La industria europea del reciclaje pide elevar al 70 % el reciclaje de los residuos de construcción y demolición
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Los residuos de construcción y demolición (RCD) representan más de un tercio de todos los residuos generados en la Unión Europea, pero su potencial para contribuir a la economía circular continúa infrautilizado. Con el objetivo de revertir esta situación, un amplio grupo de asociaciones europeas del sector de la gestión y el reciclaje de RCD ha presentado un documento conjunto en el que propone un nuevo marco legislativo para impulsar el reciclaje de estos materiales y favorecer su reincorporación al mercado.
Las organizaciones consideran que la futura Ley de Economía Circular (Circular Economy Act) debe incorporar medidas específicas para los residuos de construcción y demolición, en coordinación con la futura Ley de Contratación Pública y la Ley de Aceleración Industrial, con el fin de eliminar las barreras que actualmente limitan el desarrollo de este mercado.
Según recuerdan, los RCD constituyen el mayor flujo de residuos de la Unión Europea y desempeñan un papel clave para alcanzar el objetivo de duplicar la tasa de uso circular de materiales antes de 2030, recogido en el Pacto por una Industria Limpia (Clean Industrial Deal).
No obstante, el documento señala que el potencial circular de estos residuos sigue viéndose limitado por la baja aceptación de los materiales reciclados, la competencia de los materiales vírgenes y del vertido, la escasa trazabilidad de los flujos de residuos y las importantes diferencias existentes entre Estados miembros, cuyas tasas de reciclaje oscilan actualmente entre el 10 % y más del 90 %.
Un objetivo europeo del 70 % para los residuos inertes
Una de las principales propuestas consiste en establecer un objetivo europeo de reciclaje del 70 % para los residuos inertes de construcción y demolición, excluyendo las operaciones de relleno (backfilling).
Las asociaciones consideran que este objetivo debería ir acompañado de la obligación de que todos los Estados miembros elaboren planes estratégicos nacionales sobre RCD, en los que se definan las medidas necesarias para aumentar el reciclaje, reducir el vertido y desarrollar mercados para los materiales reciclados.
El documento subraya que la experiencia acumulada durante más de tres décadas en algunos países demuestra que el reciclaje de alta calidad de los residuos inertes —que representan aproximadamente el 85 % de todos los RCD generados en la Unión Europea— es técnica y económicamente viable. Una vez tratados, estos materiales permiten producir áridos reciclados que cumplen las normas europeas y pueden utilizarse en numerosas aplicaciones dentro del sector de la construcción.
Los residuos inertes representan alrededor del 85 % de todos los residuos de construcción y demolición generados en la Unión Europea.
Impulsar la demanda de áridos reciclados
Las asociaciones advierten de que uno de los principales obstáculos para el desarrollo del reciclaje es la falta de una demanda estable de áridos reciclados.
Por ello, reclaman que la futura legislación europea incorpore medidas para favorecer su utilización, especialmente a través de la contratación pública. Entre otras iniciativas, proponen introducir requisitos específicos para fomentar el empleo de materiales reciclados en las obras públicas, acompañados de programas de formación dirigidos a administraciones, proyectistas y contratistas.
Asimismo, plantean aprovechar la futura Ley de Aceleración Industrial para estimular el uso de áridos reciclados en la fabricación de hormigón y mortero, así como estudiar instrumentos económicos que permitan equilibrar la competencia con los materiales vírgenes.
En paralelo, consideran que el desarrollo del Reglamento de Productos de Construcción debe reforzar la confianza del mercado en los materiales reciclados mediante estándares de calidad más exigentes e incluso valorar la implantación de una declaración obligatoria sobre el contenido reciclado de los productos.
Mejorar la trazabilidad de los residuos
El documento también propone reforzar el seguimiento de los residuos de construcción y demolición mediante la creación de registros electrónicos nacionales que permitan recopilar información sobre los residuos tratados y los materiales obtenidos tras su valorización.
Las asociaciones defienden que este sistema se base en el principio de “declarar una sola vez”, evitando que las empresas tengan que remitir la misma información a distintas administraciones.
Asimismo, consideran que las futuras auditorías previas a la demolición previstas por la Comisión Europea deberían ir acompañadas de procesos de demolición selectiva y del registro digital de los materiales recuperados, con el fin de mejorar la trazabilidad y facilitar su reutilización y reciclaje.
Aprovechar la revisión legislativa europea
Para los firmantes, las próximas iniciativas legislativas representan una oportunidad para extender al conjunto de la Unión Europea las buenas prácticas ya implantadas en algunos Estados miembros.
En este sentido, consideran que la futura Ley de Economía Circular debería incorporar un capítulo específico dedicado a los residuos de construcción y demolición, estableciendo un marco común que favorezca el reciclaje de alta calidad, impulse la demanda de materiales reciclados y mejore la trazabilidad de los flujos de residuos.
El objetivo, concluyen, es crear las condiciones necesarias para que los áridos reciclados puedan competir en igualdad de condiciones con los materiales vírgenes y contribuir de forma más decidida a los objetivos europeos de economía circular, descarbonización y autonomía estratégica.

