STADLER, weeeSwiss y Saubermacher inauguran una instalación pionera para el reciclaje de baterías en Europa
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La inauguración de una nueva planta en Ginsheim-Gustavsburg (Alemania) marca un avance relevante en la clasificación industrial de baterías domésticas en Europa. Desarrollada por STADLER Anlagenbau, en colaboración con weeeSwiss Technology AG y METZEN Industries, la instalación ha sido diseñada para Saubermacher y Meinhardt Städtereinigung, consolidando un modelo de tratamiento seguro, automatizado y de alta calidad.
La planta, inaugurada el 21 de abril de 2026, constituye la primera línea de clasificación de baterías desarrollada por STADLER, y se posiciona como referencia para el tratamiento de flujos complejos en el contexto del nuevo marco regulatorio europeo.
Nueva referencia en clasificación de baterías
La instalación ha sido concebida para responder al crecimiento del volumen y la complejidad de las baterías en el mercado, así como a las exigencias del Reglamento europeo de baterías, que fija objetivos de recogida del 63% en 2027 y del 73% en 2030.
Además, el sistema permite alcanzar un rendimiento de hasta 5 toneladas por hora, reduciendo significativamente la necesidad de clasificación manual y mejorando la eficiencia del proceso.
La planta alcanza un rendimiento de hasta 5 toneladas por hora con menor intervención manual
El proyecto supone un hito para STADLER, que amplía así su actividad al sector del reciclaje de baterías, combinando ingeniería mecánica y conocimiento de procesos para desarrollar soluciones integradas.
Clasificación por química y automatización avanzada
Uno de los principales retos técnicos ha sido el tratamiento de un flujo altamente heterogéneo, que incluye desde pilas de botón hasta baterías de herramientas o bicicletas eléctricas, con distintas químicas y requisitos de seguridad.
Para ello, la instalación integra un sistema completamente automatizado que separa las baterías en fracciones definidas: AA y AAA, pilas botón, baterías C, D y de bloque, baterías de litio, NiCd y NiMH, así como otros componentes.
El sistema permite clasificar automáticamente baterías por tipo y química
La combinación de tecnologías como cribado, separación magnética, canales vibratorios y sistemas de rayos X permite una clasificación precisa. Además, incorpora tres sistemas de clasificación por sensores capaces de identificar la química de las baterías, un enfoque aún poco extendido a escala industrial.
Seguridad y diseño en entornos controlados
El diseño de la planta responde a estrictos requisitos de seguridad, con un sistema completamente cerrado y transporte sellado para minimizar riesgos como incendios o exposición a sustancias peligrosas.
La instalación incluye estructuras de acero inoxidable y un flujo de material controlado, garantizando un manejo seguro durante todas las fases del proceso.
Por otro lado, la sección de reciclaje se ha desarrollado con estructuras de acero inoxidable y bajo estrictos requisitos de contención, mientras que los sistemas de alimentación han sido diseñados para asegurar un manejo cuidadoso de las baterías durante todo el proceso.
Recuperación de materiales y economía circular
La precisión en la clasificación permite obtener flujos de salida constantes, homogéneos y bien definidos, que incluyen materiales como níquel, manganeso, cobre, zinc y aluminio.
Estos materiales, separados en función de su composición, pueden ser enviados directamente a procesos de reciclaje específicos, mejorando la eficiencia global del sistema y facilitando su reintegración en la cadena productiva.
La instalación permite recuperar materiales clave como níquel, cobre o aluminio
Además, las baterías alcalinas (AlMn) y de zinc-carbono (ZnC) se dirigen a la instalación de reciclaje posterior de METZEN, mientras que las baterías de litio y otros tipos especiales se separan para su tratamiento externo especializado.
Colaboración industrial y desarrollo tecnológico
El proyecto se ha desarrollado mediante una colaboración estrecha entre STADLER, weeeSwiss y METZEN, desde las fases iniciales de diseño hasta la puesta en marcha, lo que ha permitido adaptar la solución a los requisitos específicos del cliente.
Según Andrea Zirkl, responsable del proyecto en Saubermacher, la capacidad de traducir necesidades complejas en soluciones técnicas viables fue un factor decisivo en la elección del proveedor.
La instalación se consolida así como una plataforma para el desarrollo de nuevas soluciones de clasificación de baterías a escala industrial, en un contexto de creciente presión regulatoria y aumento de la demanda.
Infraestructura clave para el reciclaje de baterías
Desde una perspectiva sectorial, esta planta refuerza la infraestructura europea de reciclaje de baterías, facilitando el paso entre la recogida y el tratamiento final mediante procesos de preclasificación eficientes y escalables.
Su diseño modular, automatizado y orientado a la seguridad la posiciona como una solución adaptada a un mercado en rápida evolución, donde la gestión de baterías se convierte en un elemento estratégico para la transición energética.

