Más del 90 % de los nutrientes que degradan el Mar Menor proceden de flujos subterráneos recirculados

Un nuevo estudio revela que más del 90 % de los nutrientes que degradan el Mar Menor proceden de flujos subterráneos recirculados
08-07-2026

Más del 90 % de los nutrientes clave responsables de la degradación del Mar Menor, como el amonio, el fósforo y la sílice, proceden de la recirculación del agua de la propia laguna a través de los sedimentos y no de las ramblas o de las aguas subterráneas continentales, como se había considerado hasta ahora. Así lo concluye un estudio del Instituto de Ciencia y Tecnología Ambientales de la Universitat Autònoma de Barcelona (ICTA-UAB), que identifica una vía de contaminación hasta ahora ignorada y plantea la necesidad de revisar las estrategias de restauración del ecosistema.

La investigación, publicada en la revista científica Limnology and Oceanography, ha sido desarrollada en el marco del proyecto OPAL (Origin and Pathways of Anthropogenic Solutes into Coastal Lagoons).

 

Una nueva explicación para la persistencia de la eutrofización

El Mar Menor, la mayor laguna costera del Mediterráneo occidental, ha sufrido desde 2016 varios episodios de eutrofización, un proceso que incrementa la productividad biológica, reduce el oxígeno disponible en el agua y puede provocar mortandades masivas de peces.

Hasta ahora, la principal fuente de nutrientes se atribuía a los fertilizantes agrícolas transportados por la rambla del Albujón, principal cauce superficial que desemboca en la laguna.

Sin embargo, el nuevo estudio demuestra que la mayor parte del amonio, el fósforo inorgánico, el nitrógeno orgánico y la sílice disueltos no llegan desde el exterior, sino que proceden de la propia laguna tras circular por los sedimentos y movilizar nutrientes acumulados durante décadas.

 

La investigación identifica un mecanismo de contaminación hasta ahora no considerado en las estrategias de restauración, mediante el cual el agua moviliza nutrientes acumulados durante décadas en el fondo de la laguna.

 

Los sedimentos actúan como un reservorio de nutrientes

Para identificar el origen de estos aportes, los investigadores utilizaron isótopos de radio como trazadores de los diferentes flujos de agua subterránea que alcanzan la laguna.

El trabajo permitió cuantificar por primera vez tres procesos de descarga subterránea: la entrada de agua dulce procedente principalmente de infiltraciones de riego; la recirculación de agua salada del propio Mar Menor a través del acuífero; y el intercambio de agua intersticial en los primeros centímetros del sedimento.

Los resultados muestran que los dos últimos mecanismos constituyen la principal fuente de nutrientes que alimentan los procesos de eutrofización.

El estudio explica que esta recirculación se produce a distintas escalas temporales. Mientras parte del agua permanece durante meses o incluso años en los sedimentos debido a las variaciones del nivel de la laguna, los gradientes de densidad o el efecto del oleaje, otra fracción circula en cuestión de horas o días impulsada por las olas y por la actividad de organismos que remueven el fondo.

En ambos casos, el agua actúa como vehículo para movilizar y devolver a la columna de agua los nutrientes acumulados durante años por la contaminación agrícola y minera.

 

Mayor riesgo de proliferaciones algales durante el verano

La investigación también pone de manifiesto que la recirculación de agua en los sedimentos se intensifica durante el verano, favoreciendo especialmente la liberación de fósforo.

Este incremento estacional eleva el riesgo de proliferaciones de fitoplancton y de episodios de hipoxia, dos de los principales síntomas asociados al deterioro ecológico del Mar Menor.

 

Los investigadores advierten de que incorporar esta vía de aporte de nutrientes a las políticas de restauración será esencial para reducir el riesgo de nuevos episodios de eutrofización y mejorar la recuperación del Mar Menor.

 

Implicaciones para la restauración del Mar Menor

Los autores consideran que estos resultados ayudan a explicar por qué la laguna continúa siendo vulnerable a episodios de eutrofización incluso cuando se reducen las fuentes externas de contaminación.

Actualmente, el Marco de Actuaciones Prioritarias para la Restauración del Mar Menor contempla medidas como la recuperación de ecosistemas circundantes y la renaturalización de ramblas, pero no incorpora actuaciones específicas dirigidas a limitar la entrada de nutrientes procedentes de la recirculación subterránea del agua en los sedimentos.

Según los investigadores, incorporar este proceso a las estrategias de gestión será fundamental para mejorar la eficacia de las actuaciones de recuperación de la laguna.

El estudio se ha desarrollado en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena (UPCT) y el Instituto de Ciencias del Mar (ICM-CSIC), con financiación del Ministerio de Ciencia, Innovación y Universidades.


 

Artículo de referencia

Rodriguez-Puig, J. et al. «Recirculated submarine groundwater discharge dominates nutrient inputs and enhances eutrophication risk in a coastal lagoon».Limnology and Oceanography (2026). https://doi.org/10.1002/lno.70371

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