Aspectos relevantes para el sector del agua en 2022

Por Javier Romero de Córdoba, Presidente de ASAGUA


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Desde su aparición, la pandemia ha condicionado nuestras vidas y aún lo sigue haciendo, sin embargo, las empresas han sabido, a costa de sacrificios personales y materiales, sobrellevar la situación, y el agua, con la calidad debida, no ha faltado en los hogares, de donde ha salido también el agua residual para ser depurada y devuelta a la naturaleza convertida en un recurso no contaminante. Nadie puede saber cómo evolucionará el COVID 19, pero la experiencia acumulada hasta ahora presagia buenas noticias; esperemos que desaparezca.

En 2022 continuará desarrollándose el Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia (PRTR) y se aprobarán los planes Hidrológicos de Cuenca (PPHH). Las consecuencias de estas actuaciones son buenas para el sector, como lo son también -y más si cabe- para el interés general, ya que con ellas se beneficiarán los ciudadanos (creación de empleo, modernización del sector,…), por tanto, hemos de pedir que ambas se vayan desenvolviendo según lo previsto.

Los Planes de Recuperación y los Planes Hidrológicos permitirán incrementar la inversión, sacándola de la atonía de los años pasados para volver a niveles de 2008 y anteriores.

Estos instrumentos incrementarán la inversión sacándola de la atonía de los años pasados, lo que permitirá situarla en la que teníamos en 2008 y anteriores. Con ella se recuperará el stock de capital público hidráulico y aún aumentará, con lo cual los ciudadanos recibirán mejores servicios y se beneficiará sobremanera el medio ambiente. Construir las depuradoras que aún faltan para tener bien tratadas todas las aguas residuales no es un capricho, es una necesidad. Con ello además se evitarán las sanciones que Europa ha impuesto a España y las que le impondrá, ya que está inmersa en varios procedimientos por infracción de la Directiva Marco del Agua. Mientras tanto, por ahora, seguimos pagando 11 millones de euros al trimestre, lo que no tiene sentido, ya que este dinero se podría invertir en nuevas infraestructuras, con el consiguiente beneficio para las personas y la naturaleza. Si se cumplen las inversiones que contemplan estos planes estaremos más cerca de alcanzar los aproximadamente 25.000 millones de euros que necesita el ciclo urbano del agua.

Construir las depuradoras que aún faltan para tener bien tratadas todas las aguas residuales no es un capricho, es una necesidad. Con ello además se evitarán las sanciones de Europa.

El PRTR enmarca la preservación del litoral y los recursos hídricos en la política palanca II y prevé para ella una inversión a ejecutar entre 2021 y 2023 de 2.091 millones de euros.

El director general del Agua, durante su intervención en el III Foro de Infraestructuras y Ecosistemas Resilientes, celebrado en 15 de septiembre de 2021, expuso que el agua (componente 5 del PRTR) está dotado con 1.700 millones de euros, de los cuales 1.250 millones se ejecutarán directamente por la dirección general y se adjudicarán mediante licitaciones y los 450 restantes serán transferidos a las comunidades autónomas y a los entes locales.

Los planes hidrológicos de cuenca para el sexenio 2022-2027, aún no aprobados, van a suponer una inversión del orden de los 21.000 millones de euros, de los cuales 8.000 millones los ejecutará la Administración General del Estado (Dirección General del Agua, Confederaciones Hidrográficas y Sociedades Estatales) y el resto fundamentalmente las Comunidades Autónomas y los Ayuntamientos.

Según las estimaciones, el total de inversiones en agua hasta el 2026 ascenderá a unos 22.700 M €, a los que se han de añadir las que contemplen los Presupuestos Generales del Estado. Una gran noticia ya que habremos dado un paso muy importante para cubrir el déficit de infraestructuras actual.

Según los datos dados, el total de inversiones en agua hasta el 2026 ascenderá a unos 22.700 millones de euros, a los que se han de añadir las que contemplen los Presupuestos Generales del Estado. Es una buena nueva y hemos de celebrarla, ya que mediante el cumplimiento de las actuaciones que soportan esta inversión habremos dado un paso muy importante para cubrir el déficit de infraestructuras actual y se podrán aumentar las dotaciones para mantener y conservar las infraestructuras, lo que significa que se evitará el deterioro del patrimonio hidráulico y se hará menos gravoso el trabajo de las empresas que se encargan de su explotación. No podemos olvidar que la mitad de las redes de abastecimiento y saneamiento, dada su antigüedad, han de ser construidas de nuevo, con ello se evitarán las pérdidas situadas en el entorno del 25%, y la contaminación asociada en el caso del saneamiento.

Otra herramienta que sin duda ayudará al cumplimiento de estos planes es el Plan DSEAR, (depuración, saneamiento, eficiencia, ahorro y reutilización) recientemente aprobado, por su clara vocación de gobernanza.

Estos planes no pueden hacer que nos olvidemos de otros problemas importantes, pero no los únicos, como son la valoración de las ofertas técnicas y la falta de agilidad en el desarrollo de las licitaciones, cuya mejora está contemplada en el PRTR y en el Plan DSEAR.

En el caso de que los pliegos de cláusulas administrativas particulares contemplen varios criterios de adjudicación, la valoración técnica de las ofertas debe ser superior al resto de los criterios, pues, no en vano, se trata de la propuesta que hace el licitador para resolver la actuación. Por otra parte, es necesario acortar los plazos que median entre la publicación del anuncio de licitación y la adjudicación, que no es infrecuente que alcancen el año ¡Ojalá que las reformas de las administraciones públicas que desvela el PRTR lo consigan!


Artículo publicado en el número 236 de RETEMA.

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