La valorización agroambiental que está redefiniendo la gestión de lodos en España

Las nuevas adjudicaciones en Cataluña, Asturias y Castilla-La Mancha reflejan la consolidación de un modelo que integra tratamiento, logística y aplicación agronómica, en un contexto de creciente exigencia normativa
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17-06-2026
Publicado en

Más de 40.000 toneladas anuales de lodos y residuos orgánicos gestionados, la explotación de una planta pública con capacidad para tratar hasta 23.000 toneladas de lodos de EDAR al año, y una red de valorización agrícola que cada ejercicio se desarrolla sobre centenares de hectáreas.

Son cifras que corresponden exclusivamente a las tres últimas adjudicaciones obtenidas por Grupo Valora en Cataluña, Asturias y Castilla-La Mancha. Tres contratos distintos, pero con un mismo denominador común: la capacidad de la compañía para gestionar toda la cadena, desde el tratamiento del lodo hasta su valorización final en el suelo agrícola.

Las tres adjudicaciones permiten entender la dimensión del crecimiento nacional de Grupo Valora y, sobre todo, el modelo técnico y operativo que la compañía está desplegando junto a las administraciones públicas.

 

Grupo Valora gestiona más de 40.000 toneladas anuales de lodos y residuos orgánicos a través de sus últimas adjudicaciones

 

En Cataluña, Grupo Valora ha asumido la explotación integral de la planta de tratamiento de lodos de Vila Seca-Salou, de titularidad de la Agencia Catalana del Agua. La instalación, estratégica en la región, tiene capacidad para tratar hasta 23.000 toneladas anuales de lodos de EDAR mediante compostaje en túneles. El contrato incluye la explotación, conservación y mantenimiento de la planta, así como la posterior gestión y valorización de los materiales tratados. Se trata, además, del primer contrato de gran relevancia de la compañía en Cataluña, consolidando así su implantación nacional.

En Asturias, Grupo Valora ha resultado adjudicataria de la gestión y valorización de los lodos compostados generados en el Centro de Tratamiento de Residuos de COGERSA. La compañía será la encargada de garantizar la correcta gestión de cerca de 20.000 toneladas anuales de material tratado, incluyendo su control técnico, su logística y su destino agronómico final.

 

La planta de Vila Seca-Salou alcanza una capacidad de tratamiento de hasta 23.000 toneladas anuales de lodos de EDAR bajo explotación integral

 

Por su parte, en Castilla-La Mancha, Grupo Valora acaba de asumir la gestión y valorización de los lodos generados en las instalaciones de Aguas de Alcázar EMSAU, en Alcázar de San Juan. Este nuevo contrato refuerza una presencia ya consolidada de la compañía en la región, donde Grupo Valora gestiona más de 150.000 toneladas de residuos orgánicos al año, aplica enmiendas sobre más de 10.000 hectáreas y colabora con más de 300 agricultores.

 

 

De residuo a recurso: el valor está en el destino final

Aunque cada una de estas adjudicaciones responde a una realidad distinta, todas comparten la misma idea: la valorización real no termina en la planta, sino en la parcela agrícola.

Es ahí donde el residuo demuestra si realmente se ha transformado en una enmienda útil, segura y agronómicamente valiosa. Por eso, para Grupo Valora supone un punto clave el situar al mismo nivel el tratamiento, la logística, el control analítico, la supervisión agronómica y la trazabilidad.

 

La compañía valoriza cerca de 20.000 toneladas anuales de lodos compostados procedentes de COGERSA con control técnico y agronómico

 

“Nuestro trabajo empieza cuando el residuo sale de la EDAR y termina cuando el suelo agrícola mejora gracias a esa materia orgánica”, explica Valentín Jiménez, gerente de Grupo Valora.

Ese enfoque se traduce en una estructura técnica que interviene en cada fase del proceso y en cada hectárea aplicada: supervisión agronómica de las aplicaciones y de los transportes; control analítico continuo de los materiales; logística especializada en residuos orgánicos; seguimiento técnico de parcelas, cultivos y dosis de aplicación; y trazabilidad completa mediante una herramienta informática propia, desde el origen del residuo hasta su destino final.

Se trata del modelo operativo que sostiene estas adjudicaciones y que explica, por ejemplo, la gestión de las cerca de 20.000 toneladas anuales de lodos compostados procedentes de COGERSA o las más de 500 hectáreas adicionales que incorpora el nuevo contrato de Alcázar de San Juan.

 

 

“Nuestro trabajo empieza cuando el residuo sale de la EDAR y termina cuando el suelo agrícola mejora gracias a esa materia orgánica”. Valentín Jiménez, gerente de Grupo Valora

 

Cuando la valorización implica también gestionar la infraestructura

La adjudicación de Vila Seca-Salou introduce, además, un elemento diferencial. En este caso, Grupo Valora no solo participa en la valorización agrícola del material tratado, sino que asume directamente la explotación de la propia infraestructura.

 

Grupo Valora supera las 150.000 toneladas anuales gestionadas en Castilla-La Mancha, con aplicación en más de 10.000 hectáreas

 

La firma será responsable del funcionamiento diario de una planta pública compleja, cerrada y dotada de avanzados sistemas de control ambiental. Esto implica encargarse del tratamiento de los lodos, del mantenimiento de las instalaciones, de la conservación de los equipos y de la gestión integral de los materiales obtenidos.

En otras palabras, Grupo Valora interviene tanto en el proceso de transformación como en el destino final del residuo, integrando toda la cadena de gestión.

“Se trata de una infraestructura que ejemplifica la necesidad de abordar la gestión de los lodos desde la solvencia técnica, la trazabilidad y la capacidad operativa”, destaca Valentín Jiménez.

Este enfoque integral es precisamente el que conecta las tres adjudicaciones. Desde una gran planta pública en Cataluña, hasta la valorización de los lodos compostados de COGERSA o la gestión de los materiales procedentes de Alcázar de San Juan. De esta forma, Grupo Valora aplica un mismo modelo: convertir un residuo en un recurso útil para el suelo y hacerlo con garantías técnicas, ambientales y agronómicas.

 

La empresa colabora con más de 300 agricultores para garantizar la correcta valorización en suelo agrícola

 

Un modelo que mira al futuro del sector

Todo este despliegue responde, además, a una realidad cada vez más evidente: la valorización de residuos orgánicos ya no se mide únicamente por la tecnología de tratamiento, sino por la capacidad de integrar esos materiales en el suelo agrícola de forma eficaz, segura y trazable.

En un contexto marcado por una elevada exigencia normativa y ambiental, y también por la necesidad de reducir la dependencia de fertilizantes minerales, la valorización de lodos y otros materiales orgánicos adquiere una importancia creciente.

La Unión Europea ya plantea el uso de digestatos, compost y otras enmiendas orgánicas como una vía para reforzar la autonomía de los sistemas agrarios. En ese escenario, la capacidad de cerrar el ciclo entre la depuración, el tratamiento y la agricultura se convierte en un elemento estratégico que en muchas ocasiones requiere soluciones ad hoc.

 

El modelo sitúa el valor del proceso en el destino final, donde el residuo se convierte en una enmienda útil

 

“En un contexto marcado por una gran exigencia normativa y ambiental, nuestro trabajo consiste en convertir nuestra oferta en lo que demande cada mercado agrícola concreto”, resume Valentín Jiménez.

Las tres últimas adjudicaciones obtenidas por Grupo Valora son, en ese sentido, mucho más que nuevos contratos. Representan la consolidación de un modelo que une conocimiento agronómico, capacidad operativa, trazabilidad y gestión técnica para demostrar que la valorización de lodos puede aportar valor real al suelo, al cultivo, al territorio y a las personas.

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