2026: avances y retos en la RAP de envases industriales y comerciales un año después

Plazos, novedades y obligaciones que todas las empresas deberán cumplir para operar en España y en el resto de Europa
Autor/es
Joan Ros
Entidad
09-02-2026
Publicado en

 

La entrada en vigor del Real Decreto 1055/2022 de envases y residuos de envases ha supuesto un cambio de paradigma en la gestión de envases en España. Esta nueva obligación legal alcanza a empresas de todos los sectores: químico, plástico, construcción, alimentario, automoción, etc. Cualquier empresa que utilice envases o embalajes para transportar o vender sus mercancías en España (o que importe productos envasados) es considerada “productor de producto” a efectos de la normativa. En consecuencia, debe cumplir con la RAP de sus envases industriales o comerciales, ya sean de un solo uso o reutilizables.

Cumplir con estas exigencias no es opcional: es un requisito legal cuyo incumplimiento puede acarrear sanciones importantes. Además, adaptarse demuestra la responsabilidad ambiental de la empresa y mejora su imagen pública y reputación corporativa al alinearse con principios de sostenibilidad. Así, en un entorno empresarial cada vez más orientado a la economía circular, las compañías que se anticipan a estos cambios no solo cumplen con la normativa, sino que se posicionan como líderes sostenibles en su sector.

 

Obligaciones y plazos clave para 2026

El año 2025 marcó el inicio práctico de muchas de estas obligaciones. Desde el 1 de enero de 2025, todas las empresas afectadas por la RAP de envases deben adherirse a un Sistema de Responsabilidad Ampliada del Productor colectivo (SCRAP) o constituir un sistema individual (SIRAP) para gestionar sus envases. Pero, aun teniendo estas dos alternativas, adherirse a un SCRAP es, hoy por hoy, la vía más práctica para que la mayoría de empresas cumplan con la RAP de envases. Un ejemplo de ello es Envalora, el SCRAP autorizado para la gestión de envases industriales y comerciales de un solo uso y reutilizables — promovido por la propia industria y respaldado por 23 asociaciones sectoriales, entre ellas AEFAA, AEQT, ANAPE, ANAIP, ANDIMAC, ANDECE, ANFFECC, ANFAPA, ANREPA, ASEGRE, CEPCO, FEDEQUIM, FEIQUE, FER, QUIMACOVA Y SERNAUTO, que, además, ha anunciado una reducción de sus tarifas RAP de cara a 2026. Joan Ros, director general de Envalora, recomienda, para las empresas que aún estén rezagadas “regularizar su situación cuanto antes, puesto que operar sin estar en un sistema reconocido conlleva riesgos de incumplimiento”.

 

Operar sin integrarse en un SCRAP implica riesgos de incumplimiento, y las empresas deben regularizar su situación cuanto antes.

 

Otro hito crucial es la declaración anual de envases puestos en el mercado. Cada productor debe reportar oficialmente la cantidad (peso, unidades y material) de envases que introdujo en el mercado nacional durante el año anterior. 

El plazo legal para esta declaración es antes del 31 de marzo de cada año siguiente al ejercicio reportado. Por ejemplo, para los envases correspondientes al año 2025, la fecha límite de presentación será el 31 de marzo de 2026. Esta declaración anual se realiza a través del Registro de Productores de Producto del Ministerio (MITECO), y no sustituye a la información aportada al SCRAP, sino que ambas son obligatorias y complementarias. 

En la práctica, esto implica que la empresa debe primero haberse inscrito en el Registro de Productores (obteniendo su número de registro ENV) e indicar en él a qué sistema colectivo o individual pertenece. Al realizar la declaración anual, deberá adjuntar el certificado de pertenencia a un SCRAP o SIRAP como prueba de que cumple con la RAP. 

En este caso, Envalora también lo pone fácil gracias a Envanet, la plataforma informática propia del SCRAP (actualmente en proceso de certificación ISO 27001), con el que las empresas pueden tramitar todas las obligaciones vinculadas a sus envases de forma trazable, segura y sencilla. Esta herramienta permite, entre otras funcionalidades, acreditar la correcta gestión de los residuos. Además, de cara a 2026, Envalora incorpora el servicio de apoderamiento, mediante el cual el SCRAP podrá realizar, en nombre de las empresas, las declaraciones obligatorias ante el MITERD, lo que reduce la carga administrativa y minimiza los riesgos de error. “La digitalización es un eje clave para impulsar la comunicación entre las empresas y la Administración”, señala Joan Ros. “ENVANET nos permite ofrecer soluciones operativas adaptadas a la normativa, con enfoque en la eficiencia y la digitalización. Además, conecta directamente a poseedores de residuos de envases y a gestores, aportando transparencia y reduciendo al mínimo la carga administrativa”.

Otro plazo a tener en cuenta, en el tercer trimestre de cada año, es la posibilidad de cambiar de SCRAP .También se introducen nuevas exigencias a medio plazo, como la elaboración de Planes Empresariales de Prevención y Ecodiseño (PEPEs) para ciertas empresas, con el fin de reducir en origen la cantidad y el impacto ambiental de los envases. Muchas compañías deberán verificar si están obligadas a presentar estos planes y, de ser así, podrán hacerlo de forma colectiva a través de su SCRAP en lugar de individualmente.

 

La correcta gestión y documentación de los envases permite a las empresas optimizar procesos, mejorar su sostenibilidad y reforzar su posición competitiva.

 

De la obligación a la oportunidad: beneficios para la empresa

Aunque pueda percibirse inicialmente como una carga administrativa y económica, el cumplimiento de la RAP de envases puede traer beneficios tangibles a las empresas más allá de simplemente ‘evitar sanciones’. En primer lugar, integrarse en un sistema colectivo y cumplir los plazos aporta seguridad jurídica y estabilidad operativa. 

Además, asumir estas responsabilidades promueve una cultura de sostenibilidad dentro de la organización. Los datos recopilados sobre los envases obligan a la empresa a tomar conciencia de cuánto envasa y cómo lo hace, abriendo la puerta a iniciativas de ecodiseño y reducción de embalajes. Un adecuado cumplimiento de la RAP se suele traducir en mejoras de eficiencia: optimizar embalajes puede reducir costos logísticos, y un sistema de reciclaje bien gestionado puede disminuir las tasas de residuos. Muchas empresas descubren que, al centralizar la gestión de envases en un SCRAP, logran simplificar procesos y ahorrar recursos internos, ya que el sistema colectivo es más eficiente y evita duplicidades.

Por otro lado, la imagen corporativa se ve fortalecida. Los clientes, tanto industriales como consumidores finales, valoran cada vez más que sus proveedores y marcas favoritas actúen de forma responsable con el medio ambiente. Comunicar que la empresa está adherida a un SCRAP líder como Envalora y que cumple con sus obligaciones ambientales puede ser un factor diferencial en términos de reputación y marketing verde. Incluso en licitaciones o concursos, contar con el número de registro de productor y demostrar cumplimiento puede ser un requisito o una ventaja competitiva.

 

Bonificaciones a las empresas y nuevos servicios de Envalora

Un aspecto innovador que ha introducido Envalora es convertir el cumplimiento en un retorno económico directo. Gracias a su modelo operativo, las empresas —estén o no adheridas al SCRAP— que gestionan correctamente sus residuos de envases (es decir, que entregan sus envases usados a gestores autorizados y lo documentan) reciben una bonificación económica proporcional. En otras palabras: parte de la eco-contribución que las empresas pagan vuelve a la industria si una empresa demuestra que sus residuos de envases han sido reciclados eficazmente. El modelo operativo de Envalora convierte el esfuerzo por reciclar en un retorno económico directo. De este modo, se incentiva a las empresas a superar el mero cumplimiento y a involucrarse activamente en la mejora de la gestión de sus residuos. Lo que antes era un coste inevitable de tratar con los residuos puede convertirse ahora en ahorros y valor añadido, premiando a quienes lo hacen bien. Estas bonificaciones también se pueden gestionar a través de ENVANET.

 

El modelo operativo de Envalora convierte el esfuerzo por reciclar en un retorno económico directo.

 

Envalora también ampliará su asesoría especializada en materia de RAP a nivel europeo, un apoyo clave para compañías con actividad en varios países. Vamos a fortalecer nuestros servicios con un enfoque centrado en la atención personalizada y en la coordinación eficaz de las obligaciones a nivel europeo. La RAP combina marcos normativos nacionales y comunitarios, y nuestro compromiso es acompañar a las empresas en ambos ámbitos.

A través de grupos sectoriales, Envalora fomenta espacios de colaboración para compartir retos, anticipar cambios regulatorios y plantear propuestas conjuntas a las Administraciones. Desde el inicio se ha trabajado con asociaciones y productores para diseñar un sistema que respete los acuerdos previos con gestores y poseedores. Este diálogo continuado nos ha permitido ofrecer soluciones adaptadas que facilitan una implantación eficiente de la RAP, sin duplicidades.

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