La inversión en tecnologías limpias en la Península Ibérica alcanza un récord de 768,8 millones en 2025

El informe anual de Cleantech for Iberia confirma un crecimiento interanual del 80% y un giro estructural hacia proyectos industriales en fase de escalado

La inversión en tecnologías limpias en la Península Ibérica alcanzó en 2025 un nuevo máximo histórico, con 768,8 millones de euros, lo que supone un crecimiento interanual del 80%, según el informe anual de Cleantech for Iberia. Los datos consolidan a Iberia como un hub estratégico europeo en el ámbito cleantech y reflejan la evolución del ecosistema desde fases iniciales de innovación hacia etapas de crecimiento y escalado industrial.

Durante el último ejercicio, el capital se concentró en un menor número de rondas, pero de mayor volumen, impulsadas por operaciones en fases avanzadas. Este cambio de tendencia apunta a una mayor madurez del mercado, con inversores orientados a tecnologías listas para desplegarse a escala.

 

Materiales y reciclaje lideran la inversión

Por sectores, materiales y productos químicos concentraron el 39% del capital invertido, posicionándose como la principal categoría. También destacaron el crecimiento en industria residual, reciclaje y gestión medioambiental, mientras que el sector energético perdió peso relativo, pese a mantener actividad en hidrógeno, almacenamiento en baterías y electrificación de edificios.

El ámbito de transportes y logística reforzó su papel como pilar industrial clave, en tanto que el sector agroalimentario se mantuvo como la categoría de menor volumen de inversión.

Entre las operaciones más relevantes del año figuran los 193,8 millones de euros captados por Multiverse para su tecnología de compresión de modelos de IA, los 122,3 millones obtenidos por Gestcompost para valorización de residuos orgánicos y los 113,9 millones de euros de Xoople, destinados al desarrollo de datos terrestres para monitorizar cambios físicos en la superficie del planeta.

 

De la innovación al despliegue industrial

El informe destaca un cambio estructural en el foco de la inversión, que se desplaza desde la innovación temprana hacia el despliegue de infraestructuras y tecnologías industriales escalables. El capital se orienta cada vez más a almacenamiento energético, redes, hidrógeno, materiales avanzados y fabricación limpia.

De cara a 2026, Cleantech for Iberia identifica dos retos prioritarios: desbloquear financiación en fases avanzadas y facilitar el despliegue de proyectos pioneros, superando barreras como la percepción de riesgo, los largos retornos y la incertidumbre regulatoria; y convertir la descarbonización industrial en España y Portugal en un activo atractivo para el capital privado, mediante costes energéticos competitivos, procesos ágiles y señales de demanda claras.

 

Retos diferenciados para España y Portugal

El informe subraya que ambos países afrontan desafíos distintos. En el caso de España, el foco se traslada de la planificación a la ejecución efectiva, con la necesidad de traducir marcos regulatorios en plazos más cortos y procesos predecibles que favorezcan inversiones industriales limpias a gran escala.

Portugal, por su parte, debe reforzar su enfoque estratégico mediante una hoja de ruta industrial verde clara, con tecnologías prioritarias definidas, zonas industriales designadas y mayor visibilidad a largo plazo para los inversores.

Tras un ejercicio marcado por la aceleración y consolidación del sector, la Península Ibérica inicia 2026 con el objetivo de transformar el capital movilizado en activos industriales tangibles, como fábricas, redes e infraestructuras vinculadas a la transición energética europea.

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