidráulica de la instalación. La línea biológica ha pasado de 145 m³/h a 192 m³/h, lo que equivale a unos 4.600 m³ diarios de capacidad media.

El aumento es aún más significativo en situaciones de lluvia. Mientras la antigua planta trataba con dificultad 180 m³/h, la nueva infraestructura puede gestionar 360 m³/h en esas condiciones.

 

La línea de tormentas permite tratar hasta 1.116 m³/h en episodios de lluvias intensas.

 

En casos de precipitaciones muy intensas, entra en funcionamiento una línea específica de tormentas que incluye tratamiento físico-químico, decantación lamelar y desinfección ultravioleta.

Este sistema permite tratar hasta 1.116 m³/h, reduciendo prácticamente el riesgo de desbordamientos al medio receptor.

 

Una obra compleja ejecutada con la planta en funcionamiento

La ejecución del proyecto ha supuesto un importante desafío técnico, ya que la nueva instalación debía construirse sin interrumpir el funcionamiento de la planta existente.

Para ello, fue necesario compatibilizar la operación de la antigua depuradora con la construcción de las nuevas infraestructuras, incorporando progresivamente los nuevos procesos mientras se desmantelaban los anteriores.

En la intervención se han demolido la mayoría de las edificaciones industriales, manteniéndose únicamente los edificios de pretratamiento y tratamiento de fangos, que han sido completamente renovados en su interior.

 

Mejora ambiental y eficiencia energética

Los análisis realizados en el efluente de la nueva depuradora indican que el sistema cumple con holgura los requisitos de calidad del agua que se devuelve al medio natural.

Además de las mejoras en el proceso de depuración, el proyecto ha incorporado medidas orientadas a aumentar la sostenibilidad de la instalación, como soluciones de eficiencia energética, el uso de agua regenerada para servicios internos de la planta y la reutilización de materiales procedentes de excavaciones.

El proyecto y la ejecución de las obras se han desarrollado mediante metodología BIM (Building Information Modeling), que permite crear un modelo digital de la instalación desde la fase de diseño y mantenerlo actualizado durante toda la vida útil de la infraestructura.

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