¿Cómo funciona una planta desaladora? Proceso paso a paso

¿Cómo funciona una planta desaladora? Proceso paso a paso

Las plantas desaladoras convierten agua de mar o salobre en agua apta para el consumo mediante procesos de filtración, membranas y acondicionamiento final

26-06-2026
Desaladora

La desalación del agua permite obtener agua dulce a partir de agua de mar o de acuíferos salobres mediante un conjunto de tratamientos físicos y químicos. Actualmente, la tecnología más utilizada es la ósmosis inversa, que elimina las sales y otros compuestos disueltos gracias al uso de membranas semipermeables. Las plantas desaladoras desempeñan un papel estratégico para garantizar el abastecimiento en regiones con escasez de recursos hídricos.

 

Captación y pretratamiento del agua

El proceso comienza con la captación del agua, normalmente desde el mar o desde acuíferos salobres. Antes de llegar a las membranas, el agua atraviesa diferentes etapas de pretratamiento destinadas a eliminar arena, sólidos en suspensión, algas, materia orgánica y otros elementos que podrían afectar al rendimiento de la instalación.

Para ello se emplean sistemas de filtración, decantación y dosificación de reactivos que mejoran la calidad del agua y protegen los equipos posteriores.

 

Ósmosis inversa: la tecnología más utilizada en las plantas desaladoras

Una vez acondicionada, el agua se impulsa a alta presión hacia las membranas de ósmosis inversa. Estas membranas permiten el paso de las moléculas de agua, pero retienen la mayor parte de las sales, microorganismos y otras sustancias disueltas.

Como resultado se obtienen dos corrientes diferenciadas: por un lado, agua desalada, y por otro, una corriente concentrada en sales conocida como salmuera, que requiere una gestión específica antes de su vertido o aprovechamiento.

 

Postratamiento y distribución

El agua obtenida tras la ósmosis inversa presenta una mineralización muy baja, por lo que debe someterse a un proceso de acondicionamiento antes de su consumo o utilización. En esta etapa se ajustan parámetros como el pH y el contenido mineral, además de aplicar una desinfección final para garantizar su calidad sanitaria.

Una vez completado el tratamiento, el agua puede incorporarse a la red de abastecimiento, destinarse a usos industriales o emplearse en agricultura, dependiendo de los requisitos de calidad establecidos para cada aplicación.

Términos relacionados

Ósmosis inversa

La ósmosis inversa es una tecnología de tratamiento de agua que utiliza membranas semipermeables y presión para eliminar sales, microorganismos, materia orgánica y otros contaminantes disueltos. Este proceso invierte el flujo natural de la ósmosis, forzando el paso del agua a través de la membrana y reteniendo la mayor parte de las impurezas. La ósmosis inversa es una tecnología fundamental en la desalación de agua de mar, la producción de agua potable, la reutilización de aguas residuales y numerosos procesos industriales que requieren agua de alta calidad.

Potabilizar agua

Potabilizar agua consiste en aplicar tratamientos físicos, químicos y, en algunos casos, biológicos para transformar agua bruta en agua potable apta para el consumo humano. Este proceso elimina sólidos, microorganismos patógenos, materia orgánica y contaminantes que pueden comprometer la salud. La potabilización se realiza habitualmente en una ETAP o potabilizadora e incluye fases como decantación, filtración y desinfección, garantizando que el agua cumpla los parámetros sanitarios exigidos por la normativa.

ETAP

Una ETAP (Estación de Tratamiento de Agua Potable) es una instalación diseñada para transformar el agua procedente de ríos, embalses, lagos o acuíferos en agua apta para el consumo humano. Para ello, el agua pasa por diferentes procesos físicos, químicos y, en algunos casos, biológicos que eliminan sólidos, microorganismos y otras sustancias que pueden afectar a su calidad. Las ETAP son una infraestructura esencial del ciclo urbano del agua, ya que garantizan el abastecimiento de agua potable conforme a los requisitos sanitarios establecidos por la normativa.