La economía circular en Europa afronta barreras para escalar pese a su potencial de empleo

Dos informes destacan la necesidad de mejorar regulación, financiación y calidad del empleo para consolidar la transición hacia modelos circulares
22-04-2026

Las empresas y emprendedores de economía circular en Europa siguen encontrando importantes dificultades para escalar sus modelos de negocio, pese a su potencial para reducir presiones ambientales y climáticas. Así lo señalan dos informes publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), que analizan tanto los obstáculos al crecimiento como la necesidad de garantizar una transición justa en el empleo.

El contexto es especialmente relevante si se tiene en cuenta que el mercado de la remanufactura en Europa podría generar hasta 500.000 nuevos empleos de aquí a 2030, según el Clean Industrial Deal de la Unión Europea, lo que sitúa a la economía circular como un vector clave de transformación económica.

 

El mercado de la remanufactura en Europa podría generar 500.000 empleos de aquí a 2030

 

Estos análisis se enmarcan en el desarrollo del futuro Circular Economy Act de la Comisión Europea y apuntan a la necesidad de reforzar las condiciones para que estos modelos puedan consolidarse y ampliarse en el mercado.

La futura normativa busca avanzar hacia un mercado único de materias primas secundarias, aumentar la disponibilidad de materiales reciclados de alta calidad y estimular su demanda, contribuyendo a reforzar la resiliencia, la competitividad y la descarbonización del sistema productivo europeo.

 

Dificultades para escalar los modelos circulares

La AEMA identifica que la expansión de los modelos circulares sigue siendo limitada en Europa. Escalar estos modelos implica no solo crecer en tamaño, sino también ampliar su alcance en el mercado y generar cambios estructurales y culturales.

El informe distingue tres formas de escalado: la expansión hacia nuevos mercados y clientes, la transformación de las estructuras empresariales y la promoción de cambios en los hábitos de consumo.

Sin embargo, la mayoría de las iniciativas actuales continúan centradas en la gestión de residuos y el final de vida de los productos, mientras que otras estrategias, como la prolongación de la vida útil o los modelos basados en reutilización, alquiler o compartición, siguen teniendo menor implantación.

Para avanzar en este ámbito, la AEMA subraya la necesidad de mejorar el marco regulatorio, facilitar el acceso a financiación y promover la innovación tecnológica, así como impulsar cambios en el comportamiento de los consumidores.

 

Empleo y transición justa

El segundo informe pone el foco en el impacto social de la economía circular, destacando la importancia de garantizar que los empleos generados sean justos, inclusivos y de calidad.

Entre 2014 y 2023, el número de empleos vinculados a la economía circular en la UE-27 creció un 10%, hasta alcanzar los 4,4 millones de puestos de trabajo.

 

El empleo en la economía circular ha crecido un 10% en la UE, alcanzando los 4,4 millones de puestos

 

En este contexto, la directora ejecutiva de la AEMA, Leena Ylä-Mononen, subraya que “las personas deben estar en el centro de las ambiciones de Europa en economía circular. Esta transición generará prosperidad, pero es necesario garantizar condiciones justas, desarrollo de competencias y oportunidades para los trabajadores”.

La responsable europea insiste en que la economía circular no es solo una cuestión ambiental o económica, sino también social, al tiempo que destaca su papel como herramienta para proteger el clima y los recursos.

 

Integrar la dimensión social en la economía circular

Los informes concluyen que la eficacia de las políticas de economía circular depende en gran medida de su capacidad para integrar criterios de equidad, inclusión y participación desde su diseño.

Estos elementos no solo contribuyen a mejorar los resultados sociales, sino que también refuerzan la cohesión, la resiliencia económica y la confianza pública, factores clave para el éxito de la transición hacia modelos más sostenibles.

 

La economía circular debe integrar criterios de equidad e inclusión para consolidar su desarrollo

 

En este contexto, la AEMA subraya que la economía circular no solo es una herramienta ambiental, sino también un instrumento para impulsar cambios estructurales en el modelo productivo europeo.

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