El 96% de las zonas de baño europeas cumple los estándares mínimos de calidad del agua en 2025
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La calidad de las aguas de baño en Europa se mantiene en niveles elevados y estables. Así lo refleja el último Informe sobre las Aguas de Baño 2025, publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) en colaboración con la Comisión Europea, que concluye que el 96% de las zonas de baño monitorizadas en la Unión Europea cumplen los estándares mínimos de calidad, mientras que el 85% alcanza la calificación más alta, “excelente”.
El 85% de las zonas de baño europeas alcanza la máxima calificación de calidad del agua y solo el 1,5% de las zonas de baño europeas evaluadas presenta una calidad deficiente
Los datos, correspondientes a la temporada de baño de 2025, muestran además que únicamente el 1,5% de los puntos evaluados presenta una calidad deficiente, lo que confirma la consolidación de los avances logrados en las últimas décadas gracias a la legislación europea en materia de agua y saneamiento.
El informe analiza más de 22.200 zonas de baño distribuidas por toda Europa, incluyendo los Estados miembros de la UE, así como Albania y Suiza, y evalúa la aptitud de las aguas para el baño mediante el seguimiento de bacterias que pueden provocar enfermedades graves en las personas.
Diferencias entre aguas costeras e interiores
La evaluación pone de manifiesto que las aguas costeras siguen registrando mejores resultados que las aguas interiores, una tendencia que se mantiene en los últimos años.
En concreto, el 88% de las aguas de baño costeras de la UE obtuvo la calificación de excelente, frente al 78% de las aguas interiores, que incluyen ríos y lagos.
El 88% de las aguas costeras europeas obtiene una calidad excelente, frente al 78% de las aguas interiores
Por países, los mejores resultados corresponden a Austria, Bulgaria, Chipre y Grecia, donde más del 95% de las zonas de baño analizadas alcanzan la máxima categoría de calidad.
La AEMA ha publicado junto al informe un mapa interactivo actualizado que permite consultar el estado de cada zona de baño europea y localizar los emplazamientos con mejores condiciones para los bañistas.
El papel de la normativa europea
La Comisión Europea y la AEMA destacan que estos resultados son consecuencia directa de la aplicación continuada de la Directiva sobre Aguas de Baño y del resto de normativa comunitaria relacionada con la protección de los recursos hídricos.
Entre los factores que han contribuido a esta mejora se encuentran la implantación de sistemas de monitorización más avanzados, la mejora de las prácticas de gestión, las inversiones en estaciones depuradoras de aguas residuales urbanas, el refuerzo de las redes de recogida y tratamiento de aguas residuales y una mejor evaluación de las proliferaciones de cianobacterias potencialmente peligrosas para la salud humana y los ecosistemas.
Gracias a estas actuaciones, numerosos espacios acuáticos urbanos y ríos que anteriormente sufrían elevados niveles de contaminación han recuperado condiciones aptas para el baño.
No obstante, las instituciones europeas advierten de que siguen existiendo desafíos importantes para garantizar sistemas hídricos saludables y resilientes. Entre ellos figuran la contaminación química de aguas superficiales y subterráneas, así como los impactos asociados al cambio climático.
La resiliencia hídrica, prioridad para la UE
La mejora de la calidad del agua forma parte de los objetivos de la futura Estrategia Europea de Resiliencia Hídrica, que busca fortalecer la protección de los recursos hídricos y garantizar su disponibilidad tanto para las personas como para los ecosistemas.
El informe recuerda además que la Directiva sobre Aguas de Baño se complementa con otros instrumentos legislativos europeos, como la Directiva Marco del Agua, la Directiva sobre Normas de Calidad Ambiental, la Directiva de Aguas Subterráneas, la Directiva de Nitratos, la Directiva Marco sobre la Estrategia Marina y la recientemente revisada Directiva sobre el Tratamiento de las Aguas Residuales Urbanas.

