La Iniciativa de Roma abre una nueva vía para financiar proyectos hídricos en el Mediterráneo
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La región mediterránea contará con un nuevo instrumento para facilitar el diseño, financiación y gestión de proyectos hídricos sostenibles. La Unión por el Mediterráneo (UpM) ha puesto en marcha la Iniciativa de Roma sobre el Agua, concebida para movilizar inversiones, reforzar las capacidades técnicas y mejorar la preparación de proyectos en los países de la región.
El lanzamiento se ha producido durante la Segunda Reunión Ministerial de la UpM sobre el Agua, celebrada en Roma con representantes de sus 43 Estados miembros. El encuentro ha servido también para aprobar la Segunda Declaración Ministerial sobre el Agua en el Mediterráneo, que establece las prioridades de cooperación regional ante problemas como la escasez de agua, las sequías, las inundaciones, la contaminación y las dificultades de acceso al abastecimiento y el saneamiento.
La iniciativa pretende dar respuesta a una situación especialmente compleja: el estrés hídrico afecta ya a todos los países del Mediterráneo meridional y oriental, mientras que hasta el 70 % de la población del sur de Europa vive en zonas sometidas a estrés hídrico durante el verano. Según los datos trasladados por la UpM, más de 180 millones de personas en la región se encuentran en situación de pobreza hídrica.
Más financiación y asistencia técnica para convertir proyectos en inversiones
Uno de los principales objetivos de la Iniciativa de Roma será mejorar la movilización de financiación para infraestructuras y actuaciones relacionadas con el agua, además de facilitar alianzas transfronterizas orientadas al intercambio de conocimiento y al desarrollo de capacidades.
Aunque la región ha avanzado en materia de abastecimiento, saneamiento e higiene, la UpM señala que numerosos países todavía encuentran dificultades para garantizar la sostenibilidad financiera de estos servicios.
El nuevo marco buscará conectar y coordinar iniciativas ya existentes y facilitar la preparación de proyectos hídricos sostenibles y preparados para recibir financiación, siguiendo un planteamiento similar al desarrollado por la Blue Mediterranean Partnership.
Más de 180 millones de personas se encuentran en situación de pobreza hídrica en el Mediterráneo, una región especialmente expuesta a la escasez de agua y al cambio climático
La financiación se convierte así en uno de los ejes centrales de la estrategia, junto con la mejora de la capacidad técnica necesaria para transformar la planificación hídrica en proyectos ejecutables y susceptibles de captar inversión.
Cinco prioridades para la cooperación hídrica mediterránea
La Segunda Declaración Ministerial establece una hoja de ruta común para avanzar en la gestión sostenible e integrada de los recursos hídricos y acelerar el cumplimiento de los Objetivos de Desarrollo Sostenible relacionados con el agua.
Los representantes acordaron concentrar sus esfuerzos en cinco grandes ámbitos: gobernanza del agua; nexo agua-energía-alimentos-ecosistemas; financiación e inversión; digitalización; y relación entre agua y clima.
La declaración también contempla reforzar el trabajo sobre recursos hídricos no convencionales, así como la cooperación entre territorios para afrontar problemas compartidos relacionados con sequías, inundaciones y contaminación.
La gobernanza, la inversión, la digitalización y el nexo entre agua, energía, alimentación y ecosistemas marcarán las prioridades de cooperación regional durante los próximos años
La comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, destacó la especial vulnerabilidad del Mediterráneo ante la escasez de agua y los efectos del cambio climático y señaló la necesidad de avanzar conjuntamente en gestión sostenible, adaptación climática, financiación e infraestructuras.
La cooperación transfronteriza gana peso ante el estrés hídrico
La nueva declaración reclama asimismo una mayor cooperación transfronteriza para afrontar unos desafíos que no se limitan a las fronteras nacionales y que se ven agravados por las presiones climáticas, ambientales, demográficas y socioeconómicas.
El ministro de Agua e Irrigación de Jordania, Raed Abu Saoud, señaló que la estrategia regional debe abordar conjuntamente la escasez, las sequías, las inundaciones, la contaminación y las desigualdades en el acceso al agua potable y al saneamiento.
La Iniciativa de Roma pretende aportar una vertiente práctica a estos compromisos, ayudando a los países mediterráneos a desarrollar proyectos técnicamente sólidos y financieramente viables que puedan posteriormente acceder a inversión.
El encuentro de Roma, celebrado antes del Foro Euromediterráneo del Agua, permitió además revisar los avances alcanzados hasta ahora y respaldar tres documentos estratégicos destinados a orientar la acción regional en los próximos años.

