La UE obliga a controlar de forma armonizada los PFAS en el agua potable

Los Estados miembros deberán informar a la Comisión Europea sobre los niveles detectados y actuar de inmediato si se superan los nuevos valores límite
13-01-2026

Los Estados miembros de la Unión Europea están obligados a monitorizar de forma armonizada los niveles de sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en el agua potable, con el fin de garantizar el cumplimiento de los nuevos valores límite establecidos en la Directiva de Agua Potable revisada.

Además del seguimiento sistemático, los países deberán informar a la Comisión Europea de los resultados de esta monitorización, incluidos los casos de superación de los valores límite, los incidentes registrados y las posibles derogaciones concedidas.

El nuevo sistema de notificación es más sencillo que el contemplado en la directiva anterior y reduce la cantidad de datos que deben comunicarse. Se trata, además, de la primera vez que se implanta en la UE una vigilancia sistemática de PFAS en el agua de consumo humano.

 

Se trata de la primera vez que se implanta en la UE una vigilancia sistemática de PFAS en el agua de consumo humano.

 

En caso de que se detecten niveles superiores a los permitidos, los Estados miembros deberán adoptar medidas para reducir la concentración de PFAS y proteger la salud pública, informando al mismo tiempo a la ciudadanía. Estas actuaciones podrán incluir el cierre de captaciones contaminadas, la incorporación de tratamientos específicos para eliminar PFAS o la restricción temporal del uso del agua potable mientras persista la superación de los límites.

 

Protección de la salud y refuerzo de la resiliencia hídrica

La entrada en vigor de estas obligaciones contribuye directamente a uno de los objetivos clave de la Estrategia de Resiliencia del Agua de la Unión Europea: garantizar el derecho al acceso a agua potable segura. Asimismo, responde al llamamiento de esta estrategia para actuar con urgencia frente a los contaminantes que amenazan las fuentes de agua de consumo en Europa.

 

La entrada en vigor de estas obligaciones contribuye directamente a uno de los objetivos clave de la Estrategia de Resiliencia del Agua de la Unión Europea: garantizar el derecho al acceso a agua potable segura.

 

Para apoyar una aplicación coherente en todos los Estados miembros, la Comisión Europea publicó en 2024 directrices técnicas sobre los métodos analíticos para medir tanto el denominado ‘PFAS Total’ como la ‘Suma de PFAS’ en el agua potable. Estas orientaciones se basan en una evaluación técnica y socioeconómica y han sido elaboradas en estrecha colaboración con los Estados miembros, estableciendo los métodos más adecuados para el control de estas sustancias en el marco de la directiva revisada.

La comisaria europea de Medio Ambiente, Resiliencia Hídrica y Economía Circular Competitiva, Jessika Roswall, ha subrayado que:

“La contaminación por PFAS es una preocupación creciente para el agua potable en toda Europa. Con límites armonizados y una monitorización obligatoria ya en vigor, los Estados miembros cuentan ahora con las normas y las herramientas necesarias para detectar y abordar rápidamente los PFAS y proteger la salud pública”.

 

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