ECHA avala la restricción de los PFAS en la UE con derogaciones específicas y medidas de control

Los dictámenes del RAC y el SEAC refuerzan la necesidad de una acción regulatoria a escala europea, incorporando derogaciones específicas y medidas para minimizar emisiones.
09-04-2026

La Agencia Europea de Sustancias y Mezclas Químicas (ECHA) ha dado un paso clave hacia la regulación de las sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) al respaldar una restricción a escala de la Unión Europea sobre su fabricación, comercialización y uso. La medida, avalada por sus comités científicos, contempla derogaciones específicas y la implantación de medidas de control de emisiones, en respuesta a los crecientes riesgos que estas sustancias suponen para la salud humana y el medio ambiente.

 

Riesgos persistentes y necesidad de acción regulatoria

El Comité de Evaluación de Riesgos (RAC) concluye en su dictamen final que los PFAS representan riesgos crecientes debido a su elevada persistencia, capacidad de transporte a largas distancias y potencial para contaminar suelos y aguas subterráneas. Además, algunos compuestos están asociados a efectos graves sobre la salud, como cáncer o alteraciones reproductivas.

 

La evidencia científica es clara: si no se controlan adecuadamente, los PFAS pueden generar riesgos significativos.

 

El comité considera que la normativa actual no es suficiente para controlar sus emisiones, por lo que defiende la necesidad de una acción regulatoria adicional a nivel europeo. En este contexto, recomienda que cualquier restricción incluya medidas específicas de gestión del riesgo en caso de que se aprueben derogaciones para determinados usos.

Entre estas medidas se encuentran planes de gestión de PFAS específicos por instalación, monitorización de emisiones, comunicación en la cadena de suministro, etiquetado claro para los consumidores y directrices sobre uso seguro y eliminación. Asimismo, se propone la notificación de emisiones de PFAS a ECHA por parte de instalaciones industriales.

Según Roberto Scazzola, presidente del RAC, la evidencia científica es clara: si no se controlan adecuadamente, los PFAS pueden generar riesgos significativos, por lo que una restricción a escala de la UE es una herramienta eficaz para reducirlos.

 

Derogaciones justificadas y equilibrio socioeconómico

Por su parte, el Comité de Análisis Socioeconómico (SEAC), en su dictamen preliminar, subraya que los PFAS se utilizan en múltiples aplicaciones en Europa, lo que justifica la necesidad de una acción armonizada para evitar distorsiones en el mercado interior.

El comité apoya una restricción amplia, pero considera necesario introducir derogaciones específicas en aquellos usos donde no existan alternativas viables, siempre que estén justificadas por un análisis de costes y beneficios. Este enfoque busca garantizar que la medida sea proporcionada y operativa, evitando impactos negativos superiores a los beneficios esperados.

 

Los PFAS se utilizan en múltiples aplicaciones en Europa, lo que justifica la necesidad de una acción armonizada para evitar distorsiones en el mercado interior.

 

Asimismo, el SEAC coincide en la conveniencia de aplicar medidas para minimizar las emisiones en los usos autorizados bajo derogación, aunque señala que, con la información disponible, no puede concluir si dichas medidas son plenamente proporcionales.

María Ottati, presidenta del SEAC, destaca que este enfoque equilibrado permitirá reducir las emisiones de PFAS sin comprometer usos críticos en los que una prohibición inmediata podría tener efectos adversos.

 

Consulta pública abierta hasta mayo

La publicación del dictamen preliminar del SEAC abre un proceso de consulta pública de 60 días, en el que empresas, administraciones, organizaciones y ciudadanía pueden presentar comentarios fundamentados hasta el 25 de mayo de 2026.

ECHA ha puesto a disposición de los interesados guías específicas y un mapeo de usos de PFAS para facilitar la aportación de información relevante que contribuya a la elaboración del dictamen final.

 

La publicación del dictamen preliminar del SEAC abre un proceso de consulta pública de 60 días.

 

Próximos pasos hacia la restricción europea

El SEAC prevé adoptar su dictamen final a finales de 2026, incorporando las aportaciones recibidas durante la consulta. Con ello se completará la evaluación científica de la propuesta, que será remitida a la Comisión Europea.

A partir de estos dictámenes, la Comisión elaborará una propuesta de restricción que será debatida y sometida a votación en el Comité REACH, integrado por los Estados miembros.

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