Glosario

RETEMA pone a disposición de sus lectores un glosario especializado con definiciones claras, rigurosas y actualizadas que responden a qué es, para qué sirve y por qué es relevante cada concepto en el contexto de la sostenibilidad y el medio ambiente. Incluye términos clave relacionados con la gestión ambiental, la economía circular, el cambio climático, la gestión hídrica, la transición energética, las aguas residuales, los residuos urbanos e industriales, la descarbonización y otros ámbitos estratégicos del sector. Una herramienta pensada para profesionales, estudiantes y público no especializado que buscan comprender mejor los retos, conceptos y soluciones asociados a la sostenibilidad ambiental.

El saneamiento es el conjunto de infraestructuras, instalaciones y servicios destinados a recoger, transportar y tratar las aguas residuales generadas por la población, la industria y otras actividades antes de su vertido al medio ambiente o su reutilización. Este sistema incluye redes de alcantarillado, colectores, estaciones de bombeo y estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR), desempeñando un papel fundamental en la protección de la salud pública y de los ecosistemas acuáticos.

La seguridad hídrica es la capacidad de garantizar un acceso suficiente, seguro y sostenible al agua para la población, la actividad económica y los ecosistemas, reduciendo al mismo tiempo los riesgos asociados a fenómenos como sequías, inundaciones o contaminación. Este concepto integra aspectos relacionados con la disponibilidad del recurso, la calidad del agua, la resiliencia de las infraestructuras y la adaptación al cambio climático, siendo un objetivo estratégico para la planificación y gestión de los recursos hídricos.

La separación en origen consiste en clasificar los residuos en el lugar donde se generan, depositando cada fracción en el sistema de recogida correspondiente. Esta práctica facilita la recogida selectiva, mejora la calidad de los materiales recuperados y aumenta la eficiencia de los procesos de reciclaje y valorización. La correcta separación en origen es uno de los pilares de la economía circular y de una gestión sostenible de los residuos.

Las soluciones basadas en la naturaleza (SbN) son actuaciones que aprovechan los procesos y ecosistemas naturales para dar respuesta a desafíos ambientales, sociales y económicos como el cambio climático, la gestión del agua, la pérdida de biodiversidad o el riesgo de inundaciones. Estas soluciones incluyen actuaciones como la restauración de humedales, la creación de infraestructura verde, los sistemas urbanos de drenaje sostenible o la recuperación de bosques, generando beneficios tanto para las personas como para el medio ambiente.

Términos más buscados

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un plan de acción adoptado por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas en 2015 con el objetivo de erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz y la prosperidad para todas las personas. Este marco global se articula a través de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas específicas que deben alcanzarse antes del año 2030.

El bioestabilizado es un material orgánico obtenido tras un proceso de tratamiento biológico aplicado a residuos urbanos, especialmente en plantas de tratamiento mecánico-biológico (TMB). Su objetivo es reducir la actividad biológica de la fracción orgánica para minimizar olores, lixiviados y emisiones antes de su destino final. A diferencia del compost, el bioestabilizado no suele emplearse como fertilizante, sino como residuo tratado con menor impacto ambiental.

La biomasa es la materia orgánica de origen vegetal o animal que puede utilizarse como fuente de energía renovable. Procede de recursos como restos forestales, residuos agrícolas, subproductos ganaderos, cultivos energéticos o residuos orgánicos biodegradables, que pueden transformarse en calor, electricidad o biocombustibles mediante distintos procesos. Su aprovechamiento contribuye a reducir el uso de combustibles fósiles y favorece la valorización de residuos dentro de un modelo de economía circular.

El cambio climático es la alteración a largo plazo de los patrones climáticos de la Tierra, causada principalmente por el aumento de los gases de efecto invernadero derivados de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la agricultura intensiva. Sus efectos incluyen el incremento de la temperatura global, fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad y riesgos para la salud y la seguridad hídrica. Constituye uno de los mayores desafíos ambientales, sociales y económicos del siglo XXI.

La economía circular es un modelo de producción y consumo que busca reducir al máximo el desperdicio de recursos, manteniendo materiales y productos en uso durante el mayor tiempo posible. Frente al sistema tradicional de “usar y tirar”, la economía circular promueve la reutilización, el reciclaje, la reparación y el ecodiseño para disminuir la generación de residuos y el impacto ambiental. Es una estrategia clave para avanzar hacia un desarrollo más sostenible y eficiente.