Zaragoza impulsa la restauración fluvial del río Huerva para mejorar la calidad del agua y reducir el riesgo de inundaciones

La actuación combina infraestructuras de saneamiento, restauración de riberas y soluciones basadas en la naturaleza para recuperar un cauce degradado, mejorar la calidad del agua y aumentar la resiliencia frente a eventos extremos
30-03-2026

Zaragoza avanza en la regeneración del río Huerva con un proyecto que va más allá de la transformación urbana para centrarse en la restauración fluvial, la mejora de la calidad de las aguas y la recuperación de la funcionalidad ecológica del cauce. La intervención actúa sobre un tramo de 2,5 kilómetros con el objetivo de revertir décadas de degradación ambiental y reconectar el río con su dinámica natural.

Cabe destacar que el río Huerva, afluente del Ebro que recorre cerca de 128 kilómetros desde su nacimiento en la Sierra de Cucalón, ha desempeñado históricamente un papel clave en el desarrollo agrícola y urbano de Zaragoza. Sin embargo, su integración en la ciudad durante el siglo XX derivó en su encajonamiento y, en algunos tramos, en su cubrimiento, lo que favoreció su degradación ambiental y la pérdida de su funcionalidad ecológica.

En este contexto, el proyecto aborda problemáticas históricas del Huerva, como la contaminación, la pérdida de vegetación de ribera o la alteración de su morfología, mediante una combinación de actuaciones hidráulicas, ambientales y de infraestructura verde orientadas a mejorar el comportamiento del río en un contexto de cambio climático.

 

 

 

Restauración fluvial y mejora de la calidad del agua

Uno de los ejes centrales de la actuación es la mejora de la gestión del agua urbana, especialmente en lo relativo al saneamiento y la reducción de vertidos. En este sentido, el proyecto incorpora la construcción de un tanque de tormentas anticontaminación, una infraestructura clave para evitar descargas directas al río durante episodios de lluvia intensa.

Este sistema se complementa con la renovación de las redes de saneamiento y abastecimiento, lo que permitirá reducir la contaminación difusa y mejorar de forma significativa la calidad de las aguas del Huerva.

 

El proyecto incluye un tanque de tormentas diseñado para evitar vertidos al río durante episodios de lluvia, una de las principales causas de deterioro de la calidad del agua en entornos urbanos

 

Recuperación hidromorfológica y adaptación al cambio climático

La intervención actúa sobre la estructura física del río mediante el ensanchamiento del cauce y la eliminación de elementos que limitaban su dinámica natural. Estas medidas permiten mejorar la capacidad hidráulica del río y reducir el riesgo de inundaciones en episodios de crecida.

Además, se incorporan soluciones basadas en la naturaleza, como espacios capaces de adaptarse a variaciones del caudal, lo que refuerza la resiliencia urbana frente a fenómenos meteorológicos extremos.

 

 

 

Biodiversidad y restauración de la vegetación de ribera

El proyecto contempla una actuación intensiva sobre el ecosistema fluvial, con la eliminación de especies invasoras y la recuperación de vegetación autóctona propia de ribera. Esta estrategia busca restituir el equilibrio ecológico del río y favorecer la presencia de fauna asociada a estos entornos.

En este contexto, está prevista la plantación de 190.000 árboles y especies arbustivas, contribuyendo a la creación de un corredor ecológico urbano y a la mejora de la calidad ambiental del entorno.

 

La actuación prevé la plantación de 190.000 árboles y arbustos, una de las mayores intervenciones de revegetación en entorno fluvial urbano en España

 

Infraestructura verde y alcance del proyecto

La regeneración del Huerva se apoya en el desarrollo de una red de infraestructura verde fluvial, con la creación y renovación de ocho parques a lo largo del cauce. Estos espacios se integran en la dinámica del río y, en algunos casos, están diseñados como zonas inundables, combinando el uso ciudadano con funciones ambientales como la laminación de avenidas o la mejora del microclima urbano.

Así, la actuación se desarrolla en dos fases y cuenta con una inversión global superior a los 31,9 millones de euros, dentro del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) financiado con fondos europeos.

En conjunto, la intervención del río Huerva refleja un cambio hacia modelos de restauración fluvial urbana que priorizan la calidad del agua, la recuperación de la biodiversidad y la adaptación al cambio climático, transformando un cauce degradado en un sistema ecológico activo dentro del entorno urbano.

 

El proyecto actúa sobre 2,5 kilómetros de cauce y revaloriza más de 80.000 m² de espacio urbano vinculado al río

 


Para el Proyecto (REPAPAH) que cuenta con el apoyo de la Fundación Biodiversidad del MITECO en la convocatoria de ayudas para el fomento de actuaciones dirigidas a la restauración de ecosistemas fluviales y a la reducción del riesgo de inundación en los entornos urbanos españoles a través de soluciones basadas en la naturaleza correspondientes al año 2021, en el marco del PRTR- Financiado por la Unión Europea – NextGenerationEU.