Turismo y gestión de residuos
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La actividad turística constituye un porcentaje importante de la economía española, concretamente, en 2022 llegó a representar el 11,6% del PIB1. Es evidente que un análisis riguroso del impacto económico del turismo no debe tomar solo en cuenta esta cifra, sino también otros aspectos no tan positivos como pueden ser la estacionalidad de los puestos de trabajo, la poca calificación asociada a muchos de ellos, la congestión y otros impactos que padecen los residentes, etc. Del mismo modo, deben tomarse en cuenta los impactos ambientales del turismo y los costes que ocasiona su gestión a los servicios públicos.
Si bien a nivel global gran parte del impacto del turismo se asocia a la movilidad (sobre todo en el caso del transporte aéreo), a nivel local uno de los problemas más relevantes es la generación de residuos y su gestión.
Se estima que un turista genera cerca de 2 kilos de residuos diarios2, una cifra que excede la generación media de un residente. La problemática de la elevada generación se agrava con una deficiente gestión. Un estudio del ICTA-UAB estima que el uso recreativo de las playas de las islas mediterráneas durante el verano es responsable de hasta el 80% de la basura marina que se acumula y genera grandes cantidades de microplásticos debido a la fragmentación de artículos de mayor tamaño3. También es evidente la mayor dificultad de los turistas para conocer y entender cómo funcionan los sistemas locales de recogida separada.
Además, la naturaleza estacional del turismo obliga a las entidades locales a dimensionar sus infraestructuras de recogida y tratamiento para hacer frente a los picos de demanda4. Para algunos servicios el redimensionamiento es factible ajustando el número de operarios y equipos y, por tanto, el grueso de los sobrecostes son variables. En otros casos las instalaciones tienen una capacidad nominal óptima para la que se han diseñado (p.ej., plantas de selección de envases o plantas de valorización energética) y, por tanto, el dimensionamiento para los momentos pico conlleva una sobredimensión estructural para el resto del año y unos mayores costes fijos y de amortización a soportar por causa del turismo.
La presión turística no solo incrementa la generación de residuos: también obliga a sobredimensionar servicios e infraestructuras que permanecen infrautilizados buena parte del año
Residuos del turismo y residuos comerciales
Los análisis de composición de los residuos no permiten distinguir qué parte de los residuos son ocasionados por los turistas o por la actividad turística. Sin embargo, sí es posible una aproximación cualitativa. Por un lado, podemos dividir los residuos que se generan en el lugar donde se hospedan los turistas y los que se generan en otras partes. En cuanto a los generados en el lugar donde se hospedan, los residuos producidos en hoteles, albergues, campings, viviendas de uso turístico (VUT) y en general todos los alojamientos excepto las segundas residencias tienen la consideración de residuos comerciales.
Por otro lado, gran parte de los residuos generados por la actividad turística fuera del lugar de hospedaje también tienen la consideración de residuos comerciales. Piénsese, por ejemplo, en los generados en restaurantes, bares, parques temáticos y atracciones diversas, centros comerciales, etc. Algunos ejemplos de residuos generados por los turistas y que no tienen la consideración de residuos comerciales podrían ser los entregados en papeleras o los residuos abandonados en playas o en el medio natural.
Aun sin poder poner cifras concretas, parece claro que la mayoría de residuos generados por el turismo tiene la naturaleza de residuo comercial y, en este sentido, la recogida y gestión adecuada de los residuos comerciales es central.
Así, el despliegue de recogidas comerciales selectivas a grandes generadores (hoteles, bares, restaurantes, ejes comerciales, etc.) es un elemento clave. La recogida puerta a puerta es el modelo más adecuado para este tipo de generadores, pues permite su seguimiento individualizado, disponer de un canal bidireccional de comunicación y especialmente que la recogida se dé en un calendario y horario fijados y definidos de acuerdo con las pautas de generación de cada fracción. Si el residuo entregado no es el correcto, no se recoge: esta es la clave de los buenos resultados alcanzados por la recogida puerta a puerta.
Si se considera oportuno, estas recogidas pueden limitarse a los periodos temporales de mayor actividad. Igualmente pueden alcanzar las cinco fracciones principales o limitarse a aquellas más relevantes desde el punto de vista de la generación comercial (biorresiduos, papel y cartón, vidrio, etc.). En todo caso, el modelo debe quedar adecuadamente regulado en las ordenanzas municipales.
En caso de generadores excepcionales, el Ayuntamiento puede obligarlos a contratar un gestor autorizado, asegurando una adecuada supervisión y, por supuesto, los mismos niveles de exigencia en cuanto a recogida separada.
La mayor parte de los residuos vinculados al turismo tiene naturaleza comercial, lo que convierte la recogida selectiva específica a hoteles, bares, restaurantes y otros grandes generadores en una pieza clave de su gestión
Consideraciones sobre la financiación de la gestión de los residuos del turismo
Es sabido que la Ley 7/2022 (art. 11.3) obliga a establecer tasas de residuos específicas y diferenciadas que alcancen la plena cobertura de costes. Se considera además una buena práctica que el objetivo de recaudación no sea único sino que las actividades económicas sufraguen plenamente los costes de su generación y gestión, y que los residentes sufraguen los costes domiciliarios. Esto es particularmente relevante en contextos con fuerte presión turística, pues la generación comercial es mayor y el sobredimensionado de servicios por causa de la estacionalidad también conlleva mayores costes. Así, en un municipio con fuerte presión turística, la contribución porcentual de las actividades comerciales a la financiación del servicio de residuos debe ser mayor que en municipios sin dicha presión.
En este sentido, disponer de recogidas selectivas específicas comerciales permite tener desglosados los costes de unos servicios que deben ser imputados completamente a las actividades comerciales beneficiarias. También facilita poder dimensionar tasas de residuos comerciales de pago por generación, que a su vez incentivarían una mejor gestión por parte de los respectivos sujetos pasivos5.
Las actividades de temporada normalmente son beneficiarias de descuentos en la tasa por el hecho de no estar operativas todo el año. No obstante el descuento debería ser claramente inferior al porcentaje de meses que no están operativas, puesto que −como se ha dicho− la estacionalidad conlleva mayores costes y, además, cuando estas actividades están abiertas lo están a pleno rendimiento.
En los municipios en los que la definición de las tarifas de la tasa de residuos comercial tome en consideración la superficie, es importante que para las actividades de restauración y bares se tenga en cuenta no solamente la superficie del local, sino también la de las terrazas autorizadas.
En los municipios con fuerte presión turística, las actividades económicas deben asumir una mayor parte del coste del servicio de residuos para reflejar tanto su generación como los sobrecostes derivados de la estacionalidad
Las viviendas de uso turístico son actividades económicas y por tanto deben ser sujetas a un epígrafe comercial de la tasa de residuos. Esto fue así avalado por sentencia judicial en relación con la tasa de Girona6. La cuota debe por tanto ser definida para contribuir a los costes y debe tomar en cuenta los mayores costes que genera la estacionalidad turística, así como el hecho de que la recogida separada en estas viviendas tiende a ser inferior a la media.
La contribución financiera de los esquemas de responsabilidad ampliada del productor también debería ser mayor en los municipios con actividad turística, puesto que son mayores los costes que se ocasionan. Esto queda recogido en el artículo 43.1 de la Ley 7/2022 que indica que “el productor del producto para cumplir sus obligaciones en materia de responsabilidad ampliada del productor deberá: a) Cubrir los siguientes costes respecto de los productos que el productor comercialice: 1.º (…) los costes asociados a la recuperación de residuos de la fracción resto o a la recuperación de residuos de la limpieza de vías públicas, (…) áreas recreativas y playas.”
Una nota sobre prevención
El ámbito competencial local no es el más adecuado para el desarrollo de políticas orientadas a reducir la generación de residuos. Aun así, algunas medidas a adoptar podrían ser: establecer mediante ordenanza la prohibición de fumar en las playas (art. 18.1.l, Ley 7/2022), condicionar los permisos de las terrazas a servir únicamente envases reutilizables, obligar al uso de vasos reutilizables con depósito retornable en conciertos y actividades que precisen autorización municipal, disponer de fuente públicas de agua potable, asegurar que bares y restaurantes permiten que los clientes soliciten agua del grifo (art. 18.3, Ley 7/2022) y que pueden llevarse los productos sobrantes, etc.
REFERENCIAS
https://www.ine.es/jaxi/Tabla.htm?tpx=33613&L=0
https://diariodegastronomia.com/la-creciente-relacion-aumento-del-turismo-la-basura-marina
https://www.preprints.org/manuscript/202512.2229
Sentencia Contencioso-Administrativo 355/2026 Tribunal Superior de Justicia de Cataluña. Sala de lo Contencioso-Administrativo. Sección Primera, Rec. 592/2025 de 09 de febrero del 2026

