La ACA lanza ayudas a los entes locales para aumentar la captación de aguas subterráneas

La inversión elegible máxima corresponde a 15.000 euros por cada m3 / hora del caudal adicional a recuperar que el ente declare a la solicitud, con un tope máximo de 250 litros por habitante y día
11-10-2023

El consejero de Acción Climática, Alimentación y Agenda Rural, David Mascort y Subiranas, ha expuesto, en el marco de la Comisión Interdepartamental de Sequía, que la Agencia Catalana del Agua (ACA) tiene previsto aprobar en su Consejo de Administración, las bases de una línea de ayudas dirigida a los entes locales para la realización de inversiones de recuperación, rehabilitación, adecuación y ejecución de captaciones de aguas subterráneas abastecimiento. La planificación hidrológica vigente contempla medidas para la adaptación a fenómenos extremos como la sequía, donde la ACA puede llegar a cubrir hasta el 95% del coste total de la actuación.

Se podrán acoger a esta línea de ayudas las recuperaciones de captaciones de aguas subterráneas que formen parte del servicio municipal de abastecimiento y que se encuentren fuera de servicio en el momento de la solicitud; el aumento del rendimiento de pozos que formen parte del servicio municipal de abastecimiento que se encuentren en servicio en el momento de la solicitud mediante su rehabilitación; la ejecución de nuevas captaciones de aguas subterráneas; y la adecuación de captaciones de aguas subterráneas existentes para su incorporación a la red de abastecimiento local.

El máximo de ayuda otorgada por solicitud no puede superar el millón de euros. En este sentido, la inversión elegible máxima corresponde a 15.000 euros por cada m3 / hora del caudal adicional a recuperar que el ente declare a la solicitud, con un tope máximo de 250 litros por habitante y día. Se incluyen dentro de los gastos subvencionables el coste previsto de la redacción de los proyectos constructivos y el coste de las asistencias técnicas asociadas a la ejecución de la obra.

 

Más de 100 millones en ayudas en dos años

 

Para las actuaciones en redes supramunicipales o núcleos de población conectados a una red supramunicipal, el porcentaje de subvención será del 95% del gasto elegible. Para el resto de actuaciones, el porcentaje de subvención se calcula en función de la población censada del núcleo beneficiado, según una progresión que sentarán las bases.

Cuando se abra la convocatoria, estas ayudas se añadirán a las que ha abierto la ACA este 2023 para hacer frente a la situación de sequía: 40 MEUR para el abastecimiento en alta (con 209 ayudas otorgadas), 2 MEUR para el abastecimiento con camiones cisterna y para obras de emergencia (81 ayudas), y 50 MEUR convocados para la realización de mejoras en las redes (con las solicitudes todavía pendientes de valorar). Entre este año y 2022 se han abierto siete líneas de ayudas con una aportación de 108 millones de euros.

 

Dos pozos de captación más en el tramo final del Besòs

Durante la Comisión también se ha informado que la ACA ha adjudicado las obras de perforación de pozos y de sondeos de captación en el tramo final del río Besòs por importe de 204.592 euros. Esta actuación, que permitirá disponer de nuevas captaciones de agua en el actual contexto de sequía, se llevará a cabo en los términos municipales de Montcada i Reixac y de Santa Coloma de Gramenet.

Una vez formalizado y firmado el contrato, se prevé que los trabajos duren unos 3 meses, se construyan dos pozos y se realicen tres sondeos, ensayos de bombeo de los pozos y analíticas para caracterizar el agua captada en cada pozo.

 

Sin alterar la calidad del acuífero

La profundidad de los pozos oscilará entre los 20 y los 25 metros y se perforarán mediante el sistema de percusión por inca, que es el método más adecuado dadas las características del terreno, ya que contribuirá a mantener la calidad de las aguas subterráneas sin alterar las características del acuífero. Para extraer el agua, se habilitará una tubería provisional recuperable de acero de 500 mm de diámetro.

Antes de la adjudicación de estos trabajos, la ACA ha realizado una serie de actuaciones, entre finales de mayo y principios de junio, en dos zonas de la parte baja del río Besòs, concretamente en las zonas denominadas “Montcada - Mas Rampiño” y “Santa Coloma - Bon Pastor”. En base a estos estudios se han determinado las áreas más favorables para realizar las perforaciones aluviales.

 

Nuevo modelo de ordenanza

Por último, el director de la ACA, Samuel Reyes y López, ha informado que la agencia ha terminado el modelo de ordenanza municipal para la gestión del agua en situación de sequía. A pesar de ser un documento que es de competencia municipal, la agencia ha dado este paso para ofrecer una herramienta que se convierta en un soporte ágil y eficiente para regular en el ámbito municipal las restricciones y otras medidas derivadas del Pla de Sequera y de la normativa posterior, que regula las medidas extraordinarias y urgentes a aplicar en cada caso. La ordenanza en cuestión ha sido diseñada concretamente para su aplicación en el ámbito de las cuencas internas de Cataluña. Este trabajo se ha realizado con la colaboración de la Asociación Catalana de Municipios y de la Federación de Municipios de Cataluña.

El modelo, que está publicado en el portal de la sequía de la ACA y que se ha enviado a todos los municipios de las cuencas internas, deberá ser adaptado a las situaciones concretas de cada municipio. En particular, los consistorios que hayan optado por realizar una gestión delegada del suministro del agua, tendrán que adaptar el anexo de “Medidas de colaboración entre el ente gestor del suministro y las Autoridades locales” al marco contractual existente con su entidad suministradora, que deberá colaborar con el Ayuntamiento en los términos legalmente establecidos, teniendo siempre en consideración la excepcional situación de sequía en la que nos encontramos.

Además de definir mecanismos para gestionar la sequía y dar cumplimiento a la normativa vigente, se pretende que esta ordenanza tipo sea perdurable y contribuya a afrontar futuros episodios de sequía ya ser más resilientes frente a los impactos de la emergencia climática.

 

Reservas en mínimos históricos

La sequía está poniendo al país en una situación delicada. Nuestro clima está cambiando y aunque la dualidad entre sequías y lluvias torrenciales es una característica innata del clima mediterráneo, actualmente estos extremos se están acentuando, cuya sequía de 36 meses es un fenómeno excepcional. El otoño empezó seco, así que continúa el lento pero constante descenso de las reservas de agua en los embalses. Los de las cuencas internas están al 21% de su capacidad, un volumen que alcanza los mínimos históricos, registrados en la sequía de 2007-2008. Sin embargo, existen claras diferencias entre la sequía de hace 15 años y la actual.

La primera es la duración. Si en la de 2007-2008 estuvimos 18 meses sin lluvias, en la actual llevamos el doble, casi 36 meses, sin precipitaciones cuantiosas en las cabeceras de los ríos. La segunda diferencia es la aportación de recursos adicionales. El estado de las reservas es el mismo en el doble de tiempo transcurrido, y se ha podido mantener por la aportación de recursos no convencionales como la desalinización, regeneración y pozos de sequía. Entre 2022 y 2023 estos recursos han aportado más de 250 hm 3 de agua, más de lo que cabe en el embalse de Susqueda. Las desalinizadoras han producido, en casi dos años, cerca de 124 hm 3 , la regeneración, más de 85 hm 3 y los pozos de sequía, cerca de 50 hm 3. Sin la movilización de estos recursos, ya hace meses que habríamos entrado en la emergencia, según el Pla de Sequera.

 

Asegurando el abastecimiento

La tercera diferencia es precisamente la existencia del Plan de Sequera, una herramienta aprobada por el Gobierno en enero de 2020 y que sirve para gestionar la falta de agua de forma anticipada, centrada en las zonas donde existen problemas y aplicando las medidas adecuadas a cada realidad. El Pla de Sequera divide el territorio de las cuencas internas en 18 zonas, según cuál es la fuente de agua principal, y define las medidas a partir de varios escenarios. Además comienza a activarse al ver los primeros indicios de la falta de agua y no cuando la sequía es ya una realidad inevitable.

También es una prioridad de la ACA garantizar la calidad del agua de los reservorios. Cuando menor es el volumen de agua de los embalses, peor es la calidad del agua. Es por eso que se lleva haciendo desde hace meses una gestión muy ajustada de los embalses del sistema Ter (Sau y Susqueda) para preservar la calidad del agua y asegurar el abastecimiento para toda la población, haciendo controles de forma periódica y liberando el agua desde los puntos que garantizan una mejor calidad.

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