La digitalización de la red permite analizar al minuto los patrones de consumo de agua durante las Fallas

El Operativo Estratégico del Ciclo del Agua pre-Fallas 2026 revela cambios significativos en los patrones de consumo durante las celebraciones, con descensos puntuales durante la Mascletá y un mayor peso del uso hotelero y de ocio.

El Ayuntamiento de Valencia ha presentado el balance del Operativo Estratégico del Ciclo del Agua pre-Fallas 2026, un dispositivo que permite anticipar y gestionar la demanda durante las principales celebraciones de la ciudad. Los datos muestran que el consumo total de agua se mantiene relativamente estable durante las Fallas, aunque se producen cambios significativos en los patrones de uso y en los momentos de mayor demanda.

La información se ha presentado en la sede de EMIVASA en Vara de Quart en un encuentro en el que han participado, entre otros, Carlos Mundina, concejal del Ciclo Integral del Agua; Juan Carlos Caballero, concejal de Seguridad del Ayuntamiento de Valencia; Dionisio García Coín, CEO de Global Omnium; y Javier Macián, de EMIVASA.

Durante la presentación se destacó la coordinación entre el Ayuntamiento, el Servicio de Bomberos y la empresa gestora del ciclo urbano del agua para garantizar la operatividad de las infraestructuras durante las fiestas.

Carlos Mundina subrayó el trabajo previo realizado para revisar los 1.880 hidrantes de la ciudad —siete más que el año anterior— y la adaptación de la red para atender las necesidades de los 113 puestos de venta de buñuelos y otros puntos de venta, uno más que en 2025. Según el concejal, “para todo ello es imprescindible este trabajo en equipo y estas cuestiones técnicas que deben prepararse y que es necesario para que después seamos eficientes en el consumo eficiente del agua también en Fallas donde el fuego es el protagonista, pero el agua también es necesaria”.

 

Cambios en el uso del agua durante las Fallas

Los datos analizados indican que el volumen global de consumo en la ciudad apenas varía durante las fiestas. La elevada movilidad de residentes y visitantes provoca, sin embargo, un desplazamiento del consumo desde el ámbito doméstico hacia usos comerciales, hoteleros y vinculados al ocio en la vía pública.

 

Uno de los patrones más llamativos se produce durante las Mascletás. A las 14:00 horas, la demanda de agua cae bruscamente, ya que gran parte de la población se concentra en el centro de la ciudad y se detiene temporalmente la actividad habitual en los hogares.

 

Según explicó Javier Macián, de EMIVASA, uno de los factores que más condiciona el consumo es la climatología. “Si se suma el buen tiempo a fin de semana se han registrado incrementos de hasta el 5 % del consumo, como ocurrió durante las Fallas de 2024”.

 

Caídas del consumo durante las Mascletás

Uno de los patrones más llamativos detectados por el sistema de monitorización se produce durante las Mascletás. A las 14:00 horas, momento del disparo, la demanda de agua cae bruscamente, ya que gran parte de la población se concentra en el centro de la ciudad y se detiene temporalmente la actividad habitual en los hogares.

Este comportamiento recuerda a los descensos de consumo registrados durante la pandemia cuando la población salía a los balcones para aplaudir al personal sanitario. “Es justo a las 14.00 horas cuando la demanda de agua baja porque la gente se concentra en el centro de la ciudad lo que pausa temporalmente la actividad habitual en los hogares”, explicó Macián.

Minutos antes del disparo se observa un ligero aumento de presión en la red, asociado a la reducción del consumo. Tras finalizar la Mascletá, se registra un pico de demanda que provoca una bajada temporal de presión, que se estabiliza posteriormente.

 

El día de San José retrasa el pico de consumo

El comportamiento del consumo también cambia durante el 19 de marzo, día de San José, jornada festiva en la ciudad. En este caso se distinguen dos fases claras: una mañana con demanda superior a la habitual y un cambio en la hora del máximo consumo doméstico.

El pico de la mañana se retrasa hasta las 12:00 horas, previsiblemente debido a que la población inicia su actividad más tarde tras la celebración de la Nit del Foc. Posteriormente, la demanda vuelve a descender de forma marcada coincidiendo con la Mascletá de las 14:00 horas.

 

La digitalización de la red permite anticipar patrones de consumo

El análisis detallado de estas dinámicas es posible gracias a la digitalización y sensorización de la red de agua potable, que permite monitorizar en tiempo real el comportamiento del sistema.

Esta capacidad de análisis facilita identificar patrones de consumo, anticipar necesidades operativas y garantizar la continuidad del servicio durante eventos de gran afluencia como las Fallas.

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