El sector del reciclaje alerta de que la nueva norma europea del automóvil puede encarecer el tratamiento de vehículos

La FER valora los avances en circularidad y trazabilidad, pero advierte de que algunas exigencias podrían incrementar los costes sin aportar beneficios ambientales equivalentes

La Federación Española de la Recuperación y el Reciclaje (FER) ha valorado de forma positiva algunos de los avances incorporados en el nuevo Reglamento europeo sobre requisitos de circularidad para el diseño de vehículos y la gestión de los vehículos al final de su vida útil (VFVU), aprobado recientemente por el Parlamento Europeo. Sin embargo, la organización advierte de que determinadas obligaciones técnicas podrían poner en riesgo la eficiencia de un modelo de reciclaje que considera plenamente consolidado.

Como representante de la cadena de valor del reciclaje, incluidos los sectores de la fragmentación y postfragmentación de vehículos, FER ha participado activamente durante la tramitación de la normativa trasladando la posición del sector a las instituciones europeas.

 

En España se dieron de baja más de 671.000 turismos y vehículos comerciales ligeros para su tratamiento durante 2025

 

La organización recuerda además que en Europa circulan actualmente más de 248 millones de turismos y furgonetas, lo que convierte a los vehículos fuera de uso en uno de los flujos de residuos con mayor impacto económico y ambiental dentro de la economía circular.

 

Más plástico reciclado en los vehículos

Entre los aspectos mejor valorados por FER figura la obligación de incorporar plástico reciclado procedente de residuos posconsumo en los nuevos vehículos.

El Reglamento establece un contenido mínimo del 15% de plástico reciclado seis años después de su entrada en vigory del 25% a los diez años, una medida que la Federación considera positiva para impulsar la demanda de materiales reciclados.

 

Los nuevos vehículos deberán incorporar un 15% de plástico reciclado a los seis años y un 25% a los diez años

 

FER también destaca favorablemente la creación de estrategias de circularidad por parte de los fabricantes, la obligación de declarar el contenido reciclado de los vehículos y la implantación de un pasaporte digital de circularidad, herramientas destinadas a mejorar la trazabilidad de los materiales.

Asimismo, considera un avance el refuerzo de los controles sobre la exportación de vehículos usados para evitar que residuos automovilísticos abandonen la Unión Europea bajo la apariencia de vehículos de segunda mano.

 

Preocupación por las nuevas exigencias técnicas

Pese a estos avances, la Federación muestra una especial preocupación por los requisitos de calidad que la normativa impondrá a materiales como el acero y el aluminio recuperados de vehículos fuera de uso.

Según FER, la reducción de determinados elementos presentes en el acero fragmentado y la obligación de separar diferentes calidades de aluminio requerirán inversiones significativas en nuevas tecnologías de clasificación y tratamiento.

 

FER alerta de que las nuevas exigencias para acero y aluminio obligarán a realizar importantes inversiones tecnológicas

 

La organización considera que estas obligaciones podrían incrementar considerablemente los costes operativos sin que exista evidencia suficiente de beneficios ambientales proporcionales.

También cuestiona la obligación de desmontar previamente determinados componentes, como motores eléctricos completos o llantas, antes de proceder a la fragmentación de los vehículos.

 

Riesgo para la rentabilidad del reciclaje

Para FER, la legislación debería mantener un enfoque tecnológicamente neutro que permita a cada instalación aplicar los procesos más eficientes en función de sus capacidades y tecnologías disponibles.

La Federación sostiene que durante las últimas décadas el sector ha evolucionado para optimizar los procesos de reciclaje y que imponer determinadas operaciones podría generar costes adicionales sin mejoras ambientales equivalentes.

 

Europa cuenta con más de 248 millones de turismos y furgonetas en circulación, uno de los mayores flujos de residuos de la economía circular

 

El presidente de FER, Ion Olaeta, considera además que el Reglamento aprobado constituye únicamente el marco general y que buena parte de sus efectos dependerán de la normativa secundaria que deberá desarrollarse durante los próximos años.

 

La demanda de plástico reciclado, en cuestión

Otro de los aspectos criticados por la Federación es la aparente contradicción entre los objetivos de recuperación de plásticos y la demanda prevista para estos materiales.

Según FER, mientras la normativa obliga a recuperar cantidades crecientes de plástico procedente de vehículos fuera de uso, los porcentajes mínimos de incorporación en vehículos nuevos siguen siendo relativamente limitados y contemplan excepciones en determinadas circunstancias.

 

FER advierte de que aumentar el reciclaje sin garantizar mercado para los materiales recuperados puede frenar nuevas inversiones

 

La organización considera que sin una demanda sólida y estable de materiales reciclados será difícil consolidar las inversiones necesarias para seguir avanzando hacia una economía circular más eficiente.

Por ello, reclama que el desarrollo de la normativa secundaria tenga en cuenta la experiencia acumulada por la industria del reciclaje y permita encontrar un equilibrio entre los objetivos ambientales, la viabilidad económica de las instalaciones y el fortalecimiento de los mercados de materias primas secundarias.

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