No dejemos que los océanos sufran las consecuencia de la pandemia

Expertos de la Asociación Española de Basuras Marinas (AEBAM) apelan a la responsabilidad compartida, para que los residuos derivados de los elementos de protección ante la COVID-19 no acaben en nuestros mares y océanos


760

Desde que se inició el confinamiento, se repiten las bellas y esperanzadoras imágenes de grandes cetáceos acercándose a las costas, así como datos sobre el posible efecto positivo para la naturaleza que puede tener la disminución drástica de la actividad humana a nivel mundial.

Sin embargo, existen informaciones menos halagüeñas, como son las que están alertando de la presencia de mascarillas y otros residuos sanitarios en playas de islas deshabitadas de Asia. Y también estos residuos empiezan a aparecer abandonados en nuestras calles.

La COVID-19 nos ha obligado a cambiar nuestras rutinas. Cuando salimos a la calle, tenemos que hacer uso de artículos sanitarios con los que no estábamos familiarizados, como son mascarillas, guantes, geles hidroalcohólicos, pañuelos o toallitas desinfectantes, entre otros.

Son elementos necesarios para la gestión de esta crisis sanitaria, pero que han de ser utilizados con responsabilidad y asegurarse que acaban en el lugar adecuado para su gestión, evitando así que lleguen a la naturaleza.

Como ya se ha demostrado, la mala gestión de los residuos, así como el abuso de productos de un solo uso, han llevado a nuestros océanos a ser grandes contenedores de basura. En el escenario de esta pandemia, nos enfrentamos a un incremento de estos elementos formando parte de las basuras marinas.

Seguir las recomendaciones para la gestión de estos residuos es responsabilidad de todos: en general, estos residuos han de ser desechados en el hogar siguiendo las recomendaciones establecidas de higiene. Para su correcta gestión, mascarillas y guantes desechables han de ir al contenedor de resto, así como las toallitas húmedas desinfectantes, que en ningún caso deben acabar en el inodoro. En el caso de los recipientes de gel hidroalcohólico, en general, deberán depositarse en el contenedor de envases. Si tuviésemos que deshacernos de estos residuos en la vía pública, y no tuviéramos estos contenedores al alcance, deberán ser depositados en una papelera, preferiblemente con tapa, para evitar que se vuelen con el viento.

Para más detalle, desde el Gobierno, han elaborado una orden, por la que se establecen instrucciones sobre la gestión de residuos en la situación de crisis sanitaria ocasionada por el COVID-19

En palabras de Pilar Zorzo, Presidenta de AEBAM: “Es clave que el ciudadano entienda que un residuo abandonado en una ciudad, al final puede acabar llegando a la naturaleza, y en ocasiones, a nuestros mares y océanos, ya sea transportado por el viento o los ríos.” Pilar Zorzo insiste en que: “De nuestra actuación depende que no se conviertan ni en un riesgo sanitario, ni en un problema para el medio ambiente. Debemos ser responsables y conscientes a la hora de desecharlos, para evitar que, una vez resuelta la urgencia sanitaria, se origine un problema ambiental”.

La AEBAM también recuerda que al no abandonar estos residuos favorecemos y ayudamos a los servicios de limpieza ayudando a la seguridad de todos.

RRSS
Archivado en:
COVID-19, Entidades, España
Tags
AEBAM


RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO


EN PORTADA

Este sitio utiliza cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración del navegador, usted está de acuerdo con nuestra política de cookies.