Los SCRAP reclaman menos burocracia, más trazabilidad y medidas que impulsen la demanda de materiales reciclados
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El Foro SCRAPS SRR 2026, organizado por la Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER), Tratamiento Neumáticos Usados (TNU) e IFEMA MADRID, ha servido para poner sobre la mesa algunos de los principales desafíos que afronta la economía circular en Europa. La jornada reunió en Madrid a representantes de sistemas colectivos de responsabilidad ampliada del productor (SCRAP), recicladores y administraciones públicas para debatir sobre la RAP, la ecomodulación y la Compra Pública Verde.
Los participantes coincidieron en la necesidad de adaptar la normativa a las particularidades de cada flujo de residuos, reforzar la trazabilidad de los materiales y, especialmente, generar una demanda estable para los productos procedentes del reciclaje y la reutilización.
La demanda, el gran reto pendiente de la economía circular
Uno de los mensajes más repetidos durante la jornada fue la necesidad de desarrollar mercados sólidos para los materiales reciclados. Los ponentes señalaron que España dispone de capacidad tecnológica e industrial para reciclar, pero encuentra dificultades para absorber internamente los materiales recuperados.
“Los sistemas colectivos podemos financiar y organizar la recogida, pero no generar por sí solos la demanda comercial del material”, recordó Javier de Jesús, director operativo de TNU.
En este contexto, la Compra Pública Verde fue identificada como una herramienta fundamental para dinamizar la demanda. Julio Lorente, responsable de los servicios jurídicos de FER, defendió que la economía circular requiere algo más que objetivos de reciclaje y reclamó mecanismos que garanticen condiciones de competencia equilibradas para la industria europea.
Por su parte, Javier de Jesús, director operativo de TNU, subrayó el papel tractor que puede desempeñar la contratación pública mediante la incorporación de criterios que favorezcan productos ya disponibles en el mercado, como los neumáticos recauchutados para flotas públicas o el uso de polvo de caucho reciclado en mezclas asfálticas.
Desde el Ministerio para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Marta Martínez Guerra, directora general de Servicios, reconoció las dificultades que encuentran muchas administraciones para incorporar criterios ambientales en los procesos de contratación y defendió la elaboración de guías y criterios técnicos que faciliten su aplicación.
Los participantes coincidieron en que las políticas basadas exclusivamente en objetivos de recogida deben complementarse con medidas capaces de estimular el consumo de materiales reciclados mediante incentivos, contratación pública y sensibilización.
Más coordinación y menos cargas administrativas en la RAP
Otro de los bloques centrales del encuentro estuvo dedicado a la evolución de la Responsabilidad Ampliada del Productor y a los retos asociados a su desarrollo en Europa.
Durante el debate, varios representantes sectoriales mostraron su preocupación por el incremento de las obligaciones administrativas y la proliferación de plataformas de reporte. Laura Sánchez Siria, de Implica, señaló que parte de las funciones asumidas actualmente por los SCRAP exceden el papel para el que fueron concebidos estos sistemas.
El gasto público representa aproximadamente el 14% del PIB de la Unión Europea, una capacidad de compra que los participantes consideran clave para impulsar los mercados de materiales reciclados.
Jorge Navarro, de GENCI, alertó sobre la incertidumbre que genera para las empresas la falta de estabilidad regulatoria, mientras que Alicia García-Franco, directora general de FER, defendió que la RAP debe concentrarse en aquellos flujos donde el mercado no es capaz de funcionar de manera autónoma.
Evitar modelos homogéneos para todos los flujos de residuos
El foro también abordó la necesidad de adaptar las herramientas regulatorias a las características de cada sector. Los participantes coincidieron en rechazar enfoques uniformes que puedan alterar mercados que ya funcionan de forma eficiente.
Pilar Arrayas, de Cartón Circular, defendió la diferenciación entre los flujos industriales y domésticos, mientras que Ester Abascal, de ANREPA, recordó la experiencia consolidada de sistemas de reutilización existentes en ámbitos como el de los palés.
En la misma línea, Joan Ros, de Envalora, apostó por reforzar la prevención y la prolongación de la vida útil de los productos, mientras que Esperanza Hidalgo, de REPACAR, reclamó que las futuras regulaciones tengan en cuenta la realidad operativa de las plantas de reciclaje. Óscar Hernández, de ANARPLA, incidió en la necesidad de desarrollar sistemas de tasas que favorezcan económicamente las opciones situadas en los niveles superiores de la jerarquía de residuos.
Tres prioridades para consolidar la transición circular
Como resultado de los debates, los participantes identificaron tres ámbitos prioritarios para avanzar hacia una economía circular más eficiente:
- Trazabilidad y calidad del dato, mediante un control riguroso de los flujos de residuos y una gobernanza compartida entre SCRAP y recicladores autorizados.
- Simplificación administrativa, a través de la armonización de criterios, registros y plataformas entre comunidades autónomas.
- Impulso a la demanda, mediante una ecomodulación que favorezca el ecodiseño y una Compra Pública Verde capaz de generar mercados estables para los materiales reciclados.
El encuentro evidenció el consenso creciente en torno a la necesidad de complementar las obligaciones de recogida y reciclaje con instrumentos que favorezcan el consumo de productos circulares y refuercen la competitividad de la industria del reciclaje en Europa.

