Glosario

RETEMA pone a disposición de sus lectores un glosario especializado con definiciones claras, rigurosas y actualizadas que responden a qué es, para qué sirve y por qué es relevante cada concepto en el contexto de la sostenibilidad y el medio ambiente. Incluye términos clave relacionados con la gestión ambiental, la economía circular, el cambio climático, la gestión hídrica, la transición energética, las aguas residuales, los residuos urbanos e industriales, la descarbonización y otros ámbitos estratégicos del sector. Una herramienta pensada para profesionales, estudiantes y público no especializado que buscan comprender mejor los retos, conceptos y soluciones asociados a la sostenibilidad ambiental.

El WtE (Waste to Energy), o valorización energética de residuos, es el conjunto de tecnologías que permiten transformar residuos no reciclables en energía útil, como electricidad, calor o combustibles. Entre los procesos más utilizados se encuentran la incineración con recuperación de energía, la gasificación, la pirólisis y la digestión anaerobia, en función del tipo de residuo tratado. El modelo Waste to Energy contribuye a reducir la cantidad de residuos destinados a vertedero, recuperar parte de su contenido energético y avanzar hacia una gestión más eficiente de los recursos, siempre respetando la jerarquía europea de residuos, que prioriza la prevención, la reutilización y el reciclaje.

El concepto Water Positive hace referencia a la capacidad de una organización, instalación o actividad para devolver al medio ambiente y a la sociedad más agua de la que consume, contribuyendo a mejorar la disponibilidad y calidad de los recursos hídricos. Para alcanzar este objetivo se combinan medidas como la reducción del consumo, la mejora de la eficiencia, la reutilización del agua, la recarga de acuíferos, la restauración de ecosistemas y la inversión en proyectos de conservación hídrica. La estrategia Water Positive va más allá de la neutralidad hídrica y se ha convertido en un referente para empresas e instituciones comprometidas con la seguridad hídrica y la sostenibilidad del agua.

Términos más buscados

La Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible es un plan de acción adoptado por todos los Estados miembros de las Naciones Unidas en 2015 con el objetivo de erradicar la pobreza, proteger el planeta y garantizar la paz y la prosperidad para todas las personas. Este marco global se articula a través de 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) y 169 metas específicas que deben alcanzarse antes del año 2030.

El bioestabilizado es un material orgánico obtenido tras un proceso de tratamiento biológico aplicado a residuos urbanos, especialmente en plantas de tratamiento mecánico-biológico (TMB). Su objetivo es reducir la actividad biológica de la fracción orgánica para minimizar olores, lixiviados y emisiones antes de su destino final. A diferencia del compost, el bioestabilizado no suele emplearse como fertilizante, sino como residuo tratado con menor impacto ambiental.

La biomasa es la materia orgánica de origen vegetal o animal que puede utilizarse como fuente de energía renovable. Procede de recursos como restos forestales, residuos agrícolas, subproductos ganaderos, cultivos energéticos o residuos orgánicos biodegradables, que pueden transformarse en calor, electricidad o biocombustibles mediante distintos procesos. Su aprovechamiento contribuye a reducir el uso de combustibles fósiles y favorece la valorización de residuos dentro de un modelo de economía circular.

El cambio climático es la alteración a largo plazo de los patrones climáticos de la Tierra, causada principalmente por el aumento de los gases de efecto invernadero derivados de actividades humanas como la quema de combustibles fósiles, la deforestación y la agricultura intensiva. Sus efectos incluyen el incremento de la temperatura global, fenómenos meteorológicos extremos, pérdida de biodiversidad y riesgos para la salud y la seguridad hídrica. Constituye uno de los mayores desafíos ambientales, sociales y económicos del siglo XXI.

La economía circular es un modelo de producción y consumo que busca reducir al máximo el desperdicio de recursos, manteniendo materiales y productos en uso durante el mayor tiempo posible. Frente al sistema tradicional de “usar y tirar”, la economía circular promueve la reutilización, el reciclaje, la reparación y el ecodiseño para disminuir la generación de residuos y el impacto ambiental. Es una estrategia clave para avanzar hacia un desarrollo más sostenible y eficiente.