Europac valoriza el 80% de los residuos del proceso de producción

Europac ha desarrollado un "círculo virtuoso" con el que consigue aprovechar los residuos generados en sus fábricas a través de la valorización material, energética y agrícola


1251

16/05/2017

Desde las materias primas hasta la caja como producto final, el modelo de negocio del Grupo Europac es un paradigma de la economía circular, caracterizado por la integración vertical de cada proceso de la industria, la recuperación y la valorización de residuos. En este sentido, la búsqueda de la eficiencia, la excelencia en las operaciones y el máximo aprovechamiento de los recursos disponibles permiten a la compañía valorizar el 80% de los residuos del proceso de producción.

Coincidiendo con la celebración del Día Mundial del Reciclaje este miércoles 17 de mayo, Europac explica su compromiso en esta materia. En primer lugar, como industria del sector del embalaje, el Grupo Europac fabrica productos biodegradables y reciclables a partir de materias primas recicladas y naturales como el papel recuperado (papel viejo/usado) y la madera. Todas las fábricas de papel de la compañía en España, Francia y Portugal consumen papel recuperado, un residuo que se recicla y se valoriza como materia prima para producir papel para embalaje.

355.000 toneladas de papel recuperado, que representan aproximadamente un 40% de las necesidades de materia prima, procede del autoabastecimiento a través de los cinco centros de gestión de residuos de Europac Recicla, la línea de actividad que se dedica a la gestión, el tratamiento y la valorización de residuos. En este contexto, la proximidad de los centros de gestión de residuos a las fábricas de papel permite cumplir el Principio de Proximidad promovido por la Unión Europea, cuyo objetivo es que los residuos se valoricen lo más cerca posible de donde se producen.

La fábrica de Viana do Castelo (Portugal) también consume como materia prima madera procedente de explotaciones forestales certificadas por FSC (Forest Stewardship Council) o PEFC (Programme for the Endorsement of Forest Certification), que garantizan una gestión sostenible y responsable de los bosques. La importancia de la madera radica en que una caja de cartón no puede reciclarse indefinidamente porque la fibra que contiene se va deteriorando y perdiendo, de manera que es necesario incorporar fibra virgen en el circuito a través de la propia madera o cajas fabricadas con papel kraftliner, cuya materia prima es la madera.

Reciclaje y valorización de residuos

El proceso de producción de papel demanda un volumen importante de agua donde se diluyen y transportan las fibras procedentes de la madera o del papel recuperado para obtener la pasta de celulosa. Este producto se convierte en la bobina de papel en un proceso en el que, a grandes rasgos, básicamente se va retirando el exceso de agua. Salvo el 10% del agua que se evapora en el proceso, todo el agua sobrante se recicla en circuitos cerrados y se reutiliza en operaciones para las que su calidad sea adecuada. Cuando el agua no puede reutilizarse, Europac la trata y la devuelve al medio natural.

Uno de los residuos del proceso de fabricación de papel son los lodos que quedan en los filtros de las estaciones depuradoras de aguas residuales. Después de someterse a un proceso de compostaje, estos lodos se convierten en abonos orgánicos que se utilizan en el sector agrícola. Por otra parte, la arena eliminada en el proceso de depuración de la pasta de celulosa se valoriza como materia prima en empresas de los sectores cementero y cerámico.

Además, del tratamiento de la madera en el proceso de fabricación del papel kraftliner se obtienen dos subproductos como el tall-oil y trementina, que adecuadamente tratados se convierten en materias primas valorizables para fabricar otros productos. El tall-oil tiene aroma a madera y se utiliza para fabricar perfumes y velas, entre otras cosas, mientras que la trementina se utiliza como disolvente en amoniacos, quita esmaltes o pinturas acrílicas.

Asimismo, otro subproducto procedente de la cocción de la madera, conocido como licor negro, es valorizado energéticamente en una caldera de recuperación, produciendo la mayor parte del vapor necesario para la fabricación del papel. Otro de los residuos generados en el proceso de producción del papel kraftliner es la corteza del pino, que no es aprovechable porque no contiene fibras de celulosa. Toda la corteza se emplea como combustible en una caldera biomasa para generar más vapor necesario para la fabricación de más papel.

Por lo tanto, para obtener los mejores resultados, Europac clasifica los residuos generados según el tipo de papel producido. Por último en el proceso de producción del embalaje el único residuo generado son recortes de cartón procedentes del proceso de converting, donde la plancha de cartón ondulado se corta y se troquela para convertirse en una caja. Estos recortes de cartón se incorporan de nuevo al proceso como materia prima.

Círculo virtuoso

En conclusión, el Grupo Europac ha desarrollado un “círculo virtuoso” con el que consigue aprovechar el 80% de los residuos generados en las instalaciones del grupo, a través de la valorización material, energética y agrícola. La compañía ha invertido en los últimos cuatro años 20 millones de euros, sólo en 2016 más de 6,5 millones, dedicados a minimizar el impacto ambiental de su actividad, a la gestión de los residuos y a la eficiencia energética.

El respeto al medio ambiente en el desarrollo de su actividad industrial es una prioridad para el Grupo Europac. Consciente de la repercusión que puede tener su actividad en el entorno, desarrolla una política de gestión ambiental basada en las mejores prácticas sectoriales y promueve planes de actuación dirigidos tanto a la optimización y utilización de los recursos naturales disponibles como a la adecuada gestión de los residuos.



RECIBE NOTICIAS COMO ESTA EN TU CORREO


EN PORTADA

Este sitio utiliza cookies y tecnologías similares. Si no cambia la configuración del navegador, usted está de acuerdo con nuestra política de cookies.