Tres clústeres catalanes impulsan una iniciativa para mejorar la aceptación social de los proyectos de transición ecológica

El Clúster de la Bioenergía, de Residuos y el de la Energía Eficiente de Cataluña desarrollan un proyecto para dotar a empresas y promotores de herramientas que favorezcan el diálogo con el territorio y reduzcan

Los proyectos vinculados a la transición ecológica afrontan un desafío que va más allá de su viabilidad técnica, económica o ambiental: lograr la aceptación social necesaria para integrarse con éxito en el territorio. Con el objetivo de ayudar a empresas y promotores a gestionar este reto, el Clúster de la Bioenergía de Cataluña (CBC), el Clúster de Residuos de Cataluña (CREC) y el Clúster de la Energía Eficiente de Cataluña (CEEC) han puesto en marcha una iniciativa conjunta centrada en la denominada licencia social.

El proyecto, desarrollado con la colaboración de ARC Mediació y el apoyo de ACCIÓ, pretende mejorar la integración territorial de infraestructuras relacionadas con las energías renovables, la bioenergía y la gestión de residuos mediante herramientas que permitan reforzar la confianza, anticipar conflictos y favorecer la participación de los diferentes agentes implicados.

 

La iniciativa busca dotar a empresas y promotores de herramientas para reforzar la confianza y facilitar la implantación de proyectos de transición ecológica

 

La licencia social, un nuevo factor estratégico

Los tres clústeres consideran que la denominada licencia social se ha convertido en un elemento decisivo para el desarrollo de muchos proyectos asociados a la transición energética y la economía circular. Aunque una iniciativa cumpla con todos los requisitos técnicos, urbanísticos y ambientales, su ejecución puede verse comprometida si no consigue generar confianza y aceptación entre la población y el territorio donde se implanta.

En este contexto, instalaciones como plantas de bioenergía, centros de tratamiento y valorización de residuos o infraestructuras de energías renovables se enfrentan cada vez con mayor frecuencia a procesos de oposición social motivados, en muchos casos, por la falta de información, unos procesos participativos insuficientes o una percepción de escasa implicación de la ciudadanía en la toma de decisiones.

Según explican los impulsores del proyecto, estas situaciones pueden traducirse en retrasos administrativos, incremento de costes, conflictos sociales o incluso la paralización de inversiones estratégicas, dificultando el despliegue de infraestructuras necesarias para avanzar hacia una economía descarbonizada.

 

La falta de aceptación social puede retrasar o paralizar proyectos estratégicos de energías renovables y gestión de residuos

 

Comprender cómo se construye la confianza

La iniciativa pretende profundizar en los factores que favorecen —o dificultan— la aceptación social de este tipo de proyectos, analizando cómo se construyen las relaciones entre promotores, administraciones públicas, agentes locales y ciudadanía.

Para ello, el proyecto pone especial atención en aspectos como la transparencia, la comunicación, la participación y la generación de confianza, considerados elementos esenciales para facilitar la implantación de nuevas infraestructuras en el territorio.

En el marco de este trabajo ya se han desarrollado diferentes sesiones participativas con empresas y representantes de los sectores energético y ambiental, orientadas a compartir experiencias, identificar los principales puntos de fricción y conocer los retos que afrontan las organizaciones durante el desarrollo de este tipo de iniciativas.

El proceso también ha incluido entrevistas con empresas asociadas a los tres clústeres, así como el análisis de experiencias que han logrado generar elevados niveles de aceptación social, con el objetivo de identificar tanto las principales barreras como las prácticas que pueden contribuir al éxito de futuros proyectos.

 

El proyecto analiza experiencias reales para identificar las barreras y las buenas prácticas en la implantación de nuevas infraestructuras

 

Una guía práctica para empresas y promotores

Toda la información recopilada servirá para elaborar distintos materiales dirigidos a empresas y entidades promotoras. Entre ellos destaca una guía específica, actualmente en fase de desarrollo, que reunirá metodologías, recomendaciones y herramientas para facilitar la aceptación social de proyectos vinculados a la generación de energías renovables y a las infraestructuras de gestión, tratamiento y valorización de residuos.

El objetivo es ofrecer recursos prácticos que permitan incorporar la dimensión social desde las primeras fases de planificación de los proyectos, favoreciendo procesos de diálogo más eficaces y una mejor integración territorial.

Los impulsores de la iniciativa consideran que la transición ecológica no depende únicamente del desarrollo tecnológico o de la disponibilidad de financiación, sino también de la capacidad para construir proyectos compartidos con el territorio y generar relaciones de confianza duraderas entre todos los actores implicados.

 

Impulsar una transición ecológica compartida

Con este proyecto, los tres clústeres reivindican que la transición ecológica solo podrá consolidarse si avanza de la mano de la ciudadanía, mediante modelos de gobernanza más participativos y procesos capaces de integrar las necesidades y expectativas del entorno local.

En este sentido, defienden que incorporar la licencia social como un elemento estratégico desde el diseño inicial de los proyectos permitirá acelerar su implantación, reducir conflictos y favorecer un desarrollo más equilibrado de las infraestructuras necesarias para avanzar hacia un modelo energético y productivo más sostenible.

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