Aprovechamiento de residuos de biomasa y energía solar para generar electricidad, frío industrial y calor

Las empresas Cobra, Marle, Gestiona Global, Gamma y Auscultia, junto a la UEx, presentan el proyecto Tribar


1064

29/04/2019

Un grupo de empresas del ámbito energético y de la gestión medioambiental (Cobra, Marle, Gestiona Global, Gamma y Auscultia), junto a la Universidad de Extremadura y la Consejería de Economía e Infraestructuras han presentado esta mañana el Proyecto Tribar: “Microgenerador biomásico-solar de aprovechamiento residual.”

La presentación se ha desarrollado en las instalaciones de la empresa de explotaciones forestales Marle, situada en la localidad de Gévora (Badajoz). Estas dependencias cuentan con una planta modélica creada para el autoabastecimiento energético a partir de energías renovables como son la solar y el aprovechamiento de la biomasa. Esta planta está diseñada para cubrir las necesidades específicas de la empresa Marle y está conformada por una caldera, un campo solar fresnel, una turbina, una máquina de absorción, un sistema de disipación de calor y un sistema de control general.

El objetivo del proyecto TRIBAR es el de obtener electricidad, frío industrial y calor mediante un sistema compacto, modular, escalable y portátil que hibride energía solar y aproveche residuos biomásicos agrícolas o forestales, ha explicado el investigador principal del proyecto, Antonio Manuel Reyes. El profesor de la UEx señalado que para conseguir estos objetivos se ha modulado la planta en dimensiones múltiplos de las medidas de un contenedor de 20 pies, conformándose sobre estos módulos un sistema de captación solar tipo Fresnel.

El calor aportado por este sistema puede ser la única fuente de energía del sistema o combinarse con el generado por una caldera de biomasa, que a su vez también puede ser también la única fuente de energía de la planta. Parte de este calor se puede invertir en generar electricidad. Otra parte puede dedicarse a la generación de frío industrial, mediante una máquina de absorción y el resto del calor también puede aprovecharse para calefacción o procesos industriales, según Antonio Manuel Reyes.

Esto permitiría, por ejemplo, que una bodega tuviera contratada mucha menos potencia eléctrica, usando como fuente de energía el sol y sus propios residuos. Menos potencia porque pueden generar parte de la necesaria, pero además consumirían menos energía eléctrica porque el frío industrial necesario para el control de la fermentación de los mostos también pueden generarlo con fuentes de energías abundantes y renovables, apunta el experto de la UEx. "Por tanto es una solución muy a tener en cuenta en instalaciones donde se trabaja masivamente en una fracción temporal muy concreta, en instalaciones donde se trabajan en campañas diferenciadas en el tiempo y en instalaciones donde el aporte energético sea muy caro o muy difícil de proveer", indica Reyes.



RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO


EN PORTADA

Este sitio utiliza cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración del navegador, usted está de acuerdo con nuestra política de cookies.