La gestión del agua se ha convertido en uno de los principales factores de competitividad para la industria. Garantizar el suministro ya no depende únicamente de disponer de nuevas fuentes de agua, sino también de aprovechar al máximo cada metro cúbico mediante soluciones como la regeneración, la reutilización y la digitalización de las infraestructuras. La economía circular aplicada al ciclo del agua se posiciona así como una de las principales palancas para reforzar la resiliencia de los grandes polos industriales.
En este contexto, el polo petroquímico de Tarragona constituye uno de los mayores ejemplos de gestión integrada del agua para uso industrial en Europa. A través de una red de distribución de más de 50 kilómetros y de la producción de agua regenerada procedente de efluentes municipales, AITASA trabaja para reducir la dependencia de los recursos convencionales y avanzar hacia un modelo cada vez más circular. Actualmente, el 25% de las necesidades hídricas de la industria química del complejo se cubren con agua regenerada, un porcentaje que la compañía aspira a elevar hasta el 45% mediante nuevos proyectos de reutilización y recirculación.
Para conocer cómo está evolucionando este modelo conversamos con Marc Fargas i Mas, consejero delegado de AITASA, quien analiza los retos que plantea la gestión del agua en la industria química, el papel de la digitalización y la eficiencia energética, las oportunidades que ofrece la economía circular y las prioridades que marcarán el futuro de un recurso llamado a desempeñar un papel cada vez más estratégico para la competitividad industrial.
Tarragona concentra uno de los polos petroquímicos más importantes del sur de Europa. ¿Qué papel desempeña AITASA en la garantía del suministro y la gestión eficiente del agua para esta actividad industrial estratégica?
AITASA desempeña un papel esencial como garante del suministro de agua para uno de los complejos petroquímicos más importantes del sur de Europa. Con más de 65 años de servicio a la industria química, AITASA ha consolidado una red propia de distribución de agua con más de 50 km de tuberías interconectadas para asegurar el suministro de agua a las empresas asociadas.
A la gestión realizada desde mediados de los 60, AITASA ha añadido la gestión de producción de agua regenerada a partir de efluentes municipales para ser reutilizados en la industria química, asegurando, hoy en día, una reutilización del 25% del total de sus necesidades hídricas. Asimismo, la regeneración de las aguas residuales industriales en un tratamiento conjunto único, le permite disponer de un elevado potencial de recirculación de agua con el fin de obtener, a medio plazo, un aprovechamiento del 45% de sus necesidades hídricas.
Del 25% al 45%: AITASA quiere casi duplicar el uso de agua regenerada para cubrir las necesidades hídricas de la industria química
En un contexto marcado por la creciente presión sobre los recursos hídricos, ¿cómo ha evolucionado la gestión del agua industrial en los últimos años y cuáles son hoy las principales prioridades del sector?
En los últimos años la gestión del agua industrial ha experimentado una transformación significativa impulsada por tres factores principales: la sequía, la regulación ambiental y la presión sobre los recursos hídricos. Las prioridades actuales del sector se centran en maximizar la eficiencia en el uso del agua, incrementar la reutilización y recirculación de agua regenerada, diversificar fuentes de suministro y garantizar la resiliencia ante episodios de escasez.
En ese contexto, empresas como AITASA han evolucionado desde un modelo de suministro tradicional hacia un enfoque más integral, basado en la sostenibilidad y la gestión avanzada del recurso hídrico.
La reutilización y regeneración de agua se han convertido en elementos clave para avanzar hacia una mayor resiliencia hídrica. ¿Qué proyectos o iniciativas está impulsando AITASA en este ámbito y qué resultados están obteniendo?
AITASA está impulsando proyectos orientados a incrementar el uso de agua regenerada en los procesos industriales, reduciendo la dependencia de fuentes convencionales. Estas iniciativas incluyen la mejora de infraestructura de tratamiento terciario y una mayor integración de agua regenerada en circuitos industriales. Los resultados se traducen en una mayor eficiencia hídrica y en la consolidación de un modelo más resiliente frente a escenarios de escasez hídrica.
En este sentido, AITASA trabaja en la ampliación del tratamiento terciario existente de 6 a 9 hm3, la recirculación de las aguas tratadas de la industria química con una potencialidad de 5 hm3 adicionales y la optimización de la planta de regeneración tratando el rechazo de ósmosis con lo que se esperan obtener 1,5 hm3.
El enfoque circular permite transformar el agua residual en un recurso estratégico dentro del proceso industrial
¿Hasta qué punto la economía circular está transformando la gestión del agua en la industria química y qué oportunidades ofrece para reducir la dependencia de recursos convencionales?
La economía circular está redefiniendo la gestión del agua en la industria química. En este sentido, AITASA contribuye a cerrar el ciclo del agua mediante el reaprovechamiento de recursos y la minimización de vertidos. Esto genera oportunidades como la reducción del consumo de agua fresca, la valorización de corrientes residuales y la disminución del impacto ambiental.
El enfoque circular permite transformar el agua residual en un recurso estratégico dentro del proceso industrial. AITASA asume la presión de buscar fuentes de agua no convencionales con el fin de consolidar este tipo de proyectos para hacer más resiliente la industria frente a cualquier indisponibilidad hídrica convencional.
Por otro lado, la digitalización está revolucionando la operación de las infraestructuras hidráulicas. ¿Qué tecnologías están incorporando para optimizar la gestión de redes, mejorar la eficiencia operativa y anticipar incidencias?
La digitalización constituye uno de los pilares fundamentales para la transformación de la gestión del agua. En este ámbito, AITASA ha sido una entidad pionera, disponiendo desde hace más de 15 años de una red propia de fibra óptica que permite la transmisión en tiempo real de la información correspondiente a los principales parámetros de explotación de sus más de 50 km de red de distribución de agua.
Sobre la infraestructura de comunicaciones, AITASA ha estado impulsando de forma continuada la incorporación de equipos avanzados de medición, sensorización e instrumentación, consolidando un sistema de monitorización inteligente de la red. La integración de sensores, plataformas de análisis de datos y modelos predictivos nos ha permitido evolucionar desde una gestión reactiva hacia una gestión predictiva, anticipándonos a posibles incidencias, optimizando el control de la calidad del suministro y mejorando la eficiencia operativa mediante el análisis continuo de la información obtenida en tiempo real.
Este proceso de digitalización ha incrementado la resiliencia de la red de distribución, reduciendo los tiempos de respuesta ante anomalías y optimizando la gestión de las infraestructuras.
Hemos evolucionado desde una gestión reactiva hacia una gestión predictiva gracias a la digitalización y al análisis continuo de los datos
La eficiencia energética es uno de los grandes desafíos de las instalaciones vinculadas al ciclo del agua. ¿Qué medidas están adoptando para reducir consumos energéticos y avanzar hacia una operación más sostenible?
El consumo energético asociado al ciclo del agua es un reto clave. Para abordarlo, AITASA está adoptando varias acciones encaminadas a la mejora energética de su proceso, en concreto optimizando procesos de bombeo, la utilización de equipos de alta eficiencia, mayor implementación de energías renovables para el autoconsumo y la mejora de la gestión operativa, contribuyendo, en conjunto, a la reducción de la huella de carbono y en el avance de un modelo de gestión más sostenible.
Aun así, AITASA quiere garantizar la mejor gestión sostenible del agua y por ello dispone de la certificación del 100% de energía de origen renovable.
AITASA opera con energía de origen 100% renovable para garantizar una gestión del agua cada vez más sostenible
La adaptación al cambio climático exige infraestructuras cada vez más robustas y flexibles. ¿Qué retos plantea este escenario para una entidad como AITASA y cómo se están preparando para afrontarlos?
El cambio climático plantea retos importantes como la mayor variabilidad en la disponibilidad de recursos hídricos y el aumento de eventos extremos. Para afrontarlos, AITASA trabaja en diversificación de las fuentes de agua, mejora de la flexibilidad operativa entre diferentes fuentes de agua, refuerzo de infraestructuras esenciales y planificación a largo plazo. El objetivo es garantizar la continuidad del servicio incluso en escenarios de alta incertidumbre.
La colaboración entre administraciones, operadores y tejido industrial resulta fundamental para garantizar la seguridad hídrica. ¿Qué valor aporta la cooperación público-privada en el desarrollo de nuevos proyectos y soluciones?
La cooperación entre administraciones y empresas es clave para garantizar la seguridad hídrica. AITASA tiene amplia experiencia en este campo ya que hace más de 13 años inició una estrecha colaboración con la Agencia Catalana del Agua (ACA) para la definición de un proyecto de reutilización para el sector químico que se fundamentó en unos beneficios para ambas partes y el ámbito del Camp de Tarragona.
AITASA ha participado, participa y participará en proyectos estratégicos para la mejor gestión sostenible del agua, coordinando con organismos públicos y apoyando el tejido industrial químico. Este modelo colaborativo permite desarrollar soluciones más eficientes, sostenibles y adaptadas a las necesidades del territorio.
La cooperación entre administraciones y empresas es clave para garantizar la seguridad hídrica y desarrollar soluciones adaptadas al territorio
Desde su experiencia, ¿qué innovaciones tecnológicas o tendencias marcarán el futuro de la gestión del agua en la industria durante los próximos años?
Ciertamente la tecnología para disponer de cualquier tipo de agua a partir de procesos de regeneración forzada o natural ya existe en estos momentos. Nuestro proyecto se empezó a desarrollar en 1999 pero la tecnología existente en esos momentos no permitía implementarlo con robustez y coste asequible. Hoy en día, es necesario seguir desarrollando la tecnología para llevar estos proyectos a costes operativos más competitivos.
Además, toma mucha importancia la recuperación de elementos (críticos o estratégicos) que puedan contener las aguas a regenerar. Actualmente AITASA participa en un proyecto de recuperación de cloro y magnesio a partir del rechazo de una planta desalinizadora. Si se consolida el proyecto dará un valor añadido muy importante a la desalinización que, hasta el momento, carecía.
Mirando al horizonte de 2030, ¿cuáles son los principales objetivos estratégicos de AITASA y qué papel espera desempeñar la compañía en la transición hacia una industria más sostenible y resiliente?
El papel de AITASA será clave en la transición hacia una industria química en Tarragona más sostenible, garantizando un suministro de agua seguro, eficiente y alineado con los exigentes objetivos medioambientales.
De cara a 2030, estamos convencidos de que el agua dejará de ser un recurso meramente operativo para consolidarse como un activo estratégico para la competitividad de la industria. Esa visión marca nuestra hoja de ruta y condiciona todas las decisiones que estamos tomando.
Nuestro objetivo es seguir avanzando hacia un modelo en el que cada gota de agua aporte el máximo valor posible, incrementando su regeneración para favorecer la reutilización y la recirculación, al tiempo que evolucionamos desde un modelo tradicional de tratamiento hacia una auténtica plataforma de circularidad hídrica para la industria química. Esto implica optimizar continuamente la eficiencia energética y económica de cada metro cúbico tratado, así como desarrollar nuevas fuentes de suministro, como la regeneración avanzada o la desalación, que refuercen la seguridad hídrica del polo industrial de Tarragona.
Al mismo tiempo, tendremos que responder a un entorno cada vez más exigente. Será necesario adaptarnos a nuevas demandas de calidad del agua, a cambios en los volúmenes de consumo y a la incorporación de nuevas industrias para las que el agua constituye un factor estratégico. Todo ello vendrá acompañado de un marco regulatorio previsiblemente más ambicioso, que exigirá pasar de un enfoque basado únicamente en el cumplimiento técnico a otro en el que la gestión del agua tenga una dimensión claramente estratégica.
Nuestra aspiración es consolidarnos como un socio de referencia para nuestros clientes, participando desde el diseño de soluciones de tratamiento y acompañándolos en sus propios procesos de transformación. Paralelamente, seguiremos trabajando para reforzar nuestra licencia social para operar, situando la gestión sostenible del agua en el centro de nuestra estrategia ESG, y apostando por el desarrollo del talento mediante una estrecha colaboración con universidades y centros tecnológicos para atraer nuevos profesionales a un sector altamente especializado.
En 2030 el agua será un recurso estratégico, no solo operativo
En definitiva, queremos que AITASA desempeñe un papel decisivo en la transición hacia una industria química más sostenible y resiliente, garantizando un suministro de agua seguro, eficiente y preparado para responder a los retos ambientales, regulatorios e industriales de la próxima década.

