El Instituto Aragonés del Agua reactiva la EDAR de Cerler para completar la depuración del río Ésera
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La actuación contempla la ejecución de colectores, la impulsión hasta la depuradora, los accesos, las acometidas necesarias y la propia instalación de tratamiento, diseñada sobre un sistema biológico de fangos activados con tres líneas en paralelo, integradas en un único edificio. Este planteamiento técnico permitirá garantizar un tratamiento eficiente y adaptado a las necesidades del núcleo de Cerler y su entorno.
La financiación de la actuación será asumida íntegramente por el Instituto Aragonés del Agua, sin perjuicio de que puedan incorporarse fondos europeos en caso de ser concedidos. Este respaldo económico refuerza el compromiso autonómico con la mejora de las infraestructuras hidráulicas y el cumplimiento de los objetivos ambientales.
Culminación de la depuración integral del río Ésera
La construcción de esta depuradora supone finalizar la depuración integral del río Ésera, una vez que la depuración de Benasque y Eriste es ya una realidad desde hace unos meses. Tras su puesta en marcha, únicamente quedará pendiente la depuración de algún pequeño núcleo de población, completando así el saneamiento del valle.
La nueva licitación permitirá retomar una infraestructura esencial, cuya ejecución se inició hace años, y que resulta determinante tanto para la protección del medio ambiente como para el desarrollo sostenible de Cerler y del valle de Benasque. Su puesta en servicio contribuirá a reducir el impacto de los vertidos y a mejorar la calidad de los ecosistemas hídricos del entorno.
Un proceso administrativo marcado por retrasos
La tramitación de la depuradora ha estado marcada por diversas vicisitudes que han ido retrasando su ejecución a lo largo de los años. Tras quedar incluida en 2008 en el contrato concesional de la Zona P-4 del Pirineo, el proyecto fue adjudicado en 2009, aunque las dificultades surgidas durante su desarrollo desembocaron en la resolución del contrato concesional en 2018.
Posteriormente, el Instituto Aragonés del Agua asumió directamente la actuación, aprobó el proyecto y su adenda actualizada tras el correspondiente periodo de información pública, y licitó las obras en 2022, que fueron adjudicadas ese mismo año. Sin embargo, en abril de 2025, el contrato tuvo que resolverse nuevamente como consecuencia de la declaración de concurso de la empresa adjudicataria, lo que ha hecho necesario iniciar una nueva licitación.

