El digestato como fertilizante y otros usos que permiten aprovechar sus nutrientes

El digestato como fertilizante y otros usos que permiten aprovechar sus nutrientes

El material resultante de la digestión anaerobia conserva nutrientes y materia orgánica que pueden aprovecharse en agricultura, directamente o después de diferentes procesos de tratamiento

07-10-2026
digestato 1

La producción de biogás mediante digestión anaerobia genera, además del gas, un material denominado digestato. En él permanece una parte importante de los nutrientes presentes originalmente en las materias primas introducidas en el digestor, lo que abre la posibilidad de aprovecharlo en lugar de considerarlo simplemente un residuo que debe gestionarse.

Su utilización está especialmente vinculada a la agricultura, donde el digestato puede aportar nutrientes como nitrógeno, fósforo y potasio, además de materia orgánica. Sin embargo, sus características no son siempre iguales: dependen de los sustratos utilizados, del proceso de digestión y de los tratamientos posteriores, por lo que conocer su composición resulta esencial para determinar el destino más adecuado.

 

El digestato puede sustituir parte de los fertilizantes convencionales

Uno de los principales usos del digestato es su aplicación como fertilizante o enmienda, siempre que sus características y las condiciones aplicables permitan ese aprovechamiento. Durante la digestión anaerobia, parte del nitrógeno orgánico se transforma en formas minerales más disponibles para las plantas, mientras que nutrientes como fósforo y potasio permanecen en gran medida en el material resultante.

Esto permite recircular nutrientes procedentes de residuos orgánicos, estiércoles, purines u otros sustratos hacia los suelos agrícolas y reducir potencialmente la necesidad de determinados fertilizantes minerales. El aprovechamiento debe ajustarse, no obstante, a las necesidades de los cultivos y a las características del suelo para evitar aportes excesivos y pérdidas de nutrientes hacia el medio.

 

La separación abre distintos caminos de aprovechamiento

El digestato puede utilizarse directamente en determinadas circunstancias, pero también es habitual someterlo a procesos que facilitan su gestión. La separación sólido-líquido genera dos fracciones con características distintas: la fracción sólida concentra buena parte de la materia orgánica y determinados nutrientes, mientras que la líquida contiene una proporción importante del nitrógeno en formas solubles.

Esta separación permite adaptar mejor el destino de cada corriente. La fracción sólida puede someterse a compostaje, secado u otros tratamientos, mientras que la líquida puede emplearse agronómicamente o pasar por procesos destinados a concentrar o recuperar nutrientes. La elección dependerá de factores como la composición, la distancia hasta las zonas de aplicación o las necesidades existentes en el territorio.

 

Recuperar nutrientes aumenta el valor del digestato

Más allá de su aplicación directa, existen tecnologías orientadas a recuperar nutrientes específicos del digestato y transformarlos en productos más concentrados y manejables. El interés es especialmente relevante cuando las plantas de biogás se encuentran en territorios con elevada disponibilidad de nutrientes y trasladar grandes cantidades de digestato con alto contenido de agua resulta poco eficiente.

Procesos de concentración, separación y recuperación pueden permitir obtener corrientes ricas en nutrientes y facilitar su transporte hacia lugares donde exista demanda agronómica. El digestato se convierte así en una materia prima para recuperar nitrógeno, fósforo y otros recursos, reforzando la conexión entre producción de biogás y economía circular.

 

El compostaje permite estabilizar la fracción sólida

La fracción sólida del digestato puede combinarse con otros materiales y someterse a compostaje. Este proceso permite obtener un material estabilizado cuyas propiedades dependerán tanto del digestato inicial como de los materiales añadidos y de las condiciones del propio compostaje.

Esta vía puede facilitar determinados usos agronómicos y mejorar algunas características físicas del producto final. Además, permite conectar dos formas de valorización de la materia orgánica: primero se obtiene energía renovable mediante digestión anaerobia y posteriormente se aprovechan los materiales y nutrientes que permanecen tras el proceso.

 

Su valor depende de la calidad del material de partida

Hablar del digestato como recurso no significa que cualquier digestato pueda utilizarse automáticamente como fertilizante. La composición de las materias primas condiciona directamente la calidad del material resultante, incluida la posible presencia de metales, contaminantes físicos, compuestos no deseados u otros elementos que puedan limitar determinados usos.

También deben considerarse cuestiones como la estabilidad, el contenido de nutrientes, la materia seca y las condiciones higiénicas. El control de las materias que entran en el digestor y la caracterización posterior del digestato son, por tanto, fundamentales para garantizar un aprovechamiento seguro y adecuado a su destino.

 

Cerrar el ciclo de los nutrientes después de producir biogás

El aprovechamiento del digestato permite ampliar el valor obtenido mediante la digestión anaerobia. El proceso deja de estar orientado únicamente a producir biogás y puede integrarse en un sistema donde energía, nutrientes y materia orgánica se recuperan a partir de los mismos recursos de partida.

La aplicación agrícola, el compostaje o la recuperación de nutrientes ofrecen distintas posibilidades, pero su viabilidad depende de la calidad del digestato, las necesidades agronómicas y las condiciones de cada territorio. Gestionado correctamente, el digestato puede convertirse así en una pieza relevante para devolver nutrientes al sistema productivo y cerrar ciclos de materia.

Términos relacionados

Biogás

El biogás es una mezcla gaseosa compuesta principalmente por metano y dióxido de carbono, obtenida a través de la digestión anaerobia de residuos orgánicos en condiciones controladas. Su producción forma parte de procesos como la biometanización, aportando una fuente de energía renovable, sostenible y con bajas emisiones de carbono. El biogás puede emplearse para generación eléctrica, térmica o como biocombustible tras su purificación (biometano).

Compostaje

El compostaje es un proceso biológico de descomposición controlada de materia orgánica -como restos de comida, podas o estiércol- mediante la acción de microorganismos en presencia de oxígeno. Su resultado es el compost, un abono natural rico en nutrientes que mejora la fertilidad del suelo. Esta técnica reduce la cantidad de residuos enviados a vertedero, disminuye emisiones y fomenta la economía circular en la gestión de residuos orgánicos.

Digestión anaerobia

La digestión anaerobia es un proceso biológico mediante el cual microorganismos descomponen materia orgánica en ausencia de oxígeno, generando biogás y un residuo estabilizado conocido como digestato. Esta tecnología se utiliza para tratar residuos orgánicos, lodos de depuradora, purines o subproductos agroalimentarios, permitiendo producir energía renovable y valorizar los residuos. La digestión anaerobia desempeña un papel clave en la economía circular, al transformar residuos biodegradables en recursos aprovechables.