Fármacos en depuradoras y contaminantes emergentes: cómo aborda Europa la contaminación farmacéutica
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La contaminación farmacéutica en el agua se ha convertido en una preocupación creciente para el sector hídrico europeo. La detección de medicamentos en aguas residuales y su llegada parcial a ríos, acuíferos y ecosistemas plantea un desafío técnico y regulatorio que afecta tanto a la biodiversidad como a la salud pública.
Los productos farmacéuticos son esenciales para el tratamiento de enfermedades, pero sus principios activos, excipientes y residuos asociados pueden terminar en el medio ambiente tras su consumo o eliminación inadecuada. Estos compuestos forman parte del grupo de los contaminantes emergentes, sustancias que no siempre han estado reguladas, pero cuyos efectos ya son objeto de creciente vigilancia.
Investigadores de la Universidad del País Vasco (EHU) advierten de que, aunque las concentraciones detectadas suelen ser bajas, existe evidencia acumulada de impactos sobre comunidades acuáticas y riesgos como la resistencia a los antimicrobianos.
Medicamentos en aguas residuales y límites de las depuradoras
Uno de los principales vectores de entrada de fármacos al medio acuático son las aguas residuales urbanas. Tras su consumo, parte de los medicamentos se excreta sin metabolizar completamente y llega a las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR).
Sin embargo, muchas depuradoras convencionales fueron diseñadas para eliminar materia orgánica, nutrientes y sólidos en suspensión, pero no específicamente compuestos farmacológicos complejos. Aunque algunos principios activos se reducen parcialmente, otros atraviesan los procesos biológicos sin degradarse por completo.
Esto obliga al sector a plantear la incorporación de tratamientos avanzados como ozonización, carbón activo o tecnologías de oxidación avanzada para reducir la carga de fármacos en los efluentes tratados.
Las EDAR actuales no están preparadas para eliminar de forma completa todos los fármacos presentes en el agua residual.
Enfoque One Health y ecoprescripción: prevención en origen
Más allá del tratamiento en depuradoras, el análisis del problema exige una visión de ciclo completo. Desde la perspectiva One Health, que integra salud humana, animal y ambiental, la contaminación farmacéutica debe abordarse desde el diseño del medicamento hasta su eliminación final.
El grupo Basque Sustainable Pharmacy & Biotherapy propone medidas como la formación específica en sostenibilidad para profesionales sanitarios, el desarrollo de medicamentos más biodegradables y un mayor peso del impacto ambiental en la evaluación de nuevos fármacos.
También plantean impulsar la ecoprescripción, incorporando alternativas terapéuticas cuando sea posible y fomentando un uso más racional de los medicamentos.
Directiva europea de aguas residuales y responsabilidad ampliada del productor
El marco normativo europeo está comenzando a responder al desafío de los fármacos en depuradoras.
La revisión de la Directiva europea sobre el tratamiento de aguas residuales urbanas introduce por primera vez la presencia de determinados medicamentos como indicador de calidad, marcando un punto de inflexión en la regulación.
Además, la integración del principio de responsabilidad ampliada del productor (RAP) implica que los sectores farmacéutico y cosmético deberán contribuir económicamente a los costes de eliminación de estas sustancias en las plantas depuradoras.
Paralelamente, la normativa europea sobre aguas de consumo incorpora la obligación de seguimiento y medición de determinados compuestos farmacológicos, ampliando el control a lo largo de toda la cadena del agua.
Europa avanza hacia un modelo en el que la industria farmacéutica también asume parte del coste ambiental asociado a estos contaminantes emergentes.
Contaminantes emergentes y adaptación del sector del agua
La contaminación farmacéutica en el agua forma parte de un fenómeno más amplio vinculado a los contaminantes emergentes. El sector del agua se enfrenta así a un doble reto: adaptar infraestructuras existentes para cumplir nuevas exigencias regulatorias e integrar soluciones tecnológicas avanzadas sin comprometer la sostenibilidad económica del sistema.
El avance regulatorio europeo sugiere que la monitorización y eliminación de medicamentos en aguas residuales será una prioridad creciente en la próxima década, reforzando la necesidad de innovación, control analítico y coordinación entre administraciones, industria y ciudadanía.

