Una planta piloto en Grecia convierte CO₂ residual en proteínas alimentarias mediante algas

La instalación piloto, ubicada en Grecia, transformará anualmente 100 toneladas de CO₂ residual en 15 toneladas de proteínas obtenidas mediante algas y sienta las bases para una futura cadena alimentaria con huella de carbono negativa
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25-06-2026

La empresa especializada en biometano Cycle0 y la compañía biotecnológica Solmeyea Biotech han anunciado la puesta en marcha de la primera planta piloto del mundo que emplea CO₂ residual como materia prima para producir proteínas alimentarias mediante transformación biológica. La instalación, situada en Grecia, representa un nuevo enfoque para valorizar emisiones industriales y desarrollar sistemas de producción alimentaria con menor impacto ambiental.

El proyecto combina tecnologías patentadas de ambas compañías para convertir 100 toneladas anuales de CO₂ residual procedente de procesos industriales en 15 toneladas de proteínas alimentarias no transgénicas obtenidas a partir de algas. Sus impulsores consideran que esta tecnología puede contribuir tanto a la descarbonización industrial como al refuerzo de la seguridad alimentaria.

 

La planta piloto transformará 100 toneladas de CO₂ residual al año en 15 toneladas de proteínas alimentarias obtenidas mediante algas.

 

Una tecnología que convierte emisiones en proteínas alimentarias

El proceso desarrollado utiliza algas para producir una proteína de alto valor denominada MEY™, a partir del dióxido de carbono residual generado en procesos industriales. Para ello, la planta integra la tecnología Biogasclean de Cycle0 con la plataforma biotecnológica desarrollada por Solmeyea Biotech.

 

cycle0

Según ambas empresas, el proyecto constituye el primer paso de una estrategia industrial que prevé alcanzar una capacidad de producción de 160.000 toneladas de proteínas alimentarias al año en 2033, mediante la construcción de la que definen como la primera fábrica alimentaria del mundo con huella de carbono negativa.

De cumplirse este objetivo, la iniciativa permitiría eliminar de la atmósfera hasta 500.000 toneladas de CO₂ anuales, al transformar emisiones industriales en materia prima para la producción de alimentos, evitando así que ese carbono deba capturarse y almacenarse.

 

Impacto previsto en empleo e innovación europea

Las previsiones del proyecto contemplan también la creación de alrededor de 11.000 puestos de trabajo directos e indirectos en Grecia, vinculados al desarrollo de esta nueva cadena de valor basada en la utilización del carbono.

El crecimiento de Solmeyea Biotech ha contado con financiación de diversos organismos europeos de innovación, entre ellos la Empresa Común Circular Bio-based Europe, EIT Food, la Agencia Espacial Europea (ESA) y el Consejo Europeo de Innovación, que en conjunto han destinado más de 7 millones de euros en subvenciones al desarrollo de la tecnología.

 

La hoja de ruta contempla producir 160.000 toneladas de proteínas al año en 2033 y eliminar hasta 500.000 toneladas anuales de CO₂.

 

Una nueva aplicación para la valorización del CO₂

El fundador y director ejecutivo de Solmeyea Biotech, Vasilis Stenos, calificó la puesta en marcha de la planta como “un hito de gran importancia” para la utilización del carbono en la producción alimentaria. Según explicó, el proyecto demuestra que el CO₂ puede dejar de considerarse únicamente un residuo para convertirse en una materia prima capaz de generar ingredientes alimentarios con huella de carbono negativa.

Stenos añadió que esta tecnología pretende desarrollar una cadena alimentaria menos dependiente de las tierras agrícolas, la disponibilidad de agua dulce y la variabilidad climática, contribuyendo al mismo tiempo a la descarbonización industrial y a la resiliencia de la bioeconomía europea.

Por su parte, el director ejecutivo de Cycle0, Laurence Molke, destacó que el uso de su reactor biológico de goteo patentado supone una nueva aplicación para una tecnología ya consolidada en el tratamiento de CO₂ biogénico y afirmó que el proyecto piloto demuestra el potencial de escalabilidad de este modelo de producción de proteínas.

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