La nueva planta de residuos voluminosos de Llíria permitirá recuperar materiales y tratar 13.000 colchones al año
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La Comunitat Valenciana ha incorporado una nueva infraestructura para la gestión de residuos voluminosos con la puesta en marcha de la planta de tratamiento de Llíria, impulsada por el Consorcio Valencia Interior (CVI). La instalación, financiada con cerca de 6 millones de euros procedentes de los fondos Next Generation EU, está destinada a reforzar la preparación para la reutilización y la valorización de materiales, contribuyendo a reducir el volumen de residuos destinados a vertedero.
Durante la visita a las instalaciones, el vicepresidente tercero y conseller de Medio Ambiente, Infraestructuras, Territorio y Recuperación, Vicente Martínez Mus, señaló que este proyecto supone “un paso decisivo para dejar atrás el viejo modelo lineal desechable”, alineándose con los objetivos europeos en materia de reciclaje y valorización.
La nueva infraestructura ha supuesto una inversión cercana a los 6 millones de euros financiados por la Unión Europea a través de los fondos Next Generation EU.
Una instalación orientada a la reutilización y recuperación de materiales
La actuación forma parte del programa de ayudas para la construcción de instalaciones de preparación para la reutilización y reciclaje promovido por la Generalitat, a través de la Dirección General de Calidad y Educación Ambiental, y financiado por la Unión Europea dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia.
La nueva nave constituye una de las principales inversiones realizadas por el Consorcio Valencia Interior para modernizar sus infraestructuras ambientales. Entre sus objetivos destacan el aumento de la recuperación y valorización de residuos voluminosos, la mejora de los procesos de separación y clasificación de materiales, el impulso a la reutilización de muebles y enseres y la optimización de la eficiencia ambiental y económica del tratamiento.
Cada año se generan en el ámbito del consorcio cerca de 12.000 toneladas de residuos voluminosos, entre los que se incluyen muebles, colchones, somieres, puertas, madera y otros objetos de gran tamaño que tradicionalmente terminaban en vertedero.
Gracias a las nuevas instalaciones será posible identificar aquellos productos que aún conservan utilidad, someterlos a procesos de revisión, reparación o restauración y prolongar así su vida útil.
Capacidad para tratar 13.000 colchones al año
Uno de los flujos prioritarios de la planta será el tratamiento de colchones. Según las estimaciones del Consorcio Valencia Interior, el complejo permitirá gestionar alrededor de 13.000 colchones anuales, favoreciendo la recuperación de materiales y reduciendo el impacto ambiental asociado a su eliminación.
La instalación permitirá tratar alrededor de 13.000 colchones al año y gestionar parte de las 12.000 toneladas anuales de residuos voluminosos generadas en el ámbito del consorcio.
Martínez Mus destacó que este tipo de actuaciones contribuyen a que los residuos urbanos “dejen de ser una carga para convertirse en un recurso de gran valor que puede volver al sistema productivo”. Asimismo, incidió en la necesidad de avanzar hacia un modelo de vertido mínimo basado en la recuperación de materiales de alta calidad y su reincorporación a nuevos procesos industriales.
Colaboración institucional para impulsar la economía circular
Durante el acto inaugural, el presidente del Consorcio Valencia Interior, Francisco Gómez, aseguró que la nueva planta representa “un cambio de paradigma en la gestión”, al centrarse en evitar que muchos productos se conviertan prematuramente en residuos.
Por su parte, el director de Tratamiento de la Comunidad Valenciana, Murcia y Castilla-La Mancha de Urbaser, Ignacio Gómez, señaló que las nuevas instalaciones marcan “un hito en la gestión técnica de residuos mediante la preparación para la reutilización y la maximización de la recuperación de materiales”.
Al acto asistieron también la secretaria autonómica de Medio Ambiente, Sabina Goretti Galindo, el director general de Calidad y Educación Ambiental, Jorge Blanco, así como representantes municipales encabezados por el alcalde de Llíria, quienes destacaron la colaboración entre la Generalitat, la Unión Europea y el Consorcio Valencia Interior para materializar esta infraestructura.

