Galicia avanza en el reciclaje textil con la primera planta pública de clasificación en España
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El presidente de Sogama, Javier Domínguez, ha puesto de relieve en Almería la estrategia de la entidad pública gallega para impulsar el reciclaje del residuo textil y avanzar hacia un modelo de moda circular, en un contexto marcado por el incremento de este flujo de residuos y las nuevas obligaciones normativas.
Domínguez participó en una mesa redonda celebrada en el marco del V Encuentro ESGREM (Entes Supramunicipales para la Gestión de Residuos Municipales), centrada en el impulso al reciclaje textil. Durante su intervención, alertó del impacto ambiental asociado a la moda rápida, subrayando que una parte significativa de estos residuos continúa depositándose en la fracción resto.
En este contexto, defendió la necesidad de evolucionar hacia modelos de producción y consumo más sostenibles, en línea con las exigencias de la Ley 7/2022 de residuos y suelos contaminados, que establece tanto la recogida separada del residuo textil como la responsabilidad de los productores en la incorporación de material reciclado en sus productos.
Una planta pública pionera en España
Como respuesta a este escenario, la Xunta de Galicia, a través de Sogama, impulsa la que será la primera planta pública de clasificación de residuos textiles en España, actualmente en construcción en el Complejo Medioambiental de Cerceda (A Coruña), con una inversión de 22,4 millones de euros.
La instalación contará con una capacidad inicial de 3.000 toneladas anuales, ampliable hasta 24.000 toneladas, y generará en su primera fase entre 16 y 30 empleos directos, que se cubrirán prioritariamente con personas con discapacidad o en riesgo de exclusión social.
Capacidad inicial de 3.000 toneladas anuales, ampliable a 24.000 toneladas, con hasta 30 empleos directos en su primera fase
Complementariedad con la economía social
Durante su intervención, Domínguez quiso poner en valor el papel histórico de las entidades sociales en la gestión del residuo textil, recordando iniciativas como los roperos de Cáritas en Galicia. En este sentido, insistió en que la función de Sogama será complementar, y no sustituir, la labor de estas organizaciones.
Asimismo, recomendó que la implantación de la recogida selectiva del textil, obligatoria desde el 1 de enero de 2025, se adapte a las características específicas de cada territorio para garantizar su eficacia.
Proceso de tratamiento y valorización
En la futura planta, los residuos textiles pasarán por una fase inicial de preclasificación, en la que se separarán las prendas aptas para reutilización. El resto será tratado mediante sistemas automatizados apoyados en inteligencia artificial, que permitirán la separación de materiales y la retirada de elementos accesorios como botones o cremalleras.
El material resultante se destinará a reciclaje para la obtención de fibra textil reciclada o, en su defecto, a la fabricación de productos como aislantes. Aquellos residuos que no puedan ser reutilizados ni reciclados serán objeto de valorización energética, evitando su depósito en vertedero.

