ATL sitúa la resiliencia hídrica como eje central de su nueva materialidad
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El Ente de Abastecimiento de Agua Ter-Llobregat (ATL) ha completado la actualización de su análisis de materialidad 2025, un ejercicio estratégico que redefine las prioridades en sostenibilidad, gobernanza y gestión del servicio público de abastecimiento en alta en Cataluña, en un contexto marcado por la sequía 2022-2024, el cambio climático y el incremento de las exigencias regulatorias en el sector.
El estudio, basado en una metodología cualitativa y en el diálogo con cinco grandes grupos de interés, ha permitido identificar los temas más relevantes tanto para ATL como para el conjunto de agentes vinculados al sistema de abastecimiento, constituyendo la base para el futuro Plan de Acciones 2026–2029.

Matriz de materialidad
Resiliencia hídrica y garantía del servicio: prioridad transversal
La matriz de materialidad sitúa de forma clara la resiliencia hídrica como el principal vector estratégico de la actividad de ATL. Los grupos de interés coinciden en la necesidad de reforzar la capacidad del sistema para hacer frente a episodios extremos cada vez más frecuentes.
En este sentido, se destaca la importancia de avanzar hacia un mix diversificado de recursos hídricos, combinando agua superficial, desalada y regenerada, así como de mejorar la anticipación y la planificación operativa. El objetivo es asegurar la calidad, seguridad y continuidad del servicio incluso en escenarios de elevada presión hídrica.
La matriz de materialidad sitúa de forma clara la resiliencia hídrica como el principal vector estratégico de la actividad de ATL
La reciente sequía es identificada como un punto de inflexión estructural, que ha evidenciado la vulnerabilidad del sistema y la necesidad de acometer inversiones sostenidas para reforzar su robustez.
Capacitación, gobernanza y sostenibilidad económica
Junto a la resiliencia hídrica, el análisis identifica otros tres ejes estratégicos prioritarios. En primer lugar, el impulso de la capacitación profesional y la transformación digital, como palancas clave para la modernización del sistema.
En segundo lugar, la gobernanza y la transparencia, consideradas esenciales para reforzar la confianza entre los distintos actores implicados en la gestión del agua.
Por último, la sostenibilidad económica emerge como un elemento crítico, con especial atención a la necesidad de contar con un modelo tarifario sostenible, previsible y transparente, que permita afrontar las inversiones necesarias sin comprometer la viabilidad del servicio ni generar tensiones en el ámbito municipal.
Hacia un Plan de Acciones 2026–2029
El análisis refleja una elevada convergencia entre las percepciones de los distintos grupos de interés, lo que permite consolidar un diagnóstico compartido sobre los principales retos del sector.
Este diagnóstico servirá de base para la elaboración del Plan de Acciones 2026–2029, actualmente en desarrollo, que definirá las líneas de actuación en ámbitos como la resiliencia hídrica, la mejora continua del servicio, la innovación y digitalización, y el refuerzo de la gobernanza y la participación territorial.
ATL ha señalado su intención de mantener este ejercicio de escucha activa y revisar periódicamente su análisis de materialidad, con el objetivo de asegurar la alineación de sus prioridades con las necesidades del territorio y de los diferentes grupos de interés.

