La depuración es el conjunto de procesos físicos, químicos y biológicos aplicados al agua residual con el fin de eliminar contaminantes y garantizar su retorno seguro al medio natural o su posible reutilización. Este procedimiento resulta esencial para proteger la salud pública, conservar los ecosistemas y cumplir con la normativa europea en materia de calidad de aguas. La depuración constituye una herramienta estratégica en la gestión sostenible del agua y en el marco de la economía circular, ya que permite reutilizar recursos y reducir el impacto ambiental.