Cómo se realiza la depuración de aguas residuales

Cómo se realiza la depuración de aguas residuales

La depuración de aguas residuales se desarrolla en diferentes fases que combinan procesos físicos, químicos y biológicos. Estas etapas permiten eliminar contaminantes, proteger los ecosistemas acuáticos y posibilitar la reutilización del recurso en el marco de la economía circular

01-04-2026
Depuración

El proceso de depuración de aguas residuales tiene como objetivo eliminar sustancias contaminantes para garantizar que el agua pueda devolverse al medio natural sin riesgos o ser reutilizada de forma segura. En las estaciones depuradoras de aguas residuales (EDAR) se aplican diversas fases que combinan técnicas físicas, químicas y biológicas, adaptadas a las características del caudal y a los requisitos normativos del vertido.

 

Fases del tratamiento de aguas residuales

  1. Pretratamiento: Esta primera fase elimina los sólidos más gruesos y elementos flotantes que podrían dañar equipos posteriores. Incluye operaciones como desbaste, desarenado y desengrasado.
  2. Tratamiento primario: Consiste en procesos de decantación que permiten separar sólidos sedimentables y parte de la materia orgánica en suspensión.
  3. Tratamiento secundario o biológico: Se basa en la acción de microorganismos que degradan la materia orgánica disuelta. Los sistemas más comunes son los fangos activados, los biodiscos o los lechos bacterianos.
  4. Tratamiento terciario: Fase avanzada destinada a mejorar la calidad del efluente mediante la eliminación de nutrientes (nitrógeno y fósforo), contaminantes específicos o la aplicación de procesos de desinfección (cloración, ozono, radiación ultravioleta). Es fundamental cuando se prevé la reutilización del agua depurada.

 

Importancia de los procesos de depuración

Cada etapa del tratamiento contribuye a garantizar la calidad del agua y reducir su impacto ambiental. La adecuada aplicación de estos procesos permite:

  • Proteger ecosistemas acuáticos de contaminaciones orgánicas y químicas.
  • Cumplir con la normativa europea, especialmente la Directiva 91/271/CEE y la Directiva Marco del Agua.
  • Favorecer la reutilización, impulsando la economía circular en el ciclo del agua.

Los procesos de depuración de aguas residuales constituyen un pilar esencial para la sostenibilidad hídrica. Invertir en tecnología, mejorar la eficiencia energética de las EDAR y fomentar la reutilización son aspectos clave para garantizar la protección del medio ambiente y responder a los retos climáticos y sociales del futuro.