El Agua en la Estrategia de Economía Circular

Por Enrique Hernández, Director General de AGA, Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana


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La economía circular juega un papel fundamental en el cuidado del medio ambiente. El sector del agua tiene que ser protagonista de cada uno de los avances en esta materia y servir de palanca tractora para otros sectores por su importancia para un desarrollo sostenible.

 

El medio ambiente se ha convertido para las empresas y para la sociedad en un aspecto fundamental para el día a día, es el marco en el que se desarrolla toda la actividad humana. Así, se tiene conciencia que, preservar el medio ambiente, es la mejor forma de propiciar la sostenibilidad de la que todos hablamos.

En este sentido, la economía circular juega un papel fundamental. Sólo mediante el desarrollo pleno de la circularidad de la economía, se podrá aprovechar al máximo el uso que damos a los recursos naturales y no agotarlos mucho antes de su periodo natural de regeneración, como ocurre actualmente.

Comprometidos con todos los asuntos relacionados con esta nueva forma de enfocar la economía, las empresas públicas, mixtas y privadas agrupadas en la Asociación Española de Empresas Gestoras de los Servicios de Agua Urbana (AGA), llevan a cabo distintas iniciativas encaminadas a que el servicio que prestan sea 100% circular y respetuoso con el medio ambiente. Esto quedó patente en el último Congreso Nacional de Medio Ambiente (CONAMA).

AGA moderó, durante la última edición de CONAMA, un debate relacionado directamente con la economía circular, donde se puso de manifiesto la necesidad de que el agua sea palanca tractora de otros sectores.

En esta última edición de CONAMA, AGA fue la encargada de moderar una mesa redonda relacionada directamente con la economía circular, donde se puso de manifiesto la necesidad de que el agua sea palanca tractora de otros sectores, por la importancia que tiene el líquido elemento para la vida humana y para el desarrollo de la actividad económica, en general.

Para el desarrollo de la misma, se trataron 5 bloques temáticos: Ahorro, Impacto, Nutrientes, Cambio Climático e Indicadores.

 

Ahorro

España es el país europeo con mayor estrés hídrico y está entre los 30 países con mayor estrés hídrico del mundo, con un agotamiento de los recursos hídricos que va avanzando en algunas zonas muy rápidamente y con un alto riesgo de sequía en casi todo el país (World Resources Institute - 2017).

Es necesario avanzar en la gestión de los recursos y las demandas en este escenario de adaptación al cambio climático. Para ello, se señalan como puntos importantes:

  • Mejora de la eficiencia en el uso del agua, esto es: eficiencia en el regadío, reducir las fugas en las redes de abastecimiento, etc.

  • Fomentar y potenciar el uso de recursos alternativos, fundamentalmente, agua regenerada y desalada, que libere recursos naturales en origen.

 

Impacto

Una deficiente gestión de los recursos hídricos, y de los servicios del agua, presenta una serie de problemas identificados como prioritarios y con necesidad urgente de solución:

  • Aguas superficiales y subterráneas que no alcanzan el buen estado químico.

  • Eutrofización.

  • Incumplimientos de la Directiva de aguas residuales (procedimientos de infracción abiertos por parte de la UE, incluso con sentencia firme condenatoria).

  • Fuentes de contaminación (tanto puntual como difusa) y el problema de los contaminantes emergentes.

 

Nutrientes

Un ejemplo de materia crítica en Europa a medio plazo es la dependencia con el fósforo. Actualmente, el fósforo para producir fertilizantes se extrae de una roca fosfática, un recurso no renovable con alto impacto ambiental en su extracción. A esto hay que sumarle que estos depósitos de fósforo están concentrados en muy pocos países, algunos de los cuales inestables políticamente. Adicionalmente, es reseñable que, en Europa, no existen fuentes de fósforo significativas.

Por otro lado, en el sector de la depuración de aguas residuales, encontramos que la acumulación de nutrientes está provocando importantes problemas medioambientales, por lo que durante décadas se ha trabajado en diversas tecnologías o metodologías para eliminarlos. Pero ahora, se abre una oportunidad para la recuperación de esa materia, hasta ahora considerada como un “residuo” según la normativa y así obtener nutrientes, siguiendo la filosofía de la economía circular.

El asunto de los nutrientes es especialmente relevante para el mercado alimentario, que necesita asegurar la productividad y calidad nutricional de los cultivos, asegurando la conservación del suelo.

Por ello, han surgido nuevos tipos de fertilizantes que llevan aminoácidos en su formulación para estimular el crecimiento de las plantas, brotaciones y adelantar la maduración. Estos aminoácidos, a su vez, pueden ser obtenidos de algunas corrientes líquidas que se generan como aguas residuales en la industria alimentaria.

No obstante, y aunque la recuperación de nutrientes a partir del ciclo del agua sea una de las claves de la economía circular, existen una serie de retos destacables, entre los que cabe mencionar.

  • El reto social: la aceptación social de productos provenientes de aguas residuales tratadas, es el primer paso para que existe demanda de este tipo de productos sostenibles y circulares.

  • El reto económico, que sean soluciones rentables y que aporte un valor a los agentes involucrados.

  • El reto de la calidad: que los productos resultantes cumplan los requerimientos de calidad y ajustar el caudal variable debido a las diferentes necesidades de los cultivos durante su crecimiento.

  • Barrera legal, desde el punto de vista de cumplimiento de la normativa como la necesidad de ajustar dicha normativa a los nuevos escenarios, referida a permisos administrativos o de utilización de subproductos, la producción de materias primas secundarias, etc.

  • El reto tecnológico: desarrollar tecnologías y soluciones capaces de recuperar dichos nutrientes de forma eficiente y rentable; haciendo especial relevancia en el consumo energético de estos procesos.

 

Cambio climático y transición energética 

Este bloque está enfocado a buscar alternativas para disminuir la huella de carbono en toda la actividad englobada en la gestión del agua, centrado, principalmente, en la importancia del nexo agua?energía a lo largo de todo el ciclo del agua y cómo alcanzar la neutralidad de carbono consiguiendo una gestión útil y eficaz de adaptación al cambio climático.

 

Indicadores

En el siglo XXI, la información y la transparencia en la gestión es clave para los usuarios. Para que exista transparencia, ha de haber información disponible, pero no en cantidad, sino aquella que se adapte mejor a la definición del propio servicio. Para esto, es necesario definir los “indicadores” útiles de cara a lo que el usuario quiere o necesita saber. Todo aquello que no se mide, “no existe”.

Todo esto se da además en una época de cambio para los servicios públicos. Todos los servicios públicos, y por supuesto el del agua, han de avanzar hacia un futuro, ya presente, que cuenta entre otras, con estas características.

  • Se ha de tender hacia la “profesionalización” de la actividad y, por ello, desde la asociación se están trabajando por favorecer la penetración de nuevas especialidades de formación profesional y que, en la medida de lo posible, ésta sea FP Dual.

  • El servicio ha de ser de excelencia para ayuntamientos de todo tipo, independientemente de su tamaño. Para ello, hay que ayudar a los medianos y pequeños, como responsables de dichos servicios, pues son los que más ayuda necesitan en este aspecto.

  • La esperada llegada de Fondos Europeos, debería aprovecharse para conseguir servicios públicos más modernos y ágiles y con unas infraestructuras adecuadas a los requerimientos de la sociedad y de las administraciones.

El sector del agua tiene que ser protagonista de todos los avances que haya en economía circular, lucha contra el cambio climático, el nexo agua y energía, modernización de las infraestructuras, transparencia y eficacia en la relación con los clientes y adaptación a todos los requerimientos actuales de la sociedad.

En definitiva, el sector del agua tiene que ser protagonista de todos los avances que haya en cada uno de los aspectos mencionados: economía circular, lucha contra el cambio climático, nexo agua y energía, modernización de las infraestructuras, transparencia y eficacia en la relación con los clientes y adaptación a todos los requerimientos actuales de la sociedad a la que sirve.


Artículo publicado en RETEMA 231.

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