Los contaminantes emergentes son sustancias químicas o compuestos que no están regulados de forma completa o sistemática, pero cuya presencia en el medio ambiente puede representar un riesgo para la salud humana y los ecosistemas. Incluyen fármacos, productos de cuidado personal, microplásticos, compuestos perfluorados (PFAS) o disruptores endocrinos, y suelen detectarse en aguas residuales, superficiales y subterráneas. Su carácter “emergente” no implica necesariamente que sean nuevos, sino que su detección, estudio o regulación es reciente debido a avances analíticos y a una mayor preocupación ambiental.