Europa mejora la calidad del aire, pero aún está lejos de cumplir los límites de 2030, según la AEMA

El último informe de la Agencia Europea de Medio Ambiente confirma avances en el cumplimiento de los estándares actuales, pero advierte de riesgos para la salud y la economía y de la distancia respecto a los nuevos objetivos
05-05-2026

Europa ha logrado avances en la mejora de la calidad del aire, pero aún necesita reforzar sus medidas para cumplir con los objetivos fijados para 2030, especialmente en lo que respecta al ozono troposférico y las partículas en suspensión, según el último informe publicado por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA).

Los datos más recientes, correspondientes a 2024 y 2025, indican que la mayoría de las estaciones de control cumplen con los estándares actuales de la Unión Europea para contaminantes como las partículas finas (PM2.5) y el dióxido de nitrógeno (NO2). Sin embargo, hasta un 20% de las estaciones sigue registrando niveles superiores a los límites legales, especialmente en el caso de PM10, ozono (O3) y benzo(a)pireno (BaP).

 

Mejora general, pero lejos de los objetivos de 2030

El informe Air Quality Status 2026 compara los niveles actuales de contaminación con los estándares vigentes y los futuros límites de 2030, así como con las recomendaciones más estrictas de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Aunque se ha producido una mejora generalizada, los niveles de contaminación en gran parte de Europa siguen por encima de los valores recomendados por la OMS, diseñados para proteger la salud humana.

 

Hasta un 20% de las estaciones de control supera los límites actuales de calidad del aire en Europa

 

Además, el análisis revela que el margen de mejora es significativo en algunos contaminantes. En el caso de las partículas, al menos el 30% de las estaciones registraron en 2024 concentraciones superiores a los futuros estándares europeos.

 

 

El ozono, un contaminante persistente y complejo

El ozono troposférico se mantiene como uno de los principales desafíos. Según un informe específico de la AEMA, sus niveles no han disminuido de forma significativa pese a la reducción de las emisiones de sus precursores.

Este contaminante se forma en la atmósfera a partir de reacciones fotoquímicas entre óxidos de nitrógeno (NO) y compuestos orgánicos volátiles (COV), lo que dificulta su control.

El informe advierte además de que el cambio climático podría agravar la situación, al favorecer condiciones meteorológicas —como olas de calor— que incrementan la formación de ozono.

 

El ozono causa alrededor de 63.000 muertes en la UE y genera pérdidas millonarias en la agricultura

 

El ozono a nivel del suelo es un potente oxidante que afecta tanto a la salud humana como al medio ambiente. Según los últimos datos, 63.000 muertes pueden atribuirse a este contaminante en la Unión Europea, además de generar importantes impactos en los ecosistemas y la agricultura por su papel como gas de efecto invernadero.

 

Impacto en salud, economía y políticas públicas

La contaminación atmosférica sigue siendo el mayor riesgo ambiental para la salud en Europa, contribuyendo a enfermedades, reducción de la calidad de vida y muertes evitables.

Más de 9 de cada 10 europeos están expuestos a niveles de contaminación superiores a los recomendados por la OMS, especialmente en áreas urbanas.

Reducir estos niveles no solo tiene beneficios sanitarios, sino también económicos, al disminuir los costes asociados a la atención médica, la pérdida de productividad y el absentismo laboral.

 

Más del 90% de la población europea respira aire por encima de los niveles recomendados por la OMS

 

Para avanzar hacia los objetivos, a partir de 2026 los Estados miembros deberán implementar hojas de ruta de calidad del aire en aquellas zonas donde se superen los niveles fijados por la nueva Directiva revisada.

 

Cooperación internacional y nuevas herramientas

El informe subraya que la reducción de contaminantes como el ozono requiere no solo medidas nacionales y locales, sino también una mayor cooperación europea e internacional, dado su carácter transfronterizo.

Asimismo, la AEMA destaca el papel de nuevas herramientas analíticas, como un panel interactivo integrado en el visor de ciudades, que permite analizar las contribuciones sectoriales al ozono y mejorar la planificación de políticas públicas.

Estas herramientas, junto con una mejor comprensión de los contaminantes precursores, serán clave para diseñar estrategias más eficaces de reducción de la contaminación atmosférica en Europa.

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