La nueva norma de aceites industriales usados será más exigente y confirma la validez del modelo de RAP

A pesar de los avances logrados en los últimos años, Europa y España siguen lejos de los niveles de circularidad necesarios para enfrentar los retos ambientales actuales, de acuerdo al último informe publicado por la Fundación COTEC

A pesar de los avances logrados en los últimos años, Europa y España siguen lejos de los niveles de circularidad necesarios para enfrentar los retos ambientales actuales, de acuerdo al último informe publicado por la Fundación COTEC. La labor de SIGAUS pone de manifiesto cada día que un modelo circular es posible, eficiente y generador de valor.

Vivimos rodeados de enormes desafíos ambientales: un clima en rápida transformación, un consumo intensivo de recursos naturales y una generación de residuos que crece de forma exponencial, entre otros. En este contexto, la economía circular no es ya una opción ni un concepto aspiracional, sino el modelo más viable para conciliar crecimiento económico y sostenibilidad.

Aunque en los últimos años se ha producido un avance claro en esta materia, los datos nos recuerdan que aún queda un largo camino por recorrer. El quinto Informe de la Fundación COTEC, el estudio de mayor prestigio sobre la situación de la economía circular en España publicado recientemente, lo evidencia con claridad: la tasa de uso de materiales circulares en Europa alcanzó el 12%, poniendo de manifiesto que el 88% de los materiales utilizados en la economía europea son primarios, extraídos por primera vez.

En España, el dato es aún más preocupante. Nuestra tasa de circularidad se sitúa en el 8,5%, y además ha retrocedido con respecto al informe previo. Y, sin embargo, el objetivo europeo es claro y muy ambicioso: alcanzar el 23,4% en 2030, según el Plan de Acción de Economía Circular de la UE. La conclusión resulta inevitable: ni Europa ni España están avanzando al ritmo necesario para lograr una circularidad sostenible. Para España, en particular, la transformación debe ser urgente, centrada en el ecodiseño, la durabilidad y la reparabilidad y, por supuesto, en un mayor esfuerzo en reciclaje y aprovechamiento de los residuos como recursos.

 

Tras casi dos décadas gestionando el aceite industrial usado, se ha demostrado que la responsabilidad ampliada del productor (RAP) funciona, y estamos preparados para afrontar los nuevos retos regulatorios que marcarán el futuro de la gestión de este residuo

 

En España, el dato es aún más preocupante. Nuestra tasa de circularidad se sitúa en el 8,5%, y además ha retrocedido con respecto al informe previo. Y, sin embargo, el objetivo europeo es claro y muy ambicioso: alcanzar el 23,4% en 2030, según el Plan de Acción de Economía Circular de la UE. La conclusión resulta inevitable: ni Europa ni España están avanzando al ritmo necesario para lograr una circularidad sostenible. Para España, en particular, la transformación debe ser urgente, centrada en el ecodiseño, la durabilidad y la reparabilidad y, por supuesto, en un mayor esfuerzo en reciclaje y aprovechamiento de los residuos como recursos.

 

El aceite industrial, un referente en circularidad

Aun así, existen sectores en los que la economía circular ya es una realidad consolidada y eficaz. Y uno de ellos es el de los aceites industriales, en el que desde SIGAUS llevamos casi 20 años demostrando que este modelo funciona, que es viable y que, cuando todos los agentes implicados reman en la misma dirección, los resultados llegan y se mantienen.

 

La economía circular del aceite industrial lleva 20 años siendo un ejemplo de viabilidad y un referente de la eficacia del modelo de RAP

 

Desde 2007, SIGAUS se encarga de recoger y asegurar el correcto tratamiento y aprovechamiento del aceite industrial usado generado en España, asumiendo las obligaciones de los fabricantes e importadores de lubricantes. Durante todo este tiempo, hemos cumplido cada año los objetivos ecológicos de recuperación, valorización y regeneración establecidos por la normativa, tal y como hemos venido reportando tanto a las administraciones públicas competentes como a la ciudadanía.

Uno de los aspectos más relevantes de la actividad de SIGAUS radica en garantizar que la recogida del residuo se realice en todos los rincones del país, sin excepción: desde grandes ciudades a pequeños municipios rurales, pasando por los archipiélagos y las ciudades autónomas de Ceuta y Melilla. Lo hemos hecho aplicando un principio que consideramos irrenunciable: máxima apertura a todos los operadores de gestión y dejar actuar al libre mercado, gracias al cual hemos podido garantizar durante todo este tiempo un servicio verdaderamente universal. 

Esta estructura eficiente y abierta ha permitido que el 100% del aceite usado generado en España pueda ser recogido y aprovechado, reincorporándose al mercado como nuevos productos y generando beneficios ambientales y económicos. 

El tratamiento prioritario del residuo, la regeneración, permite devolver al ciclo productivo bases lubricantes de calidad, reduciendo la necesidad de emplear nuevos recursos, disminuyendo el consumo energético y evitando emisiones contaminantes.

Además, los mecanismos de ajuste de financiación que hemos implantado en SIGAUS, vinculados a la evolución de los mercados internacionales del petróleo, han sido fundamentales para asegurar la estabilidad del sistema en momentos críticos. Durante la pandemia, cuando los mercados cayeron en picado, estos mecanismos permitieron mantener el servicio. Y, en los últimos años, el precio del petróleo ha contribuido a situar el coste por tonelada gestionada en mínimos históricos, trasladándose a una reducción de la tarifa para nuestras empresas adheridas y, por tanto, a un menor coste para los consumidores, tanto empresas como  particulares. 

Todo ello demuestra que el modelo de responsabilidad ampliada del productor funciona. No en vano, este enfoque se está extendiendo progresivamente a nuevos sectores. En 2025 se ha introducido para los envases comerciales e industriales, para los que estamos dando una respuesta ágil y completa a través de GENCI. 

Y en el futuro se aplicará a nuevos sectores: próximamente se aprobará un real decreto que aplicará la RAP al textil y al calzado, un ámbito en el que España se ha adelantado y que donde la reciente modificación de la Directiva Marco de Residuos establece la RAP obligatoria para todos los Estados miembros. Otros sectores también incorporarán este modelo próximamente, como los muebles y enseres, los plásticos de uso agrario y determinados productos que contienen plástico, como los de tabaco y las artes de pesca.

 

Nueva normativa para los aceites usados

En el caso específico de los aceites usados, estamos a la espera de la aprobación de un nuevo real decreto que sustituirá al vigente RD 679/2006, que durante dos décadas ha sido un marco normativo estable y eficaz. La principal novedad será el incremento del objetivo de regeneración, que en la última versión del texto sometida a consulta pública prevé elevarse hasta el 75% en 2028 y alcanzar el 90% en 2035. Aunque en la práctica ya estamos cerca (en 2024 regeneramos el 74,5%), estas metas representan un nivel de exigencia superior y con previsibles impactos sobre la financiación.

 

La nueva normativa de aceites usados dará un mayor peso a la regeneración, fortaleciendo la transparencia y la libre competencia

 

Además, los objetivos serán exigibles por comunidad autónoma, un cambio que implicará nuevos retos logísticos y de trazabilidad, pero que contribuirá a una gestión aún más homogénea, transparente y eficaz.

Otro aspecto clave será el refuerzo de la transparencia y la libre competencia. En SIGAUS llevamos años apostando por ello: auditamos nuestras cuentas y nuestros datos, mantenemos información permanente para nuestros grupos de interés y ponemos a disposición de toda la sociedad nuestro Observatorio del Aceite Usado, una herramienta tecnológica que monitoriza la gestión del residuo en España. Y nos cuidamos mucho de no interferir  en los mercados en los que actuamos. Nuestro modelo de gestión garantiza la libre competencia entre los operadores sin que nuestro SCRAP interfiera y tampoco intervenimos en el mercado de los aceites industriales en el que participan nuestras empresas adheridas. 

El real decreto también traerá nuevas obligaciones para los productores, que deberán registrarse en el Registro de Productores de Producto (RPP) y declarar sus cantidades comercializadas indicando su sistema de RAP. Medidas que aumentarán la información que ya se exigen en materia de envases y que con la nueva normativa se incorporarán al ámbito de los aceites industriales.

Después de casi dos décadas de actividad, en SIGAUS contamos con la experiencia, la solvencia y la estructura necesarias para afrontar estos nuevos retos. Nuestro modelo funciona y demuestra que la economía circular es una realidad cuando todos los agentes involucrados colaboran. 

 

Newsletter

La información más relevante en tu correo.

Suscribirme

Último número