Los humedales artificiales, clave para mejorar la calidad del agua y reducir la contaminación difusa
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Con motivo del Día Mundial de los Humedales, el Instituto de Ingeniería del Agua y Medio Ambiente (IIAMA) de la Universitat Politècnica de València (UPV) ha puesto en valor el papel de estos ecosistemas como herramientas clave para mejorar la calidad del agua, proteger el suelo y mitigar la contaminación difusa, así como la importancia de la investigación científica en el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza.
En este contexto, el IIAMA ha desarrollado recientemente un estudio científico que analiza el comportamiento hidráulico y la capacidad de depuración del humedal artificial de lámina libre Tancat de la Pipa, ubicado en el Parque Natural de l’Albufera de València, cuando recibe aportes de escorrentías urbanas y agrícolas.
Evaluación del comportamiento hidráulico y depurador
El estudio se enmarca en el proyecto TED2021 Rainwetpipa, financiado con fondos del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR), y ha permitido evaluar el funcionamiento del humedal ante aportes contaminantes variables, no previstos inicialmente en su diseño.
Según explica Adrián Martínez, investigador del IIAMA participante en el trabajo, “los resultados del estudio confirman que los humedales artificiales funcionan como sistemas tampón, capaces de amortiguar picos de contaminación y mejorar significativamente la calidad del agua, incluso cuando reciben aportes contaminantes variables y no han sido diseñados específicamente para ese fin”.
La investigación ha sido desarrollada por Adrián Martínez-Biosca, Carmen Hernández-Crespo, Enrique Asensi, Ignacio Andrés-Doménech, Vicent Benedito-Durá y Miguel Martín, investigadores del IIAMA-UPV, junto a Mª Eugènia Rodrigo-Santamalia, del Instituto Agroforestal Mediterráneo de la UPV.
Resultados clave del estudio
Entre las principales conclusiones destaca la alta capacidad de retención de sólidos en suspensión, con valores cercanos al 80 % del material entrante, gracias a procesos naturales de sedimentación.
Asimismo, el humedal mostró una reducción significativa del nitrógeno amoniacal, combinando procesos de dilución, retención y transformación biogeoquímica, como la nitrificación, fundamentales para prevenir la eutrofización y proteger los ecosistemas acuáticos.
El estudio subraya también la importancia del diseño hidráulico de los humedales artificiales, demostrando que las configuraciones con varias celdas en paralelo mejoran el tiempo de residencia del agua y la eficiencia del tratamiento.
“Estos resultados aportan criterios técnicos relevantes para el diseño y optimización de nuevas infraestructuras verdes orientadas al tratamiento de aguas contaminadas”, señala Carmen Hernández, investigadora del IIAMA.
Aplicación práctica en proyectos de economía circular
El conocimiento generado se está aplicando en iniciativas como el proyecto VALPURIN, centrado en el desarrollo de soluciones basadas en la naturaleza para el tratamiento sostenible del purín y la valorización de sus fracciones, financiado por la Agencia Valenciana de la Innovación. En este proyecto participan el IIAMA-UPV, Global Omniumy Servyeco.
El objetivo es minimizar los impactos ambientales de los residuos agropecuarios sobre el suelo y los recursos hídricos mediante procesos innovadores de tratamiento. En palabras de Miguel Martín, investigador del IIAMA, “VALPURIN apuesta por el uso de humedales artificiales como soluciones basadas en la naturaleza, permitiendo transformar el purín en nuevos recursos aprovechables y avanzar hacia modelos de economía circular, contribuyendo al desarrollo sostenible del sector agroganadero y a la mitigación del cambio climático”.
Con esta línea de trabajo, el IIAMA reafirma su compromiso con la investigación aplicada, la transferencia de conocimiento y el desarrollo de soluciones sostenibles orientadas a la protección de los ecosistemas acuáticos y a una gestión más eficiente de los recursos hídricos.

