ENTREVISTA

"La economía circular ya forma parte de la agenda estratégica del turismo”

Entrevista a Enrique Martínez Marín, presidente de SEGITTUR, Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas
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El turismo mueve personas y genera economía, pero también tiene un impacto destacable en la gestión del agua, la energía, los alimentos, los materiales e, inevitablemente, en el ámbito de los residuos. Cada destino organiza esos flujos de una manera distinta y dispone de capacidades muy desiguales para reducir consumos, prevenir desperdicios o reutilizar recursos. Buena parte de la transición hacia un modelo más circular se juega en esa gestión cotidiana: en cómo se utilizan los recursos, se toman decisiones y se articula la colaboración entre los distintos actores del territorio.

En este ámbito trabaja SEGITTUR (Sociedad Mercantil Estatal para la Gestión de la Innovación y las Tecnologías Turísticas), entidad pública adscrita al Ministerio de Industria y Turismo y responsable del impulso del modelo de Destinos Turísticos Inteligentes. Desde 2021, la organización desarrolla una línea específica de trabajo para incorporar los principios de la economía circular al turismo, una labor que ya ha permitido acompañar a 17 destinos turísticos de la Red DTI y a 130 empresas de diferentes subsectores mediante metodologías, guías y herramientas adaptadas a las distintas realidades del sector. El recorrido abarca islas, ciudades, comarcas y entidades supramunicipales, una muestra amplia de la diversidad del turismo español y de las distintas formas de afrontar este proceso.

Enrique Martínez Marín, presidente de SEGITTUR, analiza en esta entrevista los avances alcanzados y las dificultades que todavía persisten. Su visión sitúa la economía circular dentro de la gestión ordinaria de los destinos: planificación, gobernanza, colaboración entre actores, uso de datos e indicadores capaces de medir los resultados. La conversación aborda el grado de madurez del sector turístico español, las barreras que frenan a las pymes, el papel de la digitalización y la necesidad de contar con criterios comunes de evaluación. También recoge los principales aprendizajes extraídos del trabajo con destinos y empresas y las prioridades que deberían orientar al sector de aquí a 2035.

 

Desde 2021, SEGITTUR impulsa la aplicación de la economía circular al turismo mediante informes, metodologías, manuales y proyectos piloto. Desde esa experiencia, ¿cómo describiría el grado de madurez del sector turístico español en este ámbito? ¿En qué punto nos encontramos actualmente y cuáles son los principales desafíos para desacoplar el crecimiento del turismo del consumo de agua, energía, alimentos y materiales?

El sector turístico español atraviesa una fase de transición y consolidación. Así lo refleja el trabajo que, a lo largo de estos años, hemos desarrollado junto a 17 destinos y 130 empresas. 

Existe hoy una conciencia más firme de que el modelo lineal de extraer, fabricar, usar y tirar se está agotando. Frente a él, se abre paso otro basado en el uso eficiente de los recursos, la reducción de residuos, la reutilización y la regeneración del territorio.

La economía circular forma ya parte de la agenda estratégica del turismo. La sostiene la Estrategia Española de Economía Circular. La respaldan el Pacto Verde Europeo y el Plan de Acción de Economía Circular. La acompañan las políticas nacionales de sostenibilidad.

El principal reto consiste en lograr que el aumento del número de visitantes no se traduzca en un consumo proporcional de recursos naturales ni en un volumen equivalente de residuos.

En el acompañamiento a los destinos insistimos en ámbitos concretos como la gestión eficiente del agua y la energía, la prevención y valorización de residuos, la reducción del desperdicio alimentario, la compra responsable, el ecodiseño de productos y servicios y la prolongación de la vida útil de los materiales. 

 

"El principal reto consiste en lograr que el aumento del número de visitantes no se traduzca en un consumo proporcional de recursos naturales ni en un volumen equivalente de residuos"

 

La economía circular suele asociarse a la gestión y el reciclaje de residuos. Sin embargo, desde SEGITTUR defienden una visión mucho más amplia. ¿Qué implica realmente aplicar este modelo al turismo y qué ámbitos siguen quedando fuera del debate, pese a ser determinantes para avanzar hacia un modelo verdaderamente circular?

La transición hacia la economía circular cambia el modo en que los destinos y las empresas gestionan sus recursos. Implica conservar su valor durante el mayor tiempo posible, reducir la dependencia de las materias primas y disminuir el impacto ambiental.

La economía circular va mucho más allá de la gestión de residuos. Consideramos cinco vectores de actuación: agua, energía, alimentos, materiales y residuos. Sobre todos ellos trabajamos desde el uso eficiente, la prevención, la reutilización, el ecodiseño y la compra responsable, a lo largo de toda la cadena de valor.

Sin embargo, aún queda fuera del debate un elemento decisivo: la gobernanza. Sin colaboración entre administraciones y empresas no hay circularidad posible. Tampoco la habrá sin innovación, digitalización e indicadores que permitan medir los avances. Lo que no se mide no se gobierna. 

 

"Sin innovación, digitalización e indicadores no hay circularidad posible. Lo que no se mide no se gobierna"

 

Tras trabajar con numerosos destinos y empresas turísticas, ¿cuáles son las principales barreras que siguen dificultando la implantación de estrategias de economía circular? ¿Qué retos específicos afrontan las pymes, que constituyen la mayor parte del tejido turístico español, y qué apoyos necesitan para acelerar esta transición?

Las pymes concentran el grueso del tejido turístico y afrontan tres obstáculos principales: el desconocimiento del concepto, el coste de las inversiones y la resistencia al cambio, probablemente la barrera más humana y tenaz de las tres.

Con todo, el ánimo ha cambiado. Cada vez más empresas advierten de la necesidad de adaptarse a este modelo de producción y consumo. También influye, aunque todavía es necesario determinar en qué medida, la aparición de un viajero aparentemente más comprometido con el territorio que visita.

La transición exige un acompañamiento técnico especializado por parte de los agentes públicos y a través de fórmulas de cooperación público-privada. Su función se enuncia con facilidad y se cumple con esfuerzo: allanar el camino y rebajar las barreras. 

 

"Las pymes afrontan tres obstáculos principales: el desconocimiento del concepto, el coste de las inversiones y la resistencia al cambio"

 

Uno de los aspectos más complejos parece ser la medición de la circularidad. ¿Dispone actualmente el sector de herramientas e indicadores suficientemente maduros para evaluar los avances de empresas y destinos, o sigue siendo una asignatura pendiente? ¿Qué indicadores considera prioritarios para medir el grado real de circularidad y evitar que el concepto quede reducido a una mera declaración de intenciones?

Existen marcos de referencia desarrollados por organismos internacionales, proyectos europeos y la comunidad científica. Estos proponen indicadores sobre el consumo de agua y energía, la generación y valorización de residuos, el uso de materiales reciclados, las compras locales, la reutilización de recursos y la reducción de emisiones. Sin embargo, ninguno se ha impuesto todavía como norma común.

No disponemos de un cuadro de indicadores sectorial, consensuado y de aplicación general para los destinos turísticos. Ahí reside, a mi juicio, la mayor urgencia. Un cuadro compartido define el problema y aporta la medida del éxito. Sin él, la circularidad corre el riesgo de quedar reducida a una declaración de intenciones.

 

"Sin un cuadro de indicadores sectorial, consensuado y de aplicación general, la circularidad corre el riesgo de quedar reducida a una declaración de intenciones"

 

 
SEGITTUR ha desarrollado metodologías, manuales y guías específicas para destinos, pymes, alojamientos, restaurantes y empresas de actividades turísticas. ¿Qué necesidades detectaron para elaborar herramientas adaptadas a cada subsector y qué acogida están teniendo entre los profesionales? ¿Observan diferencias significativas en el grado de implantación o madurez entre unos ámbitos y otros?

Los principios son comunes, pero los retos y las capacidades no. Un alojamiento, un restaurante y una empresa de actividades turísticas difieren en sus procesos, en su consumo de recursos, en los residuos que generan y en su capacidad de gestión. Por eso elaboramos guías específicas, con medidas adaptadas y casos de éxito de cada subsector que puedan servir de inspiración.

La acogida ha sido buena. Los profesionales encuentran en ellas información, medidas y ejemplos ajustados a su modelo de negocio.

En cuanto al grado de implantación, conviene señalar que varias comunidades autónomas cuentan ya con normativas específicas de economía circular para hoteles, así como con normas o leyes específicas, como la relativa a la prevención del desperdicio alimentario. 

 

"Los principios son comunes, pero los retos y las capacidades no: un alojamiento, un restaurante y una empresa de actividades turísticas difieren en sus procesos, en su consumo de recursos, en los residuos que generan y en su capacidad de gestión"

 

Los proyectos desarrollados en distintos destinos han permitido aplicar estas metodologías sobre el terreno. ¿Qué aprendizajes han extraído de estas experiencias? ¿Qué actuaciones o líneas de trabajo han demostrado un mayor potencial de transformación y qué papel ha desempeñado la colaboración entre administraciones, empresas y otros actores del destino para hacerlas posibles?

Conviene precisar que, desde SEGITTUR, no desarrollamos proyectos piloto: ayudamos a los destinos a impulsar la economía circular. La diferencia no es retórica: el piloto ensaya; el acompañamiento compromete.

Ese trabajo con los destinos y su tejido empresarial nos ha proporcionado un conocimiento que después hemos devuelto al sector en forma de materiales útiles. El fin es acompañar a cada agente del ecosistema en su camino hacia la sostenibilidad.

Las actuaciones con mayor capacidad transformadora son aquellas que integran la economía circular en la estrategia de gestión del destino y de la empresa. Las medidas aisladas rinden poco. Además, su eficacia aumenta cuando no se afrontan en solitario. Administraciones, empresas, asociaciones turísticas, gestores de residuos, productores locales, centros de conocimiento y ciudadanía forman ese círculo indispensable. 

 

"No desarrollamos proyectos piloto: ayudamos a los destinos a impulsar la economía circular. El piloto ensaya; el acompañamiento compromete"

 

La digitalización constituye uno de los pilares del modelo de Destinos Turísticos Inteligentes impulsado por SEGITTUR. ¿Cómo pueden los datos, las plataformas inteligentes y tecnologías como la inteligencia artificial contribuir a optimizar el uso de los recursos, mejorar la toma de decisiones y acelerar la transición hacia modelos turísticos más circulares?

La digitalización acelera la transición porque permite gestionar y medir. Los datos hacen posible monitorizar y optimizar el uso de los recursos. Las plataformas inteligentes y la inteligencia artificial permiten analizar los consumos de agua y energía, la generación de residuos y los patrones de demanda. A partir de ese análisis, podemos anticipar necesidades y ajustar los procesos. La gestión abandona así la intuición y se apoya en la evidencia.

Pero, para avanzar hacia modelos turísticos más circulares, lo verdaderamente relevante son los principios que inspiran las políticas públicas, el “quehacer” de las empresas y el comportamiento de la ciudadanía. 

 

"La digitalización acelera la transición circular porque permite gestionar y medir el uso de los recursos. Así, la gestión abandona la intuición y se apoya en la evidencia"

 

Después de varios años acompañando a destinos turísticos en este proceso, ¿han observado beneficios tangibles derivados de la implantación de estrategias de economía circular, tanto en términos de eficiencia y competitividad como de resiliencia, posicionamiento y creación de valor para los territorios? ¿Qué lecciones consideran más relevantes de este recorrido y qué aprendizajes les han resultado más sorprendentes?

Los mayores avances se producen cuando la circularidad se incorpora a la planificación desde el principio, con objetivos, indicadores y la implicación de todo el ecosistema turístico. El cambio verdadero no consiste en implantar soluciones asiladas. Estriba en modificar la forma de diseñar, gestionar y colaborar dentro del destino.

Hemos aprendido también otra lección, y no es menor: cada territorio y cada empresa tienen una identidad y unas capacidades propias. Cada uno debe ajustar la transición a sus características. Existen principios comunes, pero no soluciones universales. 

 

"El turismo circular exige mucho más que gestionar residuos. El cambio verdadero no consiste en implantar soluciones aisladas, sino en rediseñar la forma de utilizar los recursos, gestionar y colaborar dentro del destino"

 

La Unión Europea está impulsando un amplio paquete normativo relacionado con la economía circular, el ecodiseño y el uso eficiente de los recursos. En este contexto, ¿cómo imagina el turismo español de aquí a 2035? ¿Cuáles deberían ser las principales prioridades para acelerar la transición hacia un modelo verdaderamente circular y consolidar a España como referente internacional en este ámbito?

El turismo circular exige mucho más que gestionar residuos. Exige rediseñar el uso de los recursos, la colaboración entre los distintos agentes y la manera de crear valor. Ese rediseño debe apoyarse en la innovación, la digitalización y una gobernanza basada en datos.

La primera prioridad está clara: desarrollar indicadores de economía circular que permitan medir el uso de los recursos y el impacto ambiental del turismo. Quien mide, decide con fundamento.

España cuenta con destinos maduros, empresas dispuestas a avanzar y una red de actores que trabaja unida. De aquí a 2035, ese es el capital que conviene poner a rendir. 

 

"La prioridad es desarrollar indicadores de economía circular que permitan medir el uso de los recursos y el impacto ambiental del turismo. Quien mide, decide con fundamento"

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