Europa se enfrenta al cambio climático con alta exposición y baja preparación doméstica
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Cuatro de cada cinco ciudadanos europeos han experimentado en los últimos cinco años al menos un impacto relacionado con el cambio climático, como olas de calor, inundaciones, incendios forestales o escasez de agua. Sin embargo, solo una minoría de los hogares dispone de medidas adecuadas para afrontarlos, según el informe Sobrecalentados y mal preparados, elaborado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) y Eurofound a partir de una encuesta a más de 27.000 personas en 27 países de la UE.
El informe ofrece una visión a escala europea sobre cómo perciben los ciudadanos la creciente presión climática y hasta qué punto están preparados para hacerle frente, tanto a nivel doméstico como en relación con las medidas impulsadas por las autoridades locales y regionales.
Los resultados muestran que el calor extremo se consolida como la principal preocupación, con más de la mitad de los encuestados muy o bastante preocupados por las temperaturas elevadas en el futuro. Los incendios forestales aparecen también entre los impactos que generan mayor inquietud, especialmente en regiones del sur de Europa.
Falta de protección climática
Pese a esta elevada percepción del riesgo, uno de cada cinco hogares no dispone de ninguna medida básica de protección climática, como sistemas de sombreado, ventilación o refrigeración, impermeabilización frente a inundaciones, recogida de agua de lluvia o seguros frente a eventos extremos. Además, el 38 % de los encuestados afirma no poder permitirse mantener su vivienda adecuadamente fresca en verano, un dato que pone de relieve la dimensión social de la adaptación climática.
El análisis territorial muestra diferencias significativas entre regiones. De forma destacada, el norte de Europa registra el menor porcentaje de encuestados que declaran tanto impactos climáticos como medidas de resiliencia, lo que apunta a una posible infravaloración del riesgo o a una preparación aún incipiente frente a fenómenos emergentes
La encuesta también evidencia desigualdades socioeconómicas en la exposición y la capacidad de respuesta. Los hogares con menores ingresos presentan una mayor vulnerabilidad ante determinados impactos: por ejemplo, el número de personas que experimentaron problemas de acceso a agua potable y segura fue cuatro veces superior entre los encuestados con menos recursos económicos.
Desde el punto de vista institucional, el informe subraya que la percepción ciudadana sobre las medidas de adaptación impulsadas por las autoridades locales es desigual, lo que refuerza la necesidad de mejorar la visibilidad, coordinación y alcance de las políticas públicas de resiliencia climática.
Según Leena Ylä-Mononen, directora ejecutiva de la AEMA, garantizar el bienestar y la prosperidad de la sociedad europea en un contexto climático cambiante requiere una implantación amplia y socialmente justa de medidas de prevención y preparación, con especial atención a la asequibilidad de las soluciones a nivel doméstico.
En la misma línea, Ivailo Kalfin, director ejecutivo de Eurofound, destaca que los resultados ofrecen una base empírica clave para responsables políticos e investigadores, al mostrar cómo varía la preparación climática entre comunidades y dónde es más urgente intervenir.
Contexto y relevancia
Los hallazgos están alineados con otros trabajos recientes, como la Evaluación Europea de Riesgos Climáticos (EUCRA), que identifica riesgos críticos para la salud, las infraestructuras, el entorno construido y los ecosistemas en Europa. En este contexto, la gestión de los riesgos climáticos se consolida como un elemento central de las políticas europeas para preservar la calidad de vida y la competitividad del continente.
La encuesta forma parte de las actividades del Observatorio Europeo del Clima y la Salud (Climate-ADAPT) y busca apoyar el diseño de políticas de adaptación al cambio climático con un enfoque centrado en la salud, el bienestar y la cohesión social.

