El sistema de vigilancia ambiental de la Región de Murcia constata la estabilidad del Mar Menor
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Los últimos datos recopilados por el sistema de monitorización ambiental del Gobierno de la Región de Murcia sitúan al Mar Menor en una situación estable. Según el informe elaborado a partir de las mediciones más recientes, los principales parámetros analizados presentan valores similares a los observados en la misma época del año anterior.
El seguimiento incluye el control de la salinidad, el oxígeno disuelto, la clorofila, la transparencia y la temperatura del agua. La información se obtiene mediante un dispositivo que combina campañas con sondas oceanográficas, boyas científicas, sondeos piezométricos, controles de ramblas y análisis de las comunidades biológicas de la laguna.
Durante una actuación de supervisión del ecosistema, el presidente del Gobierno regional, Fernando López Miras, destacó la capacidad de seguimiento desarrollada en los últimos años.
“Actualmente, la Región de Murcia dispone de una capacidad de conocimiento y seguimiento sin precedentes sobre la evolución del Mar Menor”.
Una red de 22 puntos de control y ocho boyas científicas
Las campañas de monitorización se realizan durante todo el año mediante sondas oceanográficas CTD, utilizadas para registrar información a lo largo de toda la columna de agua.
El dispositivo dispone de una red de 22 puntos georreferenciados distribuidos por el Mar Menor. En cada uno de ellos, las sondas recogen datos desde la superficie hasta el fondo, lo que permite analizar la variación de los parámetros ambientales en profundidad.
Las mediciones se procesan posteriormente mediante algoritmos que ponderan los resultados en función de la masa de agua representada por cada punto de control. Según el Gobierno regional, este procedimiento permite obtener una imagen global de la laguna y no únicamente de zonas concretas.
El sistema se completa con una red de ocho boyas científicas distribuidas en distintos puntos del Mar Menor. Estas estaciones automáticas registran de forma continua la temperatura, la salinidad, el oxígeno disuelto y la clorofila a diferentes profundidades.
La red de boyas ha sido desarrollada en colaboración con la Universidad Politécnica de Cartagena y permite seguir la evolución diaria y estacional de los principales parámetros ambientales.
Más de una década de datos para alimentar un gemelo digital
La información recopilada durante más de diez años ha servido de base para desarrollar el denominado gemelo digital del Mar Menor.
Según la Comunidad Autónoma, esta herramienta tecnológica permite reproducir virtualmente el comportamiento de la laguna y desarrollar modelos predictivos orientados a anticipar posibles escenarios de riesgo ambiental.
El sistema también se utiliza para evaluar la evolución del ecosistema y analizar la eficacia de las medidas de recuperación aplicadas.
En los trabajos de seguimiento participan investigadores de la Universidad de Murcia, personal del Instituto Murciano de Investigación y Desarrollo Agrario y Medioambiental y técnicos especializados en informática y telecomunicaciones.
El grupo de investigación de Ecología y Ordenación de Ecosistemas Marinos Costeros de la Universidad de Murcia realiza, por encargo de la Comunidad Autónoma, el seguimiento de las condiciones hidrológicas y oceanográficas del Mar Menor.
Sus investigadores analizan la calidad del agua, los niveles de nutrientes, los materiales en suspensión, la clorofila y el oxígeno disuelto. También estudian periódicamente la evolución de la flora y la fauna y su respuesta a las condiciones ambientales observadas.
Seguimiento de nutrientes, aguas subterráneas y ramblas
Una parte relevante del sistema de vigilancia se centra en el control de los nutrientes que llegan al Mar Menor.
La nota regional señala que la comunidad científica considera el exceso de nutrientes como el principal factor responsable de los desequilibrios ecológicos sufridos por la laguna durante las últimas décadas.
El programa analiza las concentraciones de nitratos, nitritos, amonio y ortofosfatos, además de monitorizar las aportaciones de agua procedentes de la cuenca vertiente y del acuífero cuaternario.
Para el control de las aguas subterráneas se dispone de una red de 19 sondeos piezométricos distribuidos alrededor del Mar Menor. Estos puntos permiten medir de manera continua el nivel freático, la salinidad y la temperatura.
También se realizan controles periódicos en las principales ramblas que desembocan en la laguna, donde se analizan tanto los caudales como la carga de nutrientes transportada hacia el ecosistema.
Durante los meses de verano se activa, además, un programa específico de seguimiento en las zonas más superficiales del litoral.
Más de 6.000 toneladas de biomasa retiradas en 2026
El dispositivo de seguimiento se complementa con los trabajos ordinarios de retirada de biomasa en el perímetro del Mar Menor.
Según los datos del Gobierno regional, 80 personas participan diariamente en estas labores y, desde comienzos de 2026, se han retirado más de 6.000 toneladas.
En la jornada de supervisión participaron también el consejero de Medio Ambiente, Industria, Universidades, Investigación y Mar Menor, Juan María Vázquez Rojas; el catedrático de Ecología de la Universidad de Murcia Ángel Pérez Ruzafa; el director del IMIDA, Andrés Martínez; investigadores universitarios y técnicos especialistas.

