Glosario

RETEMA pone a disposición de sus lectores un glosario especializado con definiciones claras, rigurosas y actualizadas que responden a qué es, para qué sirve y por qué es relevante cada concepto en el contexto de la sostenibilidad y el medio ambiente. Incluye términos clave relacionados con la gestión ambiental, la economía circular, el cambio climático, la gestión hídrica, la transición energética, las aguas residuales, los residuos urbanos e industriales, la descarbonización y otros ámbitos estratégicos del sector. Una herramienta pensada para profesionales, estudiantes y público no especializado que buscan comprender mejor los retos, conceptos y soluciones asociados a la sostenibilidad ambiental.

La nanofiltración es una tecnología de tratamiento de agua basada en el uso de membranas semipermeables capaces de retener sales divalentes, materia orgánica, microorganismos y otros contaminantes disueltos. Se sitúa entre la ultrafiltración y la ósmosis inversa en cuanto a capacidad de separación, ofreciendo un elevado rendimiento con un menor consumo energético. La nanofiltración se emplea en procesos de potabilización, reutilización de aguas residuales, desalación parcial y tratamiento de efluentes industriales que requieren una alta calidad del agua.

La neutralidad climática es el equilibrio entre las emisiones de gases de efecto invernadero (GEI) generadas y las que pueden absorberse o eliminarse de la atmósfera mediante sumideros naturales o tecnologías de captura de carbono. Alcanzar la neutralidad climática implica reducir al máximo las emisiones y compensar únicamente aquellas que no pueden evitarse. Este objetivo constituye uno de los pilares del Pacto Verde Europeo y de las estrategias de descarbonización para limitar los efectos del cambio climático.

Los nitratos son compuestos químicos formados por nitrógeno y oxígeno que se encuentran de forma natural en el medio ambiente y desempeñan un papel esencial en el crecimiento de las plantas. Sin embargo, el uso intensivo de fertilizantes agrícolas, purines y aguas residuales puede aumentar su concentración en suelos y masas de agua, provocando problemas como la contaminación de acuíferos o la eutrofización de ríos y embalses. Su control es fundamental para proteger la calidad del agua y garantizar un abastecimiento seguro para el consumo humano.

Términos más buscados

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un plan de acción adoptado por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas en 2015 con el objetivo de erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz y la prosperidad para todas las personas. Este marco global se articula a través de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas específicas que deben alcanzarse antes del año 2030.

El bioestabilizado es un material orgánico obtenido tras un proceso de tratamiento biológico aplicado a residuos urbanos, especialmente en plantas de tratamiento mecánico-biológico (TMB). Su objetivo es reducir la actividad biológica de la fracción orgánica para minimizar olores, lixiviados y emisiones antes de su destino final. A diferencia del compost, el bioestabilizado no suele emplearse como fertilizante, sino como residuo tratado con menor impacto ambiental.

La biomasa es la materia orgánica de origen vegetal o animal que puede utilizarse como fuente de energía renovable. Procede de recursos como restos forestales, residuos agrícolas, subproductos ganaderos, cultivos energéticos o residuos orgánicos biodegradables, que pueden transformarse en calor, electricidad o biocombustibles mediante distintos procesos. Su aprovechamiento contribuye a reducir el uso de combustibles fósiles y favorece la valorización de residuos dentro de un modelo de economía circular.

El cambio climático es la alteración a largo plazo de los patrones climáticos de la Tierra, causada principalmente por el aumento de los gases de efecto invernadero derivados de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la agricultura intensiva. Sus efectos incluyen el incremento de la temperatura global, fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad y riesgos para la salud y la seguridad hídrica. Constituye uno de los mayores desafíos ambientales, sociales y económicos del siglo XXI.

La economía circular es un modelo de producción y consumo que busca reducir al máximo el desperdicio de recursos, manteniendo materiales y productos en uso durante el mayor tiempo posible. Frente al sistema tradicional de “usar y tirar”, la economía circular promueve la reutilización, el reciclaje, la reparación y el ecodiseño para disminuir la generación de residuos y el impacto ambiental. Es una estrategia clave para avanzar hacia un desarrollo más sostenible y eficiente.